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NOTA INFORMATIVA:

CON MOTIVO DEL CENTENARIO DE LA MUERTE DE JOSELITO EL GALLO, HE PUBLICADO UN LIBRO EN EL QUE SE RECOGEN TODAS SUS ACTUACIONES EN LA PLAZA VIEJA DE MADRID, VISTAS POR LA PRENSA.

PODÉIS ENCONTRAR MÁS INFORMACIÓN DEL MISMO, ASÍ COMO ADQUIRIRLO, EN EL SIGUIENTE LINK : https://joselitoenmadrid.com/


Este Blog nace como un homenaje a todos aquellos que, a lo largo de la Historia del Toreo, arriesgaron y en muchos casos entregaron sus vidas, tratando de dominar a la Fiera.

PASES CAMBIADOS /PASES AFAROLADOS






"Armé la muleta............., me presenté a una distancia regular citando (al toro) y a una de las citas que le hice me arrancó; yo me cambié y lo recibí a muerte"

                                                                                                                                    Pedro Romero

"El diestro se cambia a la muerte...........cuando el toro se está llamando al pase regular (natural), y no quiere acudir; pero ve el matador que humilla bien, y entonces se cambia, y sitúa a la muerte............."
                                                                                                                                     Josef Delgado Illo



"Consiste el cambio en marcar la salida del toro por un lado de la suerte y dársela por el otro. Por consiguiente, solo puede hacerse con la capa, con la muleta o con otro cualquier engaño, que así como estos, pueda dirigirse con facilidad y se lleve al toro bien metido en él..............Muchas veces los toros que ganan terreno obligan a darlo........por haber despreciado el engaño y haber ido a rematar sobre el cuerpo: en este caso, el diestro consumado puede echar mano del cambio con mucha ventaja, previniéndose antes con algunos pasos de espaldas. Por consiguiente.............viene a ser con los toros de sentido un recurso harto más seguro y precioso que los demás conocidos"

                                                                                                                     
                                                 Francisco Montes, Paquiro




Santos López Pelegrín, “Abenamar”, en las Suertes del toreo, de su libro Filosofía de los toros, publicado en Madrid, 1842, escribe:

De los cambios


Los cambios están olvidados casi del todo. La dificultad que presenta su ejecución retrae á la mayor parte de los toreros de emprenderla, por lo cual se pasan años sin que se vea un cambio, á no ser por casualidad………….Consiste el cambio en marcar la salida del toro por un lado de la suerte, y dársela por el otro; por consiguiente solo puede hacerse con la capa, con la muleta ó con otro cualquier engaño, que asi como estos pueda dirigirse con facilidad y se lleve al toro bien metido en él”




J. Sánchez Lozano, en su libro Suertes del toreo que ordinariamente se verifican en coso. Libro tercero del Manual de Tauromaquia, publicado en Sevilla el año 1882, escribe: 
 

“El que realice un cambio, á mas de ser lidiador de conocimientos, precisa de mucha fuerza en las piernas, porque no puede avanzar ni ladearse y sólo en casos extremos ha de irse atrás, pisando el talón y sin descomponerse………………Haciéndose el cambio con el cuerpo se apellida quiebro, y éste no de debe confundirse jamás con el recorte. El quiebro más que suerte, es un accidente esencial de muchas de ellas. Consiste e inclinar el cuerpo muy marcadamente á la derecha ó á la izquierda, sin mover los pies (algunos lo hacen de rodillas) ó moviéndolos muy poco atrás ó en un corto paso de costado para perfilarse, indicando al animal una salida que realmente no toma el torero. Siempre debe hacerse muy de cerca, señalando el quiebro cuando el toro engendra la cabezada , y si, por no ver llegar bien, se adelanta ó retrasa el diestro, es inevitable la cogida.”


Y más adelante, en la misma obra, J. Sánchez Lozano, escribe:



“Hay además otros pases recientemente inventados, que vienen á ser una parodia de los de pecho, con los que muchos aficionados los confunden, y que, aunque de gran efecto, por lo que son muy aplaudidos, no tienen el mérito de aquéllos, por darse fuera de cacho ó sin que el toro vea al diestro. Nos referimos á los pases denominados cambiados…………..Para efectuarlos se coloca el diestro atravesado con el cornúpeto, esto es, dando la salida por la derecha, teniendo la muleta extendida y cojida con la punta del estoque por la parte inferior exterior: el animal ven en tal situación delante de sí un objeto grande que le tapa la frente, al que acomete, y al humillar, saca el lidiador el trapo por encima de las astas, pasa el toro por debajo, y el matador penetra en el terreno de la res inmediatamente”
  
“El pasar á los toros de muleta no es tan fácil como parece; y al realizar este trabajo es donde más debe el diestro estudiar las condiciones del bicho, por que de lo contrario, está expuestísimo”


Robert Ryan, en su libro El Tercio de muerte, escribe:

"El diestro se coloca en la rectitud del toro, sobre el pitón izquierdo, la muleta adelantada en el cite del pase natural; de repente, el diestro cambia de posición, cambio de pitón en el mismo quite, colocándose ahora en la suerte de matar...............El cambio a la muerte es un giro inteligente en el cual juegan conjuntamente la vista y el instinto, la frialdad de juicio................Porque es el toro, siempre el toro, el que da paso al cambio a la muerte: el toro, su mirada, su fijeza, su colocación, sus pies, sus querencias....................Cambiarse a la muerte: en el cite del pase natural se rectifica el diestro, colocándose en la suerte de matar"

"El pase cambiado, en el siglo XIX, se refiere a aquel que termina en pase de pecho, siendo éste el pase cambiado por excelencia................En Sevilla, en el corralón del matadero, el cambio en la cara, o el cambio en la cabeza, se ensaya ya no como ardid defensivo, sino en gracia de un pase de pecho sorpresa ejecutado con frescura. En la plaza causa tal efecto este cambio, tal sensación de maestría, que Juan León llega a prepararlo: a advertir su intención de cambiar la suerte desde el inicio del cite, al plantearse el pase natural sobre un terreno que no deja lugar sino al cambio.................Una de las bellas láminas que adornan la Historia del toreo de Francisco García de Bedoya, representa a Juan León dando un cambio en la cabeza. El pase cambiado, según el dibujo, es un pase de pecho de finísimo trazo, ejecutado en un terreno no aconsejable al pase natural, lo cual sugiere que el cambio ha sido preparado.................En su texto, Bedoya se refiere al cambio en la cabeza en un párrafo dedicado a Cúchares:

"Francisco Arjona posee con la muleta..................(un) método en el trasteo, pues ya hemos notado la misma particularidad en Juan León.........., en los cambios en la cabeza que con tanta frecuencia da a toda res, sea cualquiera su condición"

"Como Bedoya, Velázquez y Sánchez también señala el cambio como fundamental al trasteo de Cúchares, destacando de él una manera de citar, más su inventiva al ejecutar pases nuevos y extraños:

"..............del repertorio de vistosos cambios que forman su escuela........."

"A Cúchares le atribuye la tradición el cambio a muleta plegada, quizá ejecutado anteriormente por Juan León. Indudablemente es Cúchares quien prodiga los cambios con la muleta como ningún otro...............Y es Cúchares quien, inicialmente, cita a muleta plegada al pase natural, cambiando la suerte al arrancarse el toro...............despidiendo al toro con un pase de pecho: un pase cambiado, de pecho, a muleta plegada"

"Antonio Carmona, el Gordito, el maestro del quiebro en la suerte de banderillas, con la muleta fue, en los cambios y adornos, un continuador de la escuela de Cúchares: "Cuando un toro se presentaba bravo y noble -escribe Pascual Millán- el Gordito estaba en su elemento. ¡Qué pases! ¡Qué cambios! ¡Qué trasteo de muleta en un palmo de terreno!"

"Como Gordito, su discípulo Lagartijo; y como Lagartijo, su rival Frascuelo, quien cambiaba la suerte muy en corto, aumentando el riesgo. A Frascuelo se le vio llegar, según la tradición, a la cabeza del toro con la muleta plegada"

"Fernando el Gallo, con la capa, creó el cambio de rodillas, un lance hincado, recogido, en imitación del cambio a muleta plegada, en cuya ejecución tanto destacaba él, como sus hijos Rafael y José. Rafael, el Gallo de inspiración temeraria, la tarde del 21 de abril de 1912 dio comienzo a la faena más artística vista en Sevilla con un pase cambiado sentado en una silla"

"Antonio Reverte, tan diestro en los recortes capote al brazo, se identificó plenamente con el cambio a muleta plegada, el cual prodigaba hasta con exceso, según La Lidia...................Aún más bella de línea que la estampa de Reverte en el cambio a muleta plegada de La Lidia de 1893, es la imagen del Papa Negro en el cambio que dio comienzo a su gran faena al segundo toro de Benjumea, corrido en Madrid la tarde del 2 de mayo de 1910. Se ve a Bienvenida en la actitud de un pase de pecho armonioso, perfecto, expresivo por la firmeza del pie que acentúa el cambio, y por el juego de cintura que lo gradúa; la muleta en su izquierda, plegado su volumen a un triángulo insignificante; junto, en la misma mano, el estoque...................Fue esta suerte (el cambio a muleta plegada ejecutado por su padre el Papa Negro), heredada, idéntica en ejecución, aun en el detalle del estoque (incluido en la muleta plegada),  la que renació en la temprana maestría del joven Antoñito Bienvenida, quien llegó a realizar el cambio hasta tres veces en una misma faena, hasta marcar esta suerte un cambio trágico, una cicatriz profunda, en la vida del gran torero, que siempre sintió en el pase cambiado el reto de la sangre"

"El cambio en la cara, el cambio del pase natural al de pecho, desde siempre se inició con el diestro colocado de frente ante el toro, la muleta adelantada en el cite; partiendo de este primer tiempo, el cambio era ejecutado por delante del cuerpo del torero. Fue así hasta encontrarse Granero largamente en la cara del toro............Manuel Granero, en el desplante, aprovechaba de su posición perfilada para cambiarse en la cara, para cambiar el pase, no por delante, sino por detrás de su cuerpo: del pase natural con la derecha a un pase nuevo, cambiado por la espalda..............Al cambiar el pase por la espalda, Granero demostró su dominio, su entendimiento del terreno que pisaba y de su manera de ocuparlo, siendo en él el perfil una posición razonada, deliberadamente elegida. Fue el perfil que aportó limpieza a este cambio, construido, como toda la tauromaquia de Granero, sobre una consciente nitidez de movimiento: los pies juntos, sin moverse, inmóviles las piernas, la cintura y el busto hacia atrás, en el cite de derecha a izquierda, llevando la muleta hacia la cara del toro por el lado contrario, adelantado el dorso de la mano, para ahí incitar la arrancada y traer al toro, guiarlo, en un pase consumado a la espalda del diestro: el pase por bajo, en redondo, graduado por la cintura del diestro, por su busto, hombro y mirada en armonía con el semicírculo que traza, desde atrás, la mano, desde atrás el cuerpo vertical que marca el pase en retorno a su propia naturalidad.....................El pase cambiado por la espalda, que acentúa la faena de Granero al tercer toro de Santa Coloma corrido en Valencia el 26 de julio de 1921, fue, inicialmente, en las faenas del gran torero valenciano, un pase de recurso, como recursos fueron los cambios originarios."


"Antes de torear Granero, la crítica señala pases de muleta por la espalda a Rafael el Gallo y alguno a Joselito; en la tradición oral el pase por la espalda llega hasta la muleta de Cayetano Sanz, sin especificar, en ninguno de los tres maestros, si por medio del cambio................Al morir Granero, su pase cambiado por la espalda, tal y como (lo ejecutaba Granero), por bajo y en redondo,  fue continuado por Chicuelo, quien puso un especial esmero, delante del toro, por conservar las creaciones del compañero caído, llegando a ejecutar, por gusto personal, esta suerte con la mano izquierda"

"Después de Chicuelo, otros estilistas, Pepe Ortiz, Victoriano de la Serna y Fernando Domínguez, ejecutaron con temple ejemplar el pase cambiado por la espalda, acentuando su calidad redonda, prolongando el pase adelante, hasta llegar a un cambio de mano para continuar ya dentro del pase natural con la izquierda, o ya dentro de la fantasía propia, del adorno personal"



El gran aficionado Mariano de la Riestra, en su libro La fiesta de los toros, escribe:

"Un pase que se ve muy poco, sin duda por la dificultad, y que es de los más victoriosos y emocionantes, es el cambio como comienzo de la faena. Conservo los mejores recuerdos de los cambiados de Cara-Ancha y Reverte; éste lo daba de una manera asombrosa: con la muleta plegada y dando saltos desde una distancia grande para que el toro se fijase y arrancara, al llegarle casi encima el bicho desplegaba la flámula. El primer día que lo hizo en Madrid se llegó a mi localidad el célebre dibujante Daniel Perea, que era sordomudo, pero que a fuerza de constancia y voluntad pronunciaba algunas palabras. Dándome voces me repetía: "¡Yo, yo!" Quería decirme que él aconsejó a Reverte lo hiciera, conocida su facilidad en los recortes capote al brazo.......................Hace algunos años los dió en una novillada y por tres veces con el mismo animal Antonio Bienvenida"
 
 
Felipe Garriges, en su libro Abriendo el compás, escribe:
 
 

-Maestro, ¿se dice cambio o quiebro?
-No me seas coñazo, Dionisio, te lo he explicado mil veces. En el cambio e cita por un lado, y se da el pase por el otro, El quiebro es un regate, una finta a lo Butragueño”
 
“Para empezar, el quiebro se hace a cuerpo limpio y para el cambio es necesario el engaño, pero tienen rasgos comunes: en los dos casos se trata de desviar la embestida al toro. Y para efectuar tanto el uno como el otro, el burel tiene que llevar cierta velocidad y tener suficiente distancia. Y además, también se puede “quebrar” en cierta forma la embestida del toro con la muleta, si la “desplazamos” en exceso. Como dijo Montes (Paquiro): “El cambio no existe sin el engaño”. Y añadimos nosotros: pero es posible un pequeño quiebro con la muleta. Cuando el torero “desplaza” con la muleta, echa fuera la embestida del toro, y de alguna manera está quebrando su embestida, aunque naturalmente no con la rotundidad del quiebro propiamente dicho…………El “cambio” consiste en cambiar el viaje –y por tanto los terrenos del toro en el momento del embroque-, hacerle pasar por el otro lado al que se le ha citado y “hacerse un cuatro”. Nunca mejor dicho, ya que algo parecido a un suave cuatro describe el toro en su recorrido………..El quiebro sería, sin embargo, simplemente una finta o regate en el que el torero inicia un movimiento sincopado con el cuerpo, que no se llega a consumar, pero lo suficientemente rápido como para desviar hacia fuera su embestida. Y se basa en el supuesto de que el animal, por la velocidad que trae y habiendo sido desviado de su trayectoria inicial, no puede rectificar tan rápidamente el viaje .Claramente, es más brusco el quiebro con banderillas que el cambio con capote o muleta, pero tampoco se puede decir que en el cambio el toro haya sido embebido previamente en el engaño para luego cambiarle el viaje. Simplemente se le “toca” por un lado y luego se saca el engaño por el otro………………En teoría, el animal va toreado en el cambio, entre otras cosas, porque se utiliza el capote o la muleta, y no en el quiebro. Pero si nos fijamos en algunos pares de banderillas de Joselito el Gallo que existen en vídeo, la justeza en el movimiento, la economía en el regate y su despaciosidad nos hacen preguntarnos si no hay más toreo en este quiebro de Joselito que en muchas largas cambiadas apresuradas que a menudo vemos, con lo que se demuestra que en el toreo es mucho más importante la manera de interpretar que la definición apriorística de las suertes. En el toreo, casi todo es relativo y posible, no existen dogmas infalibles ni irrefutables………..Por tanto, la diferencia entre cambio y quiebro es clara, técnicamente hablando”











Robert Ryan, en su libro El Tercio de muerte, escribe:

"Los pases afarolados son el revuelo por alto de los pases de molinete; los diferencia la altura de la mano de la muleta y sutilmente el juego del brazo y la muñeca. El mismo rojo que se pliega y despliega a la cintura del diestro en los de molinete, ahora pasa, gira, encima de su cabeza"

"El pase afarolado, el primer pase afarolado, técnicamente es una variación del pase de pecho, pero más intensamente es la traducción en rojo de la larga afarolada de Rafael el Gallo..................Es la muleta, su falta de vuelo, el palillo, la que impone la vuelta al molinillo al pase afarolado; y es de la vuelta, no del pase, la calidad airosa del afarolado, que es una suerte cuyo secreto es más de baile que de toreo.............El movimiento afarolado interrumpe, casi sorprende, el pase de pecho en su centro, al voltear el diestro la mano de la muleta al mismo tiempo de elevar su brazo, cuyo mando ahí termina, al girar el diestro sobre los pies en sentido contrario a la embestida: un giro que agracia, que completa, el juego de la muleta"

"Siendo la suerte más alta del toreo, el pase afarolado, aun así, Rafael el Gallo estiraba su cuerpo, elevándose sobre las puntas de sus pies, levantada su cabeza bajo el brazo que alzaba la muleta al cielo; bien comprendía él que la armonía de este pase requiere una naturalidad muy difícil..............De todas las innovaciones de Rafael el Gallo, el pase afarolado es la que hace suya Juan Belmonte, y tan suya que en los años cuarenta es la suerte en que su hijo Belmonte Campoy, otro virtuoso del afarolado, más se le recuerda"
"El pase natural afarolado es en esencia un pase natural por alto, afarolado en el momento de la reunión, al girar el diestro hacia la izquierda, acompasando la embestida, el toro despedido por la muleta que voltea hacia arriba"

"El pase afarolado invertido es otra variación del pase natural por alto, en la cual el diestro gira en sentido contrario a la embestida"




 

























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