martes, 21 de febrero de 2012

GAONA




Y una india matriz concibe
más allá del mar caribe
un chamaco -¿un héroe, un golfo?-
y le cristiana y le inscribe
con el nombre de Rodolfo.

El nuevo Martín Lutero
ya se estira y se apersona,
y se estiliza altanero.
Qué elegancia de torero
la de Rodolfo Gaona.

Pues su quiebro de rodillas
y su larga y su verónica,
su tercio de banderillas,
merecen, no estas quintillas,
otro Bernal y otra Crónica.

Lámina pura de oro,
flexible, sonora, huera,
riza y desriza ante el toro
el azteca meteoro
de la sagrada gaonera.

      Gerardo Diego.  De "Torero mexicano". Del libro "La suerte o la muerte"


Huraño, cenceño, altivo,
quieto en la estampa te veo,
como cuando estabas vivo,
en la suma del toreo.

Te da los palos José,
-las banderillas, tu suerte-.
El lo sabe -y yo lo sé-,
no por competir, por verte.

Por ver en tiempo y espacio
el milagro de ajustar
los pies al verso de Horacio.

Y salir como al entrar,
andando, abriendo despacio
tu gloria, de par en par.

                        José Alameda. Estampa de Gaona con Gallito




"Mi maestro Ojitos no me enseñó más que el abecé de las suertes y llegué a España sin saber torear, guiado únicamente por la intuición; aprendí  a torear del año 8 al 12, viendo a Rafael El Gallo que, de los de entonces, era el que sabía..........."

"Aunque vea que me va a matar un toro, no me haga usted el quite"
                                                                                                         
                                                                     Rodolfo Gaona a Ignacio Sánchez Mejías

"El pase cambiando la muleta de mano en la cara del toro, en el centro de la suerte, pase de su invención, lo da Gaona con suma gracia y precisión"

                                                                                                                 José Díaz Quijano Don Quijote

"Rodolfo, siempre cerca, dio............un pase de su exclusiva invención y de gran efecto, que desbordó el entusiasmo...........La faena, grandiosa por todos los conceptos, fue creciendo en visualidad, valor y elegancia, y nuevamente admiramos el flamante pase que denominaremos Gaona, y que tuvo idéntico éxito que momentos antes, al ser ejecutado por primera vez"

                                                                                                          José María de Pereda Pepito Reyes
                                                                                                                                            Sol y sombra
                                                                                                                  Madrid, el 1 de mayo de 1919

"Ya dejé apuntado que en la edad de oro del toreo, así llamada por los furibundos partidarios de Joselito y Belmonte, con estos dos diestros sevillanos se completaba una terna que hoy me parece justo llamar de oro, con el mexicano Rodolfo Gaona....................El cartel máximo de la segunda década de este avanzado siglo XX, era el mencionado de Gaona, Joselito y Belmonte"

                                                                                                               Juan León (Julio Fuertes)
                                                                                                     El Ruedo, 18 de agosto de 1970

"Revenido apenas puede dar un paso. Rodolfo se lo trae muy suave, muy lento, y cuando va a quedársele en la suerte, le quita de la cara el engaño, a la vez que súbito, con mucha suavidad. Y hasta en este detalle aprovecha un adorno.........(Está refiriéndose al pase del desdén)

                                                                                                                       Carlos Quiroz Monosabio

El propio Carlos Quiroz comenta la lidia, por parte de Gaona, del toro Pinalito, del marqués de Saltillo, el 23 de enero de 1910, en la plaza El Toreo de México:

"Rodolfo Gaona se echó el percal a la espalda y dio al burel, en un palmo de terreno, tres lances de frente teniendo el capote por detrás que fueron un dechado de perfección y de arte"

"Gaona, en su crepúsculo, toreaba con un aire de monarca aburrido.......No era simpático. Era majestuoso; se imponía con autoridad"

                                                                                                                                        Rafael Solana

"Yo quería ser como el señor Cayetano (Sanz)"

"Siempre que se pueda, lo más torero es preparar las suertes ante el toro, con el toro"

                                                                                                               Rofolfo Gaona














Gaona visto por Antonio Casero.

Dibujos publicados en el semanario El Ruedo





Gaona ejecutando una gaonera

Fotografía publicada en el semanario El Ruedo




"Gaona moderniza el lance "de frente por detrás", tomado por Pepe-Hillo del tore aragonés"

                                                                             César Jalón, en sus Memorias de Clarito































RODOLFO GAONA: FOLLETO BIOGRÁFICO-CRÍTICO, POR ISIDRO AMORÓS









"RODOLFO GAONA: SU VIDA, SUS HECHOS, DATOS", POR TOMÁS ORTS 











MUNDO GRÁFICO








































En el libro México, diez veces llanto, de Fernando Vinyes, podemos leer:

"El famoso par de Pamplona se lo puso Rodolfo Gaona, vestido de plomo y oro, al toro Rodillero, número 29, del marqués de Saltillo, lidiado en segundo lugar, en la segunda corrida de los "sanfermines", el día 8 de julio de 1915, alternando con Serafín Vigola (Torquito) y José Gómez (Gallito)"



"Una de las grandes ferias a que Gaona va -la de Pamplona- da ocasión a su celebérrimo par al conchaisierra, del que circularán millares de instantáneas como modelo banderillero, todavía más cantado que aquel del quiebro en Madrid de su glorioso año trece"


César Jalón, en su libro Memorias de Clarito, escribe:

"El toreo mexicano cuenta una espléndida y castiza tradición banderillera. Data de Gaona, que se miró en Fuentes como éste en Lagartijo. Cuando Gaona sale de la escuela taurina de Ojitos, la suerte de banderillas no ha sido aún mancillada. Suerte en que el torero, a cuerpo limpio, al descubierto, sin más guarda que su vista ni más recurso que sus pies ni otra arma que los palos, su planteamiento al natural, por limpio y descubierto también, está señalado de fuera adentro. A la gloria mayor de su estética, en sacrificio a las buenas luces de un empeño deslumbrante de luz y de color, y puesto que aún no se ha viciado, hasta elevarlo a sistema el clavar a los toros emergiendo desde los umbríos terrenos de las tablas -todo lo más se iba a su sesgo-, se cita a la suerte de banderillas en lo abierto del ruedo. En lo más claro. Los maestros banderilleros atezados, curtidos por el sol, se dejan ver del público y del toro allí en donde el sol alumbra y, camino de la emotiva reunión, son un dechado de bien andar y bien vestir. Gaona anduvo y vistió como el mejor. A seguido de Gaona, los Armillita, menos elegantes, quízá más técnicos..........Y hoy Carlos Arruza"

Gregorio Corrochano, en su libro La edad de oro del toreo, en el capítulo titulado De las memorias inéditas de un redactor de ABC, escribe la siguiente crónica:


Madrid: La tercera corrida de abono. Gaona, Paco Madrid y Ballesteros (ABC, 3 de mayo de 1916)…………….Gaona está rabioso de palmas, como ellos dicen…….Sale el cuarto, basto, cornalón y poco bravo. Nada, que no da con el toro. Su capote, elegante y suelto, no tiene nada que hacer esta tarde. Le piden que ponga banderillas, él lo está deseando, pero duda; el toro es tardo; el público insiste, Gaona accede. Dos floreos para tantearle, para hacerle arrancar, y el animal no se presta; un par desigual al cuarteo. El mexicano no queda satisfecho; coge otro par, y, de dentro a fuera, apoyándose para salir en el estribo de la barrera, un par estupendo, con finura, con arte, con salsa torera. Se anima, toma el tercero, que deja también superiormente. El toro no se prestaba a proezas; pero quien tiene las banderillas es un maestro, que saca de donde no hay. ¿No está de lucimiento el toro? Pues solicito permiso para un cuarto –se debió decir Gaona- . Lo solicita, lo obtiene, y, muy cerrado en tablas, de dentro a fuera, clava nuevamente este banderillero, que llega a la cara de los toros paso a paso, como llegaba Fuentes, y cuando cuadra lo hace con tal precisión, que la línea imaginaria que forman los puntos de sus pies es paralela a la de las puntas de los cuernos”
























Rodolfo Gaona y Jiménez nació en León de los Aldamas (México) el 22 de enero de 1888, de familia humilde. Se empleó como curtidor, pero le gustaron los toros y adquirió una cierta pequeña fama por las capeas de la región. 

Aprendió el oficio en la escuela taurina que el antiguo banderillero de Frascuelo, Saturnino Frutos (Ojitos), estableció en esta población. Sus aptitudes se demostraron bien pronto y el Ojitos pudo darse cuenta en seguida de que su discípulo sería un gran torero.

Ojitos le anunció primero como Relampaguito y lo emparejó con Fidel Díaz y luego con Samuel Solís.

El 1 de octubre de 1905, considerándose plenamente capacitado, se presenta ante el público de la capital en la plaza de México, D.F., con enorme brillantez. Toreó con éxito 122 tardes, y la forma astuta de Ojitos, al darle la alternativa con aureola exótica, le colocaron como torero de primer orden aun siendo un semidesconocido.

Ojitos decide traerlo a España, y al principio fracasan sus gestiones para que toree. Pero ello no desconcierta a Ojitos, que organiza para su patrocinado una prueba en la plaza de Puerta de Hierro de Madrid. Causó gran impresión entre el público que lo vio y entre algunos críticos.

Tomó la alternativa en Tetuán de las Victorias ( Madrid) el 31 de mayo de 1908, de manos de Manuel Lara, Jerezano, que le cedió la muerte del toro Rabanero de la ganadería de Basilio Peñalver.

Confirmó la alternativa en Madrid el 5 de julio de 1908, de manos de Juan Sal Saleri, actuando como testigo Tomás Alarcón. y con toros de González Nandín. El de la confirmación fue un cárdeno de nombre Gordito. El día 15 de julio inauguró la plaza de Vista Alegre en Carabanchel, cediéndole Bombita, por galantería, el primer toro.

En 1909 torea 42 corridas, y 46 en 1910. En 1911 aumenta el número de actuaciones haciéndolo llegar a 71. "Es ésta -nos dice Cossío- una de las mejores temporadas de Gaona. Hizo una campaña lucidísima. Todo fueron triunfos y orejas y ovaciones.......En esta primera época de la vida artística de Gaona su nombre se consideraba indispensable en el cartel de abono de Madrid y en todas las corridas importantes"


Supo mantener y aumentar su cartel en 1910, 1911 y 1912, frente a figuras como el Gallo, Bombita, Vicente Pastor o Machaquito, siendo su presencia indispensable en todas las ferias. La irrupción de Joselito y Belmonte formando una pareja imprevista, pero popular, dejó a Gaona como un tercero en discordia de la máxima categoría. Prueba de ello es su intervención y rivalidad con Joselito en la famosa y memorable corrida del Montepío de Toreros, la de "Solos.......,los dos solos", el 17 de junio de 1917, que al final forzaron el estallido genial de Belmonte en el último Concha y Sierra de la tarde.

El 27 de mayo de 1912, alternando con Machaquito, Gallito y Manolete, al entrar a matar el cuarto toro fue herido de consideración en el pecho.

Respecto a la temporada de 1913, Manuel Serrano García Vao (Dulzuras) comenta: "En Madrid le hemos visto este año nueve corridas, y no siempre con buen ganado, y hay que afirmar que ha estoqueado a la perfección y con gran valentía; ha toreado de capa y muleta como el mejor, y deja, para que quede archivado, uno de los mejores pares al quiebro que hemos visto"

En 1914 torea 64 corridas, y merecen citarse las de Pamplona y San Sebastián. En 1915 fue cogido en tres ocasiones. La primera en Puebla (México) por un toro de Trasquila; la segunda en Almagro (España) por uno de Gómez; y la tercera por uno de Miura en México. En 1916 toreó 67 corridas.

El 21 de junio de 1917 alternó en la plaza de Madrid con Gallito y Belmonte,  fue tal su actuación juntamente con la de Joselito, que en el quinto toro el público empezó a gritar, para increparle a Belmonte.............."¡Los dos solos!", que eran Gaona y el diestro de Gelves (Joselito).............En el sexto toro Juan lo borraría todo al hacer la mejor faena de su vida y, según algunos, la mejor de toda la historia del toreo. Pero ello no empequeñece la actuación de Gaona, que fue realmente magistral.

La prohibición de 1916 en México decretada por Venustiano Carranza -nos comenta Fernando Vinyes en su libro México, diez veces llanto-, los enfrentamientos y enemistad con Joselito, las dolencias hepáticas y un infeliz matrimonio con la actriz Carmen Ruiz Moragas, junto con las críticas e ingratitudes del público, le sumieron en graves desigualdades y abulias que le perjudicaron profesionalmente..............Levantada la prohibición de Carranza, se reanudan las corridas, precisamente el 16 de mayo de 1920 (fecha de la muerte de Joselito en Talavera). Gaona inicia ilusionado su segunda etapa mexicana con otra pugna reñidísima y encarnizada con Ignacio Sánchez Mejías


En 1918 llegó a torear 80 corridas. Pero ya los años que siguen marcan el declive de esta gran figura. La temporada de 1922 es muy lucida en México y en ella Gaona mató varias corridas de seis toros.

Al comienzo de la temporada de 1923 regresa a España, donde sólo torea cinco corridas en Barcelona.


Se despidió del toreo el 12 de abril de 1925 en su Méjico natal, mano a mano con Rodalito y obteniendo un gran éxito. Gaona obsequió al público un séptimo toro, que fue  Azucarero, de San Diego de los Padres.

Falleció el 20 de mayo de 1975, a los ochenta y siete años de edad.





El propio Gaona comenta la extraordinaria faena a Revenido, de Piedras Negras, el 17 de febrero de 1924, en El Toreo:

"Cuando a un toro se le hace lo que se quiere, y se le obliga a pasar..............y se le hace acometer y detenerse..........,es el hombre que ha dominado por su arte, por su inteligencia. Y si el toro no tiene las condiciones de bravura y codicia suficientes para hacer esta lidia y el toreo no obstante la realiza, estimo que el mérito es mayor, aun cuando no existe grave peligro, como no existió con Revenido"



El famoso toreo Antonio Fuentes escribe:

 "En México no hay más Dios ni más Santa María que Gaona. Yo le he visto faenas admirables, de esas que cimentan una reputación. A mí me brindó un toro la tarde de su beneficio, que mejor no hay quien lo toree, banderillee y mate. Quizá algunos toreros tengan mayores facultades; mejores maneras de arte, ninguno"




Del libro GAONA. SU BIOGRAFIA. RECUERDO DE SU BENEFICIO. AÑO 1911. PLAZA DEL TOREO. MEXICO, escrito por  “Pica Pica”, que he encontrado en GARGOSA, Biblioteca digital, he seleccionado los siguientes párrafos: 

“Gaona como torero. (Pag. 5)Elegante, fino, delicado y extremadamente artístico es su trabajo con el capotillo. Sus lances de capa dados con la maestría característica en él, sus quites arriesgados, sus terminaciones arrogantes, y su manera de dejar los toros siempre en suerte, son sencillamente de un mérito grandísimo y extraordinario; su toreo a la aragonesa o de frente por detrás sugestivo de toda sugestión, y por último sus quiebros (Pag. 6) de rodillas insuperables de toda insuperabilidad. ¡Que pocos le igualan en estas suertes que aquí anotamos!

Gaona como banderillero. (Pag. 6) ¿Su manera favorita de clavar los garapullos? Cambiando. ¿Es esto decir que no efectúe la suerte de otra forma?......., si la Tauromaquia contara en sus hojas con más modos de banderillear toros, otras tantas tendrían en Gaona fiel, exacta y genuina interpretación…….Dígalo sino los pares de rehiletes que pone al cuarteo, y a topa-carnero y de adentro afuera, con aquellos toros que no reunen condiciones para cambiar………..(Pag. 10) Sin quitarle un átomo de mérito a sus excelentes cambios, dados como los que mejor se den, tiene Gaona o cuenta en su vasto repertorio con la suerte de banderillear de poder a poder, llevándola a cabo con una valentía y una maestría inconmensurables, pues desde su manera de citar, hasta la de meter los brazos, se ve al torero elegante y al concienzudo maestro……….Quedamos, pues, en que además de gran capeador es un gran banderillero.

Gaona como matador. (Pag. 10)…….., bastarían sus faenas de muleta para darle el título de doctor sapientísimo. ¿Dónde mayor gusto artístico para adornarse con la flámula? ¿Dónde más arrojo y desprecio a la vida que en el pase llamado por alguna clásica pluma de la muerte? ¿Dónde mayor inventiva para consumar el suyo? ¿Dónde más soltura para los naturales ni más sangre fría para los de pecho? ¿Dónde más alegría para los de molinete? ¿Dónde más quietud y serenidad en los remos? Pues si todo ello se reúne en la propia figura de Rodolfa Gaona ¿por qué no sucumbir ante la realidad y aclamarlo como al que más dándole la solemne investidura de maestro en su arte?..............después de una cuantas corridas celebradas en México decidió encaminar sus pasos a Madrid y tomar la alternativa de manos del (Pag. 11) Jerezano en la plaza de Tetuán de las Victorias en el año de 1908, confirmándola en Madrid el 5 de Julio del mismo año, siendo su padrino en esta ceremonia el diestro Juan Sal, Saleri


Enrique Minguet "Pensamientos", en su libro Divisas y Coletas, 1908. Pg. 128, escribe:

"Gaona es un buen torero, un excelente matador, llamado a dar mucho ruido desde el instante que deseche esa apatía, sustituyendo el temperamento frío que posee, por otro adecuado al carácter andaluz…….Más alegría y agilidad, y el triunfo es seguro."


Enrique Minguet "Pensamientos", en su libro Pases de castigo, 1912, Pgs. 236 y 237, escribe:

"Ingresó en la escuela de Ojitos, donde pronto sobresalió de los demás, presentándose ante el público el 1 de Octubre de 1905, toreando bastantes corridas por la República mexicana, llegando a España rodeado de una aureola de gran fama……..Gaona tuvo percances de alguna importancia; en Méjico halló los más graves……..La primera vez que vi torear a Rodolfo fue en la placita de Puerta de Hierro, invitado por Ojitos; los pronósticos que hice del neófito tuvieron la dicha de ser acertados: Gaona ocuparía uno de los primeros lugares de la tauromaquia, como efectivamente ha sido……..Su toreo es puramente clásico, para y juega los brazos con verdadera precisión; es uno de los que mejor banderillean, uno también de los que manejan la muleta con más soltura y elegancia; con el estoque es bastante habilidoso……..Su toreo de capa al costado resulta muy lucido; hoy ya le imitan muchos, pero menester es reconocer que Rodolfo fue el que resucitó dicha manera de torear."


El mismo Enrique Minguet "Pensamientos", en su libro Los clásicos del torero, editado en 1913. Pgs. 39 a 45, escribe:


“Su nombre ha llegado a colocarse al lado de los más grandes toreros clásicos………Desde que le vi, vi en él al ejecutor fiel del clásico toreo rondeño……….toreo puro y netamente clásico……….Rodolfo Gaona es clásico por excelencia………Su toreo se ajusta a las más rigurosas reglas del arte y aquello que hace con el capote y la muleta es tal y como lo dispone la escuela clásica rondeña……….Su figura gentil, sus movimientos elegantes en el anillo, predisponen al torero en cuestión para el éxito en su trabajo……..Ha sido uno de los que se doctoraron más jóvenes: lo hizo a los veinte años de edad……….Un lidiador clásico que domina capote y muleta, con los que ejecuta las diferentes suertes del toro con sujeción a las reglas del clasicismo; como banderillero es colosal, parea de todos modos, y siempre bien……..Con el estoque, yo he tenido la suerte de verle dar buenas estocadas, sin que esto quiera decir que domine el punto final del último tercio”


Maximiliano Clavo “Corinto y Oro”, en el libro Se fueron Bomba y Machaco. Otra época del toreo, Pgs. 74 a 76, editado en Madrid, 1914, escribe:
"Buen torero, sin discusión. El clasicismo tiene en el diestro de Méjico un muy decoroso representante……..Rodolfo Gaona, cuya airosa figura le ayuda mucho, pues le predispone favorablemente con el público, conoce bien el toreo y ejecuta erguido, parado, sobrio, inteligente, ¡artista!. Además no es un estoqueador deficiente en absoluto, pues sabe y puede dar buenísimas estocadas. Y como banderillero, con decir que puede formar digna pareja con Joselito, estamos del otro lado…….Gaona es un torero excelente, un banderillero consumado y un matador aceptable, y, sin embargo, creo que no puede considerársele como una primera figura.¿Por qué?......Por estas dos razones: Gaona es un diestro miedoso; Gaona no tiene personalidad propia…….Es muy difícil que el mejicano tenga una tarde completa…….Bajo este aspecto tiene gran parecido con el Gallo………Gaona carece de personalidad propia porque profesionalmente no tiene rasgos característicos. Rodolfo, como dice una frase del argot taurino, es un torero frío de cuello. Su maestro Ojitos le enseñó la mecánica del torero y al discípulo le entró en la cabeza, pero no pasó de ahí. Aprendió a torear y ejecuta bien, cuando el toro se lo permite; pero es un torero mecánico, sin carácter, sin genialidad, frío, apático, bien impuesto del oficio, pero sin sobresaltos…….Si Gaona se arrimara más, escalaría sin duda un primer puesto en el escalafón."


Luis Uriarte, en su libro Figurones taurómacos, editado en ¿190.?, en las páginas 102-104, escribe: 

"Gaona es indubitablemente uno de los mejores toreros de la época contemporánea. Con percepción íntima y clara de la tauromaquia, su toreo se ajusta perfectamente a las reglas del arte. Ejecuta con clásico estilo, parando los pies y jugando los brazos…….cuando no le arredran las temibles astas de los toros, cosa que le sucede con más frecuencia de lo disculpable…….Domina la mayoría de las suertes del toreo, habiendo popularizado en los actuales tiempos la de lancear de frente por delante y aumentando la plétora de pases de muleta con unos en los que la cambia vistosamente de mano…….Como banderillero, es notabilísimo, y más lo fuere si se arriesgase un poquillo más, ya que no en la ejecución de la suerte, en practicarla con toda clase de toros; pero solamente le place alardear de buen banderillero en los toros claros, boyantes, pastueños, y si están quedados, mejor…... Es mediano, muy mediano, como estoqueador."


Marcelino Álvarez (Marcelo), en el Album del Abono de Madrid, de la temporada de 1914, escribe:
"Torero alegre, de pura ejecución, artístico y sereno…….Hablar de la estética de este torero es señalar una nota en él de gran sugestión………Desaparecido Fuentes de los ruedos, es el diestro que ha heredado su elegancia señalando más intensamente la nota de arte, por las condiciones físicas que le adornan……..Rodolfo fue a Sevilla, y aquel público inteligente lo aclamó con entusiasmo una tarde de feria en la que dio el torero el do de pecho con un toro de la ganadería de Gregorio Campo……..El público de Sevilla…., desde la citada tarde colocó al mejicano inmediatamente después de Rafael “el Gallo” en el toreo alegre, limpio, cristalino y florido. Gaona dejó una estela imborrable de arte puro."


F. Bleu, en su libro Antes y después del Guerra, escribe:

"El renombre de Gaona se debe a su figura correcta y compuesta de torero, y a dos o tres aspectos de su modo de lidiar, uno de ellos en particular de un mérito efectivo y clásico. Claro que me refiero a sus lances de frente con el capote por detrás (se refiere a las gaoneras) en los cuales hay que parar una barbaridad y arriesgar la piel. Por desdicha nuestra..................este hombre, que aguanta mecha y se juega la vida en una suerte accidental del toreo, cuando llega lo esencial y suena la hora de meter la espada, no acierta a desechar temores, arranca lejos, avanza el cuerpo, retrasa la mano y hiere suelto con su brazo largo y elástico...............Necesita enemigos modelos de bravura y nobleza para salir airoso de sus empeños"


José María de Cossío escribe:

"Gaona era la suprema elegancia, la elegancia personificada A ello le ayudaban mucho su figura esbelta, bien proporcionada, armónica como pocas. Su toreo, sus faenas, prodigaban una belleza plástica insuperable.......Con el capote ejecutaba todas las suertes conocidas con perfecciones de clasicismo, y fue inventor (invención significa hallazgo) de las gaoneras. Fue un notabilísmo banderillero.......Dominaba todas las variaciones de la suerte de banderillas......Su muleta no fue, en general, de gran eficacia.......Tuvo temporadas enteras en que mató de modo deficientísimo......Tuvo, en cambio, temporadas enteras también en que ejecutó la suerte llamada suprema con tales perfecciones que le valieron ovaciones sin cuento"


Fernando Vinyes, en su libro México, diez veces llanto, escribe:

"Rodolfo fue un torero inteligente, completo, elegante, largo, variado y magistral. Banderilleaba con dominio absoluto y perfección total. Sus faenas de muleta tenían mando y empaque. Con la espada fue más eficaz que brillante. Aportó al toreo su interpretación personal del lance de frente por detrás, bautizado desde 1910 como "gaonera"..........Por encima de estas cualidades destaca el sello postinero, cadencia tropical y señorío con que efectuaba las suertes y que le valieron el apodo de Petronio mexicano. Además tuvo la intuición de evolucionar en su toreo, salvando el flujo de los acontecimientos en una época donde las revoluciones técnicas en tauromaquia quemaron muchos toreros...........Su influencia posterior fue decisiva, pues se puede asegurar que en México se conoció a Joselito a través de Gaona, y asimismo adaptó la técnica belmontina a su toreo impregnado de sabiduría y elegancia..............Para resumir, podríamos decir que Gaona fue a España toreando en la línea que después sería de Joselito, y sin perder su propia personalidad, regresó en la segunda época asimilado a la revolución de Belmonte. Fue un genio al saber conjugar ambas tendencias en una sola definición, que dejó como herencia la edad de oro del toreo en México, enmarcada en los años treinta"

César Jalón, en su libro Memorias de Clarito, escribe:

"Al mexicano Rodolfo Gaona, a ése sí le sobraban empaque de artista, bagaje clásico y ambición. No más llegar a España -1908- besó el santo. Confirmada ese año su alternativa, ocupó un lugar en la primera línea, del que no se apeó ni en la difícil coyuntura de Joselito y Belmonte. Digno rival de cualquiera a no ser tan flaco de animo, los dos primeros tercios de la lidia solían darle ocasión para una primorosa labor. Imprimía su sello personal y un nuevo rumbo al rancio lance de capa de frente por detrás, y su gaonera quedó incorporada definitivamente al toreo contemporáneo. Banderilleaba, si no con pureza ortodoxa, con un finura doblada de elegancia. Lagartijo, Fuentes y él constituyen la tríada banderillera de mayor prosopopeya en la preparación de esa vistosa suerte: los tres que mejor la han paseado antes de clavar.........................Pero el último tercio le reservaba a menudo un trago amargo. Medroso, dominaba poco con la muleta. Mejor dicho, a causa de lo poco que dominaba, adolecía de medroso, como todos los buenos toreros en aquello que no dominan. Los toros, faltos de castigo, se le alzaban. Y solamente en la circunstancia, excepcional entonces, de un toro entregado y roto, su faena, bella, impecable, coronábase tal cual vez con la estocada correcta, a volapié, y en fechas señaladas hasta recibiendo.............A Gaona, torero de suave hacer................le aperreaban muchos de los toros fuertes de su entonces. Conformado artísticamente para los de hoy, había nacido al arte demasiado temprano"

"Una de las grandes ferias a que Gaona va -la de Pamplona- da ocasión a su celebérrimo par al conchaisierra, del que circularán millares de instantáneas como modelo banderillero, todavía más cantado que aquel del quiebro en Madrid de su glorioso año trece"



"Don Indalecio", en el número 3 de la colección "Grana y oro", titulado "La Tauromaquia en el siglo XX", escribe:

"(Pgs. 41 y 42)Fue su maestro en Méjico un ex banderillero de Frascuelo llamado y apodado Saturnino Frutos (Ojitos)………No se si fue buen maestro, pero sí se que el discípulo salió superior. Con elegancia natural, con estética su toreo, gran banderillero, si hubiera tenido un poco de pólvora en la sangre, nada habría que oponerle……..Se codeó con las principales figuras españolas, muy justamente a mi modo de ver……………..Sus estadísticas saltaron algunas temporadas de las sesenta corridas, que, en aquellos tiempos, era la cifra que se consideraba mejor para los ases del toreo. En la Península se vistió por última vez de torero el año 1923, y en Méjico hasta el 25………En su tierra fue un ídolo de las multitudes, y su nombre está siempre en labios de los aficionados que lo vieron, y cuentan cosas para que los aficionados posteriores lo admiren."



Rafael Ríos Mozo, en su libro Tauromaquia fundamental, escribe:

"Desde el punto de vista de artista puede ponérsele junto a Antonio Fuentes. Ambos fueron, ante todo, elegantes, hasta el punto de que al mejicano le fue aplicado muchas veces el sobrenombre de Petronio de la torería. Los dos también impusieron su gran estilo de banderilleros, y todavía queda en la memoria de los aficionados el par que puso Rodolfo en unos sanfermines de Pamplona. Tanto Antonio Fuentes como Rodolfo Gaona imprimieron a su toreo una majestad verdaderamente impresionante. Fueron los dos deficientes estoqueadores y muy parcos en el manejo de la muleta con la mano izquierda. Pero -y ahí viene la gran diferencia entre los dos artistas- Gaona, por haber toreado muchas veces con Belmonte, supo grabar en su quehacer taurino algunas huellas del "pasmo de Triana", cosa que no le ocurrió a Fuentes. Pero ambos tuvieron una indolencia señorial que les caracterizó siempre"

Néstor Luján, en su libro Historia del toreo,  se refiere a él en los siguientes términos:

"Rodolfo Gaona es el primer gran torero mejicano que cuenta en la historia del toreo, y, desde luego, el torero de más clase que ha tenido Méjico.....Gaona fue un artista extraordinario. Con el capote, en su época, tan sólo le pudo superar en finura y fantasía Rafael el Gallo, aunque Gaona era más clásico y tenía un retoque más perfecto. Cultivaba unas verónicas elegantes y paradas, parecidas a las de Fuentes, aunque templando más que él......Las daba generalmente con los brazos muy levantados. Sus faroles y navarras eran limpios e impecables. Su repertorio de largas era soberano, y entre todas, resaltaba como una joya la sobria y majestuosa larga cordobesa del gran Lagartijo........Su tijerilla de rodillas y su célebre gaonera, que resucitó del ya desvanecido repertorio de Cayetano Sanz, eran modélicas........Pero lo prodigioso era su modo de banderillear. En nuestro siglo sólo le igualó Joselito, pues ambos clavaron rehiletes en todas las suertes y terrenos, y de un modo perfecto.........Con la muleta, fue un portentoso muletero con los toros suaves y nobles; con los toros difíciles, se amilanó.........Con la espada mató, algunas temporadas, muy bien a volapié. Pero, por lo general, no estaba a la altura de su altísima categoría" 

Cossío escribe:

 "Fue Gaona un torero de verdadera elegancia; ésta es su más destacada característica. A ello le ayudaba mucho su figura esbelta.......Su toreo, sus faenas, prodigaban una belleza plástica insuperable.....Con el capote ejecutaba todas las suertes conocidas con perfecciones de clasicismo, y fue inventor (invención significa hallazgo) de las gaoneras. Fue un notabilísimo banderillero. Dominaba todas las variaciones de la suerte de banderillas. Su muleta no fue, en general, de una gran eficacia; variadísimo, elegante, pero sin llegar a dominar al toro, corregirle los defectos y prepararle debidamente para la muerte.........Con el estoque se manifiestan las desigualdades que tanto le perjudicaron en su carrera"




El gran aficionado Mariano de la Riestra, en su libro La fiesta de los toros, escribe:

"El tercio de banderillas es suerte que han señoreado de modo cumplido los toreros mejicanos, destacando Gaona, Armillita y, últimamente, Arruza. El primero, muy fino como todo su toreo, aunque con el defecto de salir en algunos pares algo apurado"



Jorge Laverón, en su Historia del Toreo, escribe:


“Fue Gaona un torero de suprema elegancia, de figura esbelta, bien proporcionada, armónica como pocas. Su toreo estaba impregnado de belleza. Con el capote ejecutaba las suertes con perfecto clasicismo y fue inventor de la gaonera. Fue un banderillero muy notable. Con la muleta, más artístico que dominador, y con la espada, muy desigual”

 

José Alameda, en su libro El hilo del toreo, nos comenta:

"Gaona es el primero que, sin haber nacido en España, ocupa con total desahogo un puesto de primera línea en el toreo...........Le llamaron en México El Petronio del toreo y con ello no le hicieron favor alguno, pues con eso se recalcaba lo más externo de su arte, la ya dicha y redicha elegancia, que pudo resultarle comercial, pero que distrae de sus valores más auténticos...........En ese árbol genealógico de lo elegante, que viene por la secuencia Cayetano-Lagartijo-Fuentes-Gaona................Fuentes y Gaona se parecen a Lagartijo, pero solo por fuera. Lagartijo era un torero de natural. Los otros dos, de cambiado. Fuentes no toreaba en redondo. Gaona, muy poco.................Los valores de tiempo son esenciales en el toreo, y Gaona los tenía. Gaona les andaba a los toros, pero no solo en  banderillas, en lo que fue insuperable, también con la muleta. No solo para ir al toro o para citarlo, sino dentro del desarrollo de la faena....................Andándole, recolocándose sobre la marcha, siempre armónicamente..................Hay pocos testimonios sobre Gaona. Pero en las pocas filmaciones que se conservan, se encuentran algunos momentos en que le anda al toro con un tempo, con una cadencia, que no son frecuentes hoy día, pero menos lo eran en aquellos días...............Esta cualidad de andarle al toro, la lleva a su cumbre Domingo Ortega...............Y sin el poder de Ortega, pero con gran finura, Antonio Ordóñez. Ellos son los que mejor han sabido -podido- andarle al toro...................Pero el primero en la cronología del toreo moderno es Rodolfo Gaona"

"La gaonera se la enseñó a Rodolfo Gaona su maestro Saturnino Frutos, Ojitos, cuando nadie podía sospechar que el lance fuera a llamarse así. Es de suponer que se la vio a Cayetano Sanz...............La fecha de presentación en sociedad fue en 1910............Primero en México, en la corrida del 23 de enero en El Toreo, con un toro del marqués del Saltillo, Pinalito, cuarto de la tarde. La novedad causó sensación..............Ese mismo año, el 28 de marzo, estrena el lance en Madrid, con el toro Sardinito, de Benjumea, en corrida en la que alternaba con Rafael el Gallo y Vicente Pastor................. Produjo un verdadero escándalo y encontró amplio eco en la prensa......Se evocó la figura de Cayetano Sanz, último que había ejecutado esa suerte, o alguna parecida......Indiscutible resultaba que, en todo caso, Rodolfo le imprimía al lance un acento propio. Se propusieron muchos nombres: de frente por detrás, o de frente con el capote por detrás", etc. Denominaciones descriptivas. Hasta que terció en el asunto Alejandro Pérez Lugín, Don Pío, quien, para evitar problemas, propuso que se le llamase gaonera"




El mismo José Alameda, en Seguro azar del toreo, escribe sobre un famoso tercio de banderillas, protagonizado por Joselito y Gaona en la plaza vieja de Madrid:

"Sucedió en el quinto toro de aquella corrida.................En uno de esos paréntesis de silencio hondísimo que se hacen en las plazas, se levantó de pronto un rumor: Joselito había tomado en la diestra dos pares de banderillas.............Era el 21 de junio de 1917 en Madrid. Corrida del Montepío de Toreros.................Llamábase el toro Espumoso y era de Salas, sustituto de uno de Gregorio Campos. Gallito, con la montera en la mano, ofreció un par a Gaona. Ante el gesto gallardo y cordial, rompió en el espacio una ovación calurosa.................Y allí estaban, el gitano y el indio, frente a frente................El tercio fue definitivo. Clavaron cuatro pares de banderillas, ni mejor ni peor el uno que el otro. Equilibrio en la perfección.............De pie, unánime, el público prorrumpió en un grito: "¡Los dos solos, los dos solos"!.................Rodolfo y José habían dejado sobre la arena de la vieja plaza de toros de Madrid, el tercio de banderillas más famoso de la historia"



Carlos de Larra, más conocido como "Curro Meloja", en su libro Grandes maestros de la Tauromaquia, escribe:


Rodolfo Gaona fue un gran torero. Si no llegó a lo más alto de la cumbre fue por sus desigualdades, hijas de su apatía, de su abulia. ¡Ah!, pero cuando sacudía la modorra –que fue muchas veces, claro está- entusiasmaba, cautivaba con su toreo y, sobre todo, con su elegancia. Porque Gaona fue, esencialmente, por su figura y por su arte, uno de los toreros más elegantes que han pisado los ruedos, a más de ser un primoroso ejecutor de todas las suertes toreras. Con la capa, selecto y variadísimo; sus lances al costado con el capote por detrás –las célebres gaoneras- eran un modelo, y aunque él no las inventara, les imprimía modalidad tan personal que parecían creación suya. Con las banderillas fue un maestro consumado, y ahí sí que culminaba con esplendor su suprema elegancia. Fue un muletero extenso y de fina calidad, y hasta matando era excelente…….cuando se decidía……………….Figura del toreo en España durante dos épocas y verdadero ídolo popular en Méjico. Hasta el 12 de abril de 1925, en que toreó por última vez, lidiando brillantemente en la capital mexicana seis toros mano a mano con “Rodalito”……..Rodolfo regaló un sobrero (“Azucarero”, berrendo en cárdeno y careto, de San Diego de los Padres), que fue el último que mató en su vida, por cierto con triunfo apoteósico”


Fernando Claramunt, en su Historia gráfica de la Tauromaquia, escribe:

"¿Qué significa Rodolfo Gaona en la historia del toreo? Se ha dicho que es el mejor torero nacido en tierra mexicana y uno de los más importantes para la historia taurina en general.....................Marca el límite entre el toreo "antiguo" (el de su tiempo) y el "moderno" (el que trae Gaona y apuntan también en destellos ocasionales Rafael el Gallo y el Papa Negro). Más aún. Rodolfo Gaona dice adiós al "realismo taurino" practicado por Bombita como maestro sabio y por Machaquito como valiente a secas, secundado por Vicente Pastor. Era un "realismo taurino", si se quiere un "naturalismo", que venía de los cánones de Guerrita.................Gaona es "modernista" en el toreo como Rubén Darío en la literatura......................Rompen con la "seriedad" y "gravedad" imperantes..............Traen algo de cosmopolitismo..................Descubren un mundo nuevo de belleza y sonoridad opulenta, grandiosa, de gusto exquisito..................El toreo de Gaona se dirige en primer lugar a los más finos degustadores...................Sin Gaona quizá no sería posible la tauromaquia entendida fundamentalmente como vivencia artística y suma de elegancias................El toreo moderno y contemporáneo marcha por los cauces de Rodolfo Gaona, para quien torear era crear arte o no era nada.....................Junto a tan significativa aportación, los detalles pasan a segundo plano. Incluso la "gaonera", que ya es decir. Tan hermosa suerte de capa nadie la ha vuelto a practicar con los pies bien plantados y moderadamente separados. La daba como un pase natural. Erguido el cuerpo, relajados los brazos............No la inventó. La creó, que es mejor. Inventada estaba desde los tiempos, por los menos, del señor Manuel Domínguez.....................Fue "largo" y buen estoqueador, cuando se sentía inspirado. Con las banderillas, excepcional por la elegancia, buen gusto, preparación y ejecución de las suertes....................La competencia con Sánchez Mejías duró poco y carecía de sentido. A Ignacio le sobraba arrogancia y ganas de desafiar pero le faltaba arte y sentimiento del toreo....................La rica personalidad de Rodolfo Gaona de paso, junto a Rafael el Gallo, a la era de Joselito y Belmonte, considerada por los aficionados como la "Edad de Oro del Toreo"


Más adelante, en el mismo libro, hace un análisis comparativo entre el toreo de Joselito y el de Gaona:

 "De los dos toreros de la sevillana escuela, el de Gelves (Joselito) es más dominador y el de México (Gaona) más elegante y artista. No se trata de "borrar a Joselito" sino de contrastar su repertorio variado, fácil, de dominio, con el clasicismo de Gaona, que practica un torero de brazos más depurado, exquisito, menos basado en las facultades físicas...........................El repertorio de quites es mucho más variado en Rodolfo Gaona, sobresaliendo el lance que Don Pío bautizó como "gaonera"..................Uno y otro matador practican el quiebro de rodillas con limpieza, a la altura de la cintura.......................Con las banderillas José tiene el repertorio alegre y lleno de facultades de Guerrita, mientras Gaona parea con la soberana elegancia y la majestuosidad de Lagartijo..................Gaona por su parte es en el segundo tercio un dechado de vistosidad y elegancia. Banderillea lo mismo por un lado que por otro con enorme facilidad....................A uno y otro torero, en el toreo de muleta, se les acusó de manejar en exceso la mano derecha, pero saben torear al natural con gran pureza. Los naturales de Gaona, "impecables y de artística y soberana ejecución no los mejoraría ni aun el mismísimo Cayetano Sanz o Lagartijo..........................José domina más a los toros mansos. Rodolfo luce mucho con los bravos y pastueños...............Con la espada Rodolfo es superior a José...................Rodolfo mata bien, arranca derecho, lleva el estoque bien montado, dobla la cintura por el pitón y sale por los costillares. Sin ser un purista del volapié, es notoria su superioridad en esto sobre Joselito. La suerte de recibir la han ejecutado uno y otro en pocas ocasiones"


Don Quijote escribe:

"Fue Gaona un torero elegante a lo Lagartijo, a lo Fuentes, con menos afectación, con más naturalidad qu éste"


  Robert Ryan, en su libro El toreo de capa, escribe:

"Rodolfo Gaona fue un torero de escuela, de la mejor escuela.................Cuando Ponciano Díaz, el primer espada mexicano con alternativa española, volvió de España a su patria, en su cuadrilla viajó el banderillero madrileño Saturnino Fruto Ojitos; y con éste un cocepto profundísimo de la clásica escuela del arte de torear desaparecida con Cayetano Sanz...............Ojitos sería el maestro, severísimo maestro, del joven Gaona, en cuya persona lograría su anhelo de devolver al toreo una riqueza perdida: la escuela de Cayetano quien, a su vez, también tuvo por maestro un banderillero, el gran Capita, famoso en las cuadrillas de Montes y el Chiclanero. Así, la escuela de Cayetano, las lecciones de Ojitos, se fundamentaban en Pedro Romero y en Jerónimo José Cándido, la enseñanza que éstos impartieron a Montes en la Real Escuela de Tauromaquia de Sevilla...........Y se fudamentaban en la pausa, el consejo de Cayetano de hacer las cosas sin prisa, "despacio, bien y con sujeción al arten". Aquella pausa en que se halla la elegancia, una pausa tan natural en Gaona"

"Como Cayetano toreando, nadie, decía Paco Frascuelo. Ni su hermano Salvador, ni Lagartijo. Nadie, y no sólo lo decía por el arte de Cayetano, sino en recuerdo de sus lances únicos con la capa a la espalda, aquel modo suyo derivado de la suerte al costado por detrás. Un modo que inculcó Ojitos en Gaona y que causó sensación en México con el toro Pinalito.....................Aunque lo venía haciendo desde sus inicios en plazas sin mayor entidad, no fue hasta después del éxito obtenido en la plaza El Toreo en 1911, que Gaona, durante su cuarta temporada española, comenzó a torear al modo de Cayetano..............."Temía, no sé por qué, que esa suerte no gustara a los públicos exigentes"................Mas no tuvo razón en haberse retraído Gaona; su capa estaba destinada a restaurar olvidados vuelos al arte. Tan olvidados que la crítica madrileña acabó bautizando con el nombre de gaonera el lance de Cayetano Sanz, el más grande torero que ha dado la capital de España"

"El clásico quite de Cayetano Sanz, tal y como lo aprendió Gaona de Ojitos, era un conjunto de cuatro suertes diferentes: la primera, un medio farol para echar la capa a la espalda..............; la segunda, la suerte de Illo, de frente por detrás; la tercera, a la manera ahora denominada gaonera, pasando el toro ante el pecho; la cuarta, un recorte al molinete, llevando la capa recogida a una mano...................De esta manera, en un principio, ejecutaba Gaona el quite; después, comenzó a ligar los lances a la gaonera, pasando al toro una y otra vez ante su cuerpo completamente al descubierto, lo que no se había visto antes..............Otras, y muy frecuentemente, ligaba los lances de frente por detrás, desde siempre una de sus suertes preferidas. Lo cual, aun tratándose de dos suertes diferentes........hizo creer a muchos que eran una sola; quizá por llevar en las dos la capa a la espalda................Se creó una confusión entre las dos suertes que aún existe"

"Rodolfo Gaona adaptó la capa plegada a la suerte de abanico, flameando media capa, abaniqueándola, mientras llevaba al toro por delante, sin pasarle"

"Rodolfo Gaona, que empezó como alumno de una escuela taurina, como torero fue de los grandes maestros que crean y dejan escuela. Su aportación al toreo de capa, que fue inmensa, no pertenece a un solo lance, sino parte de un  personal instinto del ademán. Quiso ser como el señor Cayetano y dejó en el arte la huella de un señor Gaona"

"Aun Rodolfo Gaona, la tarde de su despedida del toreo, una tarde cuajada de gestos elocuentes, pronunció a pliegue lento un homenaje a Chicuelo, clásico y torero al ejecutar por vez única en su vida un lance en la suerte de la chicuelina"



Robert Ryan, en su libro El Tercio de muerte, escribe:

"Por delante, el cambio de mano más común es la innovación de Rodolfo Gaona, que adorna la trincherilla; la muleta en la mano derecha, el pase hacia la izquierda. Al pasar el toro, el diestro, con un movimiento de la muñeca, invierte su mano derecha, lo cual voltea la muleta que pasa a la mano izquierda, quedando toro y torero, al final, en posición de ejecutar un pase de pecho con la izquierda..............En cuanto a eficacia, el floreo central de este cambio de mano no tiene sentido alguno. Mas, en la ejecución de Gaona, y de toreros como los Gallo, los Bienvenida, Ortiz y Cagancho, el movimiento de los brazos que eleva la muleta, haciendo que ésta serpentee levemente hacia arriba, crea un efecto plástico muy sugerente"

"El pase que dio a conocer Rodolfo Gaona en su faena al toro Vizcaíno, de Veragua, corrido en quinto lugar el 27 de abril de 1919, en Madrid, a primera vista, más que un pase nuevo parecía un acento personal que quiso dar Gaona al natural con la mano derecha, en evocación de su toreo de capa, singularmente de la gaonera. Un acento que reduce la dimensión del pase al coger Gaona con su mano izquierda, por detrás, a su espalda, la punta libre del faldón de la muleta...............El pase de Gaona, llamado por la mayoría de los revisteros el pase de la gaonera, fue rebautizado la tarde de su estreno en la plaza El Toreo, de México, el 20 de septiembre de 1921, durante la faena al cuarto toro de San Diego de los Padres, en la segunda de las corridas conmemorativas del Primer Centenario de la Consumación de la Independencia. El pase, desde aquel día, fue llamado del Centenario"

"Aquella tarde Gaona (escuchó) clamorosas ovaciones por dos faenas preciosistas, especialmente la del cuarto toro, verdaderamente genial, en la que Rodolfo realizó el pase de su creación, al estilo de la gaonera"

                                                                                                                                         Ernesto Padilla

"En expresión, la suerte (el pase del desdén) es el carácter de Gaona hecha muleta, un autorretrato en rojo del diestro, que unió el empaque clásico a un elaboradísimo orgullo. Porque la famosa indolencia, la parsimonia de Gaona, tenían un fondo altanero, insolente, despreciativo, que en la faena de su cumbre mexicana al toro Revenido se reveló creadora............Gaona con los pies juntos, vertical, extremadamente relajada su figura, con una majestad desentendida del toro y de la suerte...........la muleta en su mano izquierda caída fuera de la visión del toro................Perdura la actitud de Gaona en el repertorio, en el desdén característico del torero mexicano"

Xavier González Fisher, en el artículo titulado La dialéctica y los toros, publicado en la revista digital Gaceta Taurina de junio de 1997, escribe:

"Rodolfo Gaona, enseñado a torear en la escuela de Frascuelo, lleva in situ una condición del toreo de Lagartijo, que es la "elegancia", con la que coincido con José Alameda, se debe tener cuidado, toda vez que es sólo la "envoltura" externa de lo que lleva el torero consigo. Así vemos que hay toreros "muy elegantes" que son técnicamente ignorantes y que mal saben como tomar el capote..................Gaona dijo a su biógrafo Carlos Quiroz "Monosabio" que en cuanto a la distancia a la que se toreaba, tanto José como él fueron llevados a la que impuso Belmonte, pero en cuanto a procedimientos, el Indio Grande aplicó los que le transmitió su mentor Ojitos, es decir, la más pura escuela frascueliana dominaba la técnica de Gaona. No obstante estos antecedentes, sabemos que el toreo de Rodolfo se distinguió por la forma en que les andaba a los toros, es decir, en el secreto que los músicos llaman el "tempo". Al respecto nos dice Alameda: "Ahí está el secreto: Gaona les andaba a los toros, pero no solo en banderillas -en lo que fue insuperable- también con la muleta. No solo para ir al toro o para citarlo, sino dentro del desarrollo de la faena, para mantener la reunión entre suerte y suerte, en el enlace de ellas"

Y en el artículo La Fiesta y sus mitos, de la Gaceta Taurina de agosto de 1997, escribe:

"Rodolfo Gaona fue un torero de escuela, de la más pura escuela frascueliana, conocedor de la mejor técnica taurina de la época. El tempo de Gaona no es más que su interpretación personalísima del canon y de la norma; es la evolución propia de un artista que al interpretar su versión de la tauromaquia, deja en cada lance un poco de sí mismo, pero siempre partiendo de lo que esa norma y ese canon establecen"



Isidoro Cárdenas Rodríguez, en la revista digital Gaceta Taurina de enero de 1998, escribe:

"Rodolfo Gaona como torero, a decir del crítico "Don Quijote", citado por Daniel Tapia en su Historia del toreo, fue tan elegante como Lagartijo y Fuentes, pero sin la afectación de éstos, es decir, con mayor naturalidad. José María de Cossío agregaría: "Gaona era la suprema elegancia, la elegancia personificada".....................La elegancia en muchas cosas de la vida, denota cierto orgullo y eso que se conoce como la humildad al revés.............acompañó a Gaona dentro y fuera del ruedo..............De su famoso libro "Mis veinte años de torero", dentro de las confesiones hechas a Carlos Quiroz......son su acostumbrado acento afirmó: "He sabido ser amigo y también se ser enemigo................yo creo que todo hombre que tenga conciencia de su valer, que haya luchado y vencido, debe ser orgulloso, y por decoro propio no deje dejar avasallarse por nadie, así soy yo......"....................Por aparte, en franca alocución a Joselito y Belmonte -aún cuando se abstiene de decirlo- sostiene: "Y si unas veces me derrotaron, en otras yo los vencí. Esto ni es nuevo ni significa petulancia de mi parte; porque si mis triunfos no hubieran sido mayores que mis fracasos, yo no sería lo que soy. Ahora que pa mí el mejor torero soy yo y no andaré tan equivocado cuando hay muchos otros que así lo piensan también".......................Parece que la elegancia y el donaire tenían su razón de ser en Rodolfo Gaona, tan es así, que como aficionado -no como torero- a quien más admiró fue a Antonio Fuentes y a quien admiró por valiente, fue a Ricardo Torres Bombita"


Extraigo algunos comentarios que Rodolfo Gaona, le hizo al periodista José María Carretero, más conocido con el pseudónimo de El Caballero Audaz, en su obra El Libro de los toreros:

"He tenido dos cogidas graves. Una en Córdoba y otra en América; achuchones y puntacillos, muchos"......................."El momento más angustioso es cuando el matador lleva un minuto citando con la muleta, a dos pasos del toro, y el toro no acude"........................"Hay días que está uno apático, sin saber por qué; que está uno pesimista y todo  lo ve negro; y, en cambio, hay otros que llega usted a la plaza, y ante tanta gente, tanta luz, tanta alegría y tantas mujeres guapas, le parece a usted de color de rosa hasta el toro"........................"Yo, con la misma emoción mato que toreo. Claro que matar es más expuesto. De eso no hay duda. En todas las suertes que se ejecutan con el toro se le están viendo los cuernos, menos en la de matar. Ahí hay que mirar a todo lo alto"......................."Joselito y yo no somos ni buenos ni malos amigos. Somos compañeros y nada más"


Gregorio Corrochano escribe: "Gallito y Gaona dieron al segundo tercio toda la importancia que para ellos tenía, porque les preparaba el ánimo del público para la faena de muleta. Gallito era más completo, banderilleaba en todas partes, porque ni el toro ni los terrenos tenían para él secretos, y en el momento de la reunión cuadraba en la cabeza y clavaba perpendicularmente. Gaona era espectacular en el paseo hacia el toro y, cuando iba a arrancar, con un movimiento de cabeza tiraba la montera. Bien andado hasta el toro, pero al llegar tenía la costumbre de chocar los palos, y los pares, cruzadas las banderillas, al clavar los brazos adelantados, casi horizontales, resultaban desiguales. A este modo defectuoso de clavar se le llamaba no sé por qué lavatibeo"


Gregorio Corrochano, en su libro La edad de oro del toreo, en el capítulo titulado De las memorias inéditas de un redactor de ABC, escribe las siguientes crónicas:

La tarde de Gaona (ABC, 1 de julio de 1914)………….Más valiente, más decidido que nunca, toreó y mató mansos que tenían mucho que matar, y lo hizo metiéndose con fe, con coraje, con estilo de matador……..No perdió su silueta airosa y elegante con ningún toro. Ni en las faenas difíciles ni en las equivocadas se desdibujó el torero mexicano. En términos más taurinos: no salió ningún toro que le quitara el tipo………Hubo más. Gaona empezó este año mejor que nunca, porque a sus excepcionales cualidades de torero sumó el valor de que ha carecido otras veces…………….En el último, después de una colosal faena……en la que hubo todo el arte de Gaona, más el valor nuevo de este año, que prestaba a la elegancia y finura, emoción, después de esto entró muy bien a matar, pero muy bien, y en vez de cobrar una gran estocada, como hubiese sucedido de coger los blandos, pincho en hueso…………….Banderilleó con ese estilo fino capaz de competir con el de Joselito, y que toreó muy bien por gaoneras………….Hemos dicho que toreó por gaoneras, y lo hemos dicho y subrayado a propósito. Se ha discutido mucho esto por suponer alguien que al dar tal nombre a los lances de frente por detrás se le daba a Gaona el privilegio de invención que no le correspondía, con una anterioridad de muchos años, que se remonta a los tiempos anteriores a Lagartijo, habían toreado muchos toros con lances de frente por detrás. Verdad, Gaona no ha inventado estos lances; pero los ha mejorado. No se tienen noticias de que nadie los diera como él. En la actualidad ni le imitan……Por estas circunstancias los lances de frente por detrás que da Gaona son suyos exclusivos, y para diferenciarlos se llaman gaoneras. No es un privilegio de invención, es una patente de mejora, la concesión de una exclusiva, el sello, el control, el aviso que ponen los fabricantes diciendo: “Huid de las imitaciones”……….Por lo cual, estos lances, que se llamarán de frente por detrás cuando los dé cualquiera, siendo Gaona el que los ejecuta no tienen más que un nombre: gaoneras






Madrid: La primera de abono. Seis de Benjumea. Gaona, “Gallito” y Belmonte (ABC, 25 de abril de 1916)…………………Nosotros hablamos con Gaona el año pasado (¿1915?), y nos dijo:


 “Me gusta torear con Gallito por la importancia del cartel, no por buscar competencias, como dicen. Yo no quiero competencias, aunque no las rehuyo, si así lo exigen las circunstancias y el público, que es el que impone estas cosas; pero con Gallito yo no la buscaría, porque estoy convencido de que es un torero con el que no se puede competir. Vengan todos los demás que no me llevan ventaja alguna, porque en el toro bueno dan su nota como yo doy la mía, y en el malo no hacen más que defenderse como yo o peor que yo. Pero con Gallito, que está bien en el toro bueno y mejor en el malo, no hay manera de competir” …………Así hablaba Gaona, que no es un loco, y que conoce como pocos su profesión”
 





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