sábado, 28 de enero de 2012

FRASCUELO. TEMPORADAS Y CRÓNICAS



¡Qué guapa es la ganadera!
Frascuelo la está brindando
Lagartijo entre barreras
los tufos se está peinando.

                                                 Copla


La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María.

                                                                 Antonio Machado


"El Arte de los Toros
bajó del cielo 
y con los memoriales
vino Frascuelo"

                                                                                                Copla del último tercio del siglo XIX



Dio pases con gran salero,
y de veras le aplaudí.....
Me gusta usted más así
que almorzando con Romero;

Redondilla de Don Éxito (Loma)


"Nada de alegrías en Frascuelo. Todo serio. A la hora de matar, a matar de veras. Como se tiraba Frascuelo no se tira hoy nadie"

Azorín, en Dicho y hecho. Destino 1957



Las damas de la grandeza/ se pirran por los toreros/ y dieran hasta el curruco/ por ver matar a “Frascuelo”


A los toros con blanca mantilla/ van en coche con aire triunfal;/ no les cabe el curruco en la silla/ cuando ven a “Frascuelo” matar.

                                                                                                  Coplas


Montera sobre el muslo, pie pequeño, entrecejo/ poblado, el fogonazo del magnesio detiene/ en tu recuerdo al toro y en el sepia tu imagen,/ como tuvo la tarde tu capote en suspenso./ Yo te quito las medias de seda rosa, el luto/ rural de tu corbata, que en la cómoda cubren/ mi peina de carey, mi mantilla de blonda.


              María Victoria Atencia. Retrato de Frascuelo. De su libro La intrusa




"El arte del toro, sin valor, es como un cielo al que le faltara el Sol; sería cielo, es verdad; pero sin claridad ni hermosura. El que empieza debe mostrar estas tres cosas: valentía, valentía y valentía. El arte se aprende. El valor nace en la criatura, como la seducción en los ojos de las mujeres hermosas"

                                                  Salvador Sánchez, Frascuelo




Facsimil de la partida de bautismo de Salvador Sánchez, Frascuelo

Facsimil de la partida de bautismo de Salvador Sánchez, Frascuelo que figura en la Iglesia Parroquial de Churriana de la Vega (Granada). Libro 15 de bautismos, folio 130 vuelto. Dice textualmente:

"En el lugar de Churriana de la Vega, provincia y Arzobispado de Granada, en veinte y cinco días del mes de diciembre de mil ochocientos cuarenta y dos, yo D. José María Bueno, Teniente de Cura de la Iglesia Parroquial de este Lugar Bauticé solemnemente en ella a Salvador Victoria, que nació el día veinte y tres de dicho mes y año, hijo legítimo de José Sánchez y de Sebastiana Povedano [....] Fue su padrino Francisco de Torres, de estado Casado, natural de Gavia, a quien advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones que había contraído."

                                                                                                                           José María Bueno

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico
Casa natal de Frascuelo en Churriana (Granada)

AÑO 1862

Frascuelo en su primera época. Hacia 1862

"Durante este invierno de 1862, partició en muchas novilladas de las que en esta estación se daban exclusivamente para los principiantes, tanto en Madrid como en algunos pueblos de los contornos. 
Vistió por primera vez el traje de luces en Robledo de Chavela, como banderillero en la cuadrilla de Manuel Cano el Hurón y no hay memoria de su actuación. Pero si ha quedado recuerdo de la del 7 de Diciembre, celebrada en la Villa y Corte, porque discutió airadamente con otro compañero que pretendía adelantársele a parear al segundo novillo. Un revistero dijo en su reseña: "el Papelista (como se conocía entonces a Salvador) y otro, armaron una camorra. Salieron tres torerillos más y terminó la contienda banderilleando los cinco."

"Diecinueve días después, es decir, el 26 del mismo mes, el banderillero Benito Garrido Villaviciosa, que tenía alguna fama, solicitó permiso de la autoridad para que el Papelista colocase los palos a un novillo de puntas llamado Perindolo. Salvador le clavó dos pares al cuarteo y dió después el salto de la garrocha entre muchos aplausos. No participó, sin embargo, en la corrida siguiente, y el mismo periodista dejó constancia de ello con estas palabras: "en la cuadrilla de principiantes notóse la ausencia de el Papelista, que promete"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


AÑO 1863

"Pero si estuvo en la del 23 de Enero del nuevo año de 1863, primera vez en la que Salvador y su hermano Frasco banderillearon juntos. 
Rodó durante algunos meses de plaza en plaza y tuvo ocasión de alternar con dos banderilleros notables, el ya citado Villaviciosa y Antonio Blaya, que le cedieron los palos en las corridas durante los meses de Febrero y Marzo. Salvador no los defraudó. Aquel joven de veintiún años, tenía buena planta con su revuelta cabellera, su rostro tostado, su cuerpo cimbreño y su flexible y recia musculatura."

"Hasta entonces, únicamente había recibido revolcones sin consecuencias y algún que otro puntazo de escasa importancia. Pero llegó aquel día de Santiago Apostol de 1863, y con él, el dolor de ver sus carnes rasgadas por los cuernos de un toro en una cogida que a punto estuvo de acabar con su vida taurina nada más empezada."

"Desde días antes, supo Salvador que en Chinchón se celebraba una gran fiesta de toros y no quiso faltar a ella. [....] Salvador subió al Ayuntamiento y pidió permiso al alcalde para capotear y banderillear al primer toro, que le fue concedido.[]...] Se dispuso a banderillear de la forma que el Gordito había puesto de moda. Tomó un par de las cortas y se colocó en el terreno que consideró más apropiado. Juntó los pies, afirmándolos sobre el suelo, se estiró y con los brazos en alto citó confiado. El toro corrió hacia él. Salvador, el verle llegar, tuvo un segundo de vacilación, y cuando inició el movimiento del cuerpo, ya fue tarde. El pitón se le clavó en la cara interna del muslo derecho. Al percibir el golpe seco, el muchacho echó la cabeza hacia atrás, cerró los ojos y un gesto de dolor alteró sus facciones. Instantes después cayó desplomado, al tiempo que aprisionaba la herida con sus manos crispadas. Un alarido inmenso del público se elevó en el aire. [....] El entrar en la sala habilitada para enfermería, abrió los ojos. Rápidamente se dió cuenta de su situación.
-Este toro me ha matao- murmuró débil."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

En el Boletín de Loterías y de Toros encontramos esta referencia que se refiere, sin nombrarlo, pues en ese momento nadie lo conocía, a la grave cogida de Frascuelo en Chinchón.

"El día de Santiago se celebró en Chinchón una corrida de novillos, siendo herido en el vientre un aficionado que quizá haya muerto, y otro también salió muy estropeado. Como ahora y en Septiembre es época en que se verifican novilladas, llamamos la atención del Sr. Gobernador, para que no se concedan licencias sin sujetarse a lo prevenido sobre estas funciones"

Boletín de Loterías y de Toros, 28 de Julio de 1863


Azulejo en la plaza de Chinchón donde se recuerda la convalecencia de Frascuelo en la posada del acomodado labrador llamado Florentino Catalán, a quien todos conocían por el Tamayo.


"Al verse en Madrid, continuó, con igual ardor que antes, su aprendizaje, sin que la reciente cornada mermara sus arrestos. Prueba de ello es, que en la función invernal celebrada el día 8 de Diciembre, festividad de la Purísima Concepción, bregó y banderilleó, con igual valor, al novillo ¿Solero? (Bolero según El boletín de loterías y de toros), de la ganadería de Barrero [....] Los banderilleros bregaron con buena voluntad"


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"El segundo toro, Bolero de nombre, pertenecía a la ganadería de don Joaquín Barrero, de Jerez de la Frontera. Negro bragado [....] Dos jóvenes principiantes, banderillearon este toro, señalando y no clavando, Manuel Fernández un par al cuarteo y otro a media vuelta, y clavando al fin uno al cuarteo. Salvador Sánchez, su compañero, dejó sobre el morrillo medio par al cuarteo, y mató al toro Villaverde"

Boletín de Loterías y de Toros, 15 de Diciembre de 1863

AÑO 1864

"El 13 de Marzo de 1864, estoqueó, con mala fortuna, por cierto, su primer novillo. El espada era Gabriel Caballero, un habilísimo puntillero, que algunas veces se atrevía a coger las banderillas y el estoque, sobre todo, en festejos de poco fuste, como éste. Resultó cogido en su segundo toro, y al ver Salvador como se lo llevaban a la enfermería, sin pedir permiso a nadie, tomó los trastos, y se dispuso a matar al novillo causante del percance.[....] Pinchó cinco veces de mala manera. Como el novillejo seguía vivo, la autoridad mandó sacar la medialuna. Era éste, un instrumento que en la antigüedad servía para cortar los corvejones a los toros que no habían podido ser muertos por el espada. Ahora, sólo se mostraba al público como señal de que salieran los mansos. Y es lo que aquella tarde se hizo con gran disgusto de Salvador. ¡Mal comienzo para un matador!"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"La tarde del domingo 13 de Marzo se celebró la décimosesta y última corrida, empezando, como siempre, con dos novillos embolados [.....] El tercer novillo fue condenado a banderillas de fuego [....] Gabriel Caballero quiso descabellarle sin dar estocada y fué arrollado, tirándole al suelo, donde le dió algunas acometidas [...] Gabriel se levantó y marchó por su pie a la enfermería [....] El intrépido Salvador Sánchez tomó los trastos y le dió dos pinchazos, una corta y otros dos pinchazos, saliendo la media luna y jugado. ¡Qué ignominia! Cuando querrá Dios que no veamos jugar el tal instrumento"

Boletín de Loterías y de Toros, 15 de Marzo de 1864

"El día 13 de Noviembre, hizo su presentación en las mojigangas con la titulada Los toneleros. Mató de dos pinchazos y el revistero de turno dijo: "El tonelero, algo aturdido, pasó bien". El 20 del mismo mes, repitió con La tía Marizápalos y esta vez derrochó valentía en todas sus intervenciones y dió una gran estocada arrancando. Volvió el día 27 con ¿La cueva de Fierabrás? (Según El boletín de loterías y de toros la mojiganga se llamaba Los gitanos) y no quedó todo lo lucido que hubiese querido. Esto debió herir su indomable orgullo porque el 4 de Diciembre en ¿El robo de la diligencia ? (Según El boletín de loterías y de toros la mojiganga se llamó Los Molineros)muleteó muy bien a su enemigo y le estoqueó tan guapamente que entusiasmó al público y al periodista que seguía interesado sus actuaciones."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Antes de ayer, domingo, (13 de Noviembre), tuvo lugar la primera corrida de la temporada [....] El toro, también embolado, que se presentó en el redondel para que tuviese efecto la mojiganga nueva titulada Los Toneleros, fué solo regular [....] Fué banderilleado bien por otros dos comparsas, y uno de los toneleros (Salvador Sánchez) le dió muerte de tres pinchazos, siendo cogido y tirado en el último, y desarmado una vez de muleta y descabellándole por último a la primera vez que lo intentó. Este espada, si bien se aturde como Capon, pasa mejor que este."

Boletín de Loterías y de Toros, 15 de Noviembre de 1864

"El domingo último (20 de Noviembre) tuvo lugar la tercera función de novillos [....] La tia Marizápalos se llamaba la escena que pusieron como mojiganga [....] Pusieron banderillas, y Salvador Sánchez le despachó después de varios pases, de una estocada en hueso, citando para recibir, pero echándose fuera; otra al lado contrario e ida y otra corta y buena arrancando."

Boletín de Loterías y de Toros, 22 de Noviembre de 1864

"Anteayer domingo, (27 de Noviembre), se verificó la cuarta corrida de novillos [....] Los gitanos se llamaba la escena que pusieron en el mojiganga [....] En cestos banderillearon al toro, y le mató Salvador Sánchez, que al primer pase tomó las tablas, de un pinchazo bueno arrancando, otro del mismo modo en que salió arrollado y saltó al callejón en busca de guarida, una estocada baja, otra bien señalada pero no honda, y otra finalmente buena, todas arrancando. Este chico a quien hemos visto empezar bien, va hacia atrás de un modo lastimoso, tanto que al verte con tanto baile y tanto tomar el olivo involuntariamente esclamamos: 

Matar salvador te ví,
y aunque Salvador te llamas, 
tanto del bicho te escamas,
que habrá que salvarte a tí.

Resumen. [...] Salvador Sánchez que mató en la mojiganga y a quien hemos visto otras veces dar quiebros bien, parado y con sangre torera, debe tener presente que para pasar de muleta se necesita cuadrar bien, dejar que el toro esté en jurisdicción, humille y arranque para darle salida con el trapo, no salir el diestro con pies, porque eso no es torear, es correr delante de los toros y salir arrollado con grave riesgo de ser cogido."

Boletín de Loterías y de Toros, 29 de Noviembre de 1864

"Tuvo lugar el domingo (4 de Diciembre) la quinta corrida de novillos [....] Vino luego la mojiganga, que se titulaba Los Molineros [....] El toro era bravo [....] Lo mató Salvador Sánchez después de un trasteo muy regularcito, de un pinchazo en que citó para recibir y se echó fuera y una media estocada bien dirigida arrancando. 

Salvador, así me gusta; 
por tu honra has vuelto esta tarde,
sigue siempre haciendo alarde,
de que el toro no te asusta.

Boletín de Loterías y de Toros, 6 de Diciembre de 1864


AÑO 1865


Retrato de Salvador Sánchez (Frascuelo) en el estudio del fotógrafo francés Jean Laurent. 1865



"Llegando el nuevo año de 1865, se anunció para el 8 de Enero la séptima corrida de novillos. El cartel decía:

Un torete embolado para cuya lid se ejecutará la mojiganga nueva titulada LOS EUNUCOS Y LAS ODALISCAS

Nadie hubiera reconocido al voluntarioso Salvador con el traje oriental que le vistieron [....] El Sultán (o sea, Salvador) se perfiló en corto, y a volapié, colocó una media buena. Pareciéndole insuficiente, repitió con otra superior y descabelló a la primera. Sonaron muchos aplausos en honor del valiente Sultán. [....] En estos y otros espectáculos grotescos, acabó por ser la figura principal"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"El domingo 8 de Enero se verificó la séptima corrida de novillos [....] El toro de la mojiganga fué muy bravo. Era esta Los eunucos y las odaliscas [....] Le banderillearon dos moros metidos en cestos y le mató el sultán (Salvador Sánchez), trasteándole regular y muy parado, de una estocada arrancando, bien señalada y tres medias estocadas a volapié, descabellándole a la quinta intentona."

Boletín de Loterías y de Toros, 10 de Enero de 1865

"Puede afirmarse que la primera corrida en que fué anunciado Salvador para trabajar como banderillero en la Plaza de Madrid, desempeñando un cometido muy a satisfacción de los espectadores, es la correspondiente al domingo de Carnaval, 26 de Febrero de 1865"



F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Celebróse en la tarde del domingo 26 de Febrero la 13ª corrida. Una comparsa de todos los individuos que toman parte en las diferentes mojigangas que se celebran en el año, y vestidos con los trajes a ellas respectivos [....] Un buen toro enmascarado, y puesta la careta ingeniosamente, se presentó en el redondel para que tuviese lugar la mojiganga titulada El entierro de la sardina. El referido toro embolado dió varios porrazos a los jumentos, estando al quite Salvador Sánchez, cuyo ejemplo deben imitar todos los demás danzantes que llevan capote [...] El toro embolado fué banderilleado por las brujas metidas en cestos, y muerto por Sánchez, después de bien trasteado, de una estocada baja y algo tendida [...] En resumen. [....] De los banderilleros se distinguió Salvador Sánchez."

Boletín de Loterías y de Toros, 28 de Febrero de 1865

"En el cartel de la 13ª corrida de novillos, verificada el domingo de Carnaval, 26 de Febrero de 1865, en que se lidiaron dos toros de puntas, se lee lo siguiente:

"Entre los banderilleros, trabajará Salvador Sánchez (el Frascuelo), que se ha obligado a ejecutar la difícil suerte del quiebro, poniendo banderillas sentado en una silla, si alguno de los toros de puntas se presta a ello."

"Como se ve, Salvador ya había comenzado a usar el apodo de su hermano, de Frasco, Frascuelo, y por él comenzó a ser conocido, abandonando el alias de el Papelista que anteriormente usara. [.....] Aquella tarde, Salvador obtuvo un gran triunfo. Así lo atestiguaron los aplausos del público, los elogios de Juan Mota y las líneas que le dedicó don José Carmona en el Boletín de Loterías y de Toros, el periódico "más respetable y veraz de la Corte", según opinión de Pérez de Guzmán. Dijo así:

"El segundo novillo tenía por nombre Lobito. Cárdeno bragado, buen mozo y de buenas púas, salió ligero y bravo. Salvador Sánchez, chico aficionado, de los que salen en los primeros novillos embolados, y que manifiesta no poca disposición, le dió dos quiebros, mucho mejor el segundo que el primero. Le aplaudieron y le echaron bastantes cigarros. El joven Salvador nos agradó por su bravura y buen deseo."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Ocho días después, el 5 de Marzo, domingo de Piñata, volvió a salir en la Plaza de Madrid. [....] Volvieron a tocarle las palmas con mucha profusión, y como lo que deseaba más que nada era torear, no desdeñó aparecer en algunas mojigangas, siempre que le permitiera participar en los toros de puntas, que, como final de ellas, se lidiaban."


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Con un lleno completo se celebró en la tarde del domingo 5 de Marzo la 14ª corrida [....] Salió el primer toro de puntas llamado Majito, de la ganadería de D. Manuel Francisco Siguri, berrendo en colorado [....] Benito Garrido y Mateo López dieron los palos a Salvador Sánchez, quien puso un par sentado en la silla y dando el quiebro bien; pero no tanto como el que efectuó en la corrida anterior y luego dos buenos pares cuarteando [...] Resumen: [...] De los banderilleros, sobresalió Salvador Sánchez"

Boletín de Loterías y de Toros, 7 de Marzo de 1865


"Los dos primeros toros de puntas que estoqueó en la misma Plaza, fueron los lidiados en la corrida del 26 de Marzo de 1865, en que Frascuelo figuró ya como espada, pertenecientes uno a la ganadería de D. Francisco Arjona Guillén, vecino de Sevilla, y el otro a la de D. Juan Antonio Fernández del Pozo, vecino de Torrelaguna."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"En la tarde del domingo 26 de Marzo se celebró la 17ª corrida. La Plaza estaba llena [...] El Sr. Presidente, antes de que salieran los toros de puntas, mandó despejar el callejón de la barrera [....] El primer toro de puntas se llamaba Bolero y de la propiedad de Cúchares, vecino de Sevilla. Era colorado, cornivuelto e incierto [....] Salvador Sánchez tomó un par y los puso al toro sentado en la silla y dando un magnífico quiebro. [...] Dándole muerte Salvador Sánchez, después de seis pases naturales, dos de pecho, cuatro con la derecha y uno dando una vueltecita, de dos pinchazos arrancando y una corta y algo baja lo mismo, decabellándole a la primera vez que lo intentó. Fué muy aplaudido y le regalaron cigarros.
El segundo toro de puntas era conocido por Labrador y pertenecía a D. Juan Antonio Fernández del Pozo, vecino de Torrelaguna [....] Salvador Sánchez brindó el toro a los que estaban en el palco número 37, y después de tres pases naturales y siete con la derecha, dió un pinchazo bajo a mete y saca arrancando, otro pinchazo arrancando también, otros dos mas y una estocada buena. Los del palco le regalaron un gabán.[.....] Salvador Sánchez no nos disgusta; pero tenemos que advertirle que empieza ahora y que muchos como él se han quedado sin ser nada por engreirse y creerse que ya todo lo saben; necesita aprender mucho y escoger, puesto que tiene buen tino taurómaco, y apropiarse todo lo bueno que vea. No tiene aun toda la fuerza necesaria para estoquear; pero esto se adquiere con el tiempo y trabajo, y sobre todo, con no cometer escesos  de ninguna clase, que en él mas que en otros habrían de perjudicarle notablemente, por no ser de naturaleza robusta. Este buen consejo le damos. [.....] Nada de precipitarse y hasta otra."

Boletín de Loterías y de Toros, 28 de Marzo de 1865


"En la 17ª corrida de novillos, verificada el domingo 26 de Marzo de 1865, y en que también se lidiaron dos toros de puntas, figuró ya Salvador como espada, según puede verse en el cartel anunciando la corrida, que dice:
"ESPADA: Salvador Sánchez (Frascuelo) a cuyo cargo estará la correspondiente cuadrilla de banderilleros. El mismo se obliga a ejecutar la difícil suerte del quiebro, poniendo banderillas sentado en una silla, si alguno de los dos toros de puntas se prestase a ello."
Y quedó muy bien Salvador matando aquellos dos toros, primeros de puntas que estoqueaba en la Plaza de Madrid, cuando en la siguiente corrida de novillos, 18ª, y última de la temporada, que se verificó el 2 de Abril de 1865, también figuró como único espada para matar los dos toros de puntas, encabezándose el cartel con la siguiente nota:

"Siendo esta función definitivamente la última de la temporada,y deseando el nuevo espada Salvador Sánchez (Frascuelo) corresponder a los aplausos y a los obsequios con que el público premió su arrojo y valentía en la corrida anterior, ha solicitado trabajar también en ésta, obligándose a efectuar, si alguno de los toros de puntas se prestase a ello, la difícil suerte del quiebro, poniendo al propio tiempo banderillas sentado en una silla."

"El jueves 29 de Junio se anunció una corrida extraordinaria de cuatro toros embolados y dos de puntas.......en cuya corrida tomará parte el simpático y aplaudido matador de toros Salvador Sánchez (Frascuelo)"

LUIS CARMENA Y MILLÁN, en La Lidia 13/05/1890

"En la 17ª corrida verificada el 26 de Marzo, y en la que después de la mojiganga La toma del castillo se lidiaron dos toros de puntas, Salvador figuró como espada por primera vez. [....] El primer toro se llamaba Tiznao [....] Quebró Salvador un par admirablemente sentado en una silla y después, tomando muleta y estoque, dió muerte al cornúpeto de un pinchazo superior y una estocada entera que le valieron muchos aplausos y cigarros. En el segundo, ante la presencia de la joven que luego sería su mujer, Salvador hizo tal derroche de valor que el público, emocionado, se levantó de sus asientos para ovacionarle. Colocó dos pares al quiebro, saltó al trascuerno y dió fin del astado de cuatro pinchazos y una estocada hasta la bola."

"En la corrida 18ª, última de la temporada, verificada el 2 de Abril, figuró como único espada para matar los dos toros de puntas [....] Salvador obtuvo un ruidoso éxito y después de propinar al último toro una gran estocada, le echaron petacas, cigarros y sombreros. Toreó a continuación en varias localidades de las provincias de Madrid y Segovia, durante los meses de Abril y Mayo, con buena fortuna y el jueves 29 de Junio del mismo año, volvió a Madrid. Así lo acredita este cartel:

Corrida extraordinaria de cuatro toros embolados y dos de puntas [....] y en cuya corrida tomará parte el simpático y aplaudido matador Salvador Sánchez (Frascuelo)

El triunfo de la tarde lo consiguió Frascuelo que mató muy bien a sus dos toros."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"En la tarde del domingo 2 de Abril se verificó la 18ª corrrida de novillos, última de la temporada [...] Depojada la plaza de la casita que figuraba una venta, pisó la arena el primer toro de puntas, Portero de nombre, de D. Juan Antonio Fernández del Pozo, vecino de Torrelaguna, retinto y mogón del derecho [....] Tomando Salvador Sánchez (Frascuelo) los palos y la silla se fué al toro, y citando sentado y de pié, este no quiso hacer por él y le plantó dos pares, cuarteando, muy buenos, por lo que fué muy aplaudido y le echaron una petaca; cogió los trastos de matar este joven espada, que vestía grosella y plata, muy bonito trage, y después de tres pases naturales  y uno al pecho, todos bastante buenos y muy en corto, citó para recibir y al arrancar el toro arrodilló, y por lo tanto, faltó toro al Frascuelo y resultó media estocada algo baja; se cayó el estoque delante de la cabeza del bicho y Frascuelo lo recogió con mucha sangre fría; intentó descabellarlo en los tercios y no lo consiguió, echándose el toro al momento. Fué el simpático espada aplaudidísimo y obsequiado con una lluvia de cigarros y petacas.
El segundo, de la misma ganadería, se llamaba Burrucito, negro listón, cornicorto, manso y cobarde: el público pidió los perros, y el Sr. Presidente, visto que no se acercaba a los caballos, accedió [....] Dió varios lances de capa el espada Sánchez, tanto naturales como a la navarra, regulares solamente, y los primeros malos, saliendo algo arrollado [...] Los perros sujetaron al bicho y lo remató el puntillero [....] Resumen. [...] Salvador Sánchez adquiere cada día más partido y procura por su parte corresponder a la distinción con que se le mira. En los lances de capa estuvo embrollado y necesita perfeccionar estas suertes. La entrada fué un lleno completo."

Boletín de Loterías y de Toros, 4 de Abril de 1865


"En la corrida de novillos, verificada el 3 de Diciembre de 1865, encontramos el primer ascenso de Salvador. Véase lo que decía el cartel al enumerar los lidiadores para los dos toros de puntas:
ESPADA: Vicente García (Villaverde), con su correspondiente cuadrilla de banderilleros, contándose entre ellos Salvador Sánchez (Frascuelo), que dará el quiebro en la silla, si algún toro se prestase a esta suerte.
SOBRESALIENTE DE ESPADA: el mencionado Frascuelo, sin perjuicio de banderillear los toros que le correspondan"

SR. PEÑA Y GOÑIen su libro Lagartijo y Frascuelo y su tiempo

"El día 3 de Diciembre, salió en Madrid como sobresaliente de Vicente Garcia Villaverde y repitió el día 10 como matador con un toro de don Juan Manuel Fernández y otro de don Nazario Carriquiri. Veamos lo que hizo, según don José Carmona:

.........Salvador Sánchez, en su segundo, después de dos pases naturales, uno de pecho, otro con la derecha y otro dando una vueltecita, citó y recibió al bicho moviéndose un poco y dándole una corta, algo baja y delantera.

Esta fué la primera vez que Frascuelo practicó la suerte de recibir. ¿Quién le enseñó? La respuesta es bien simple: nadie, absolutamente nadie. En su afán de querer hacerlo todo sabía que recibir era perfilarse en corto, citar al toro y herir a pie quieto. Y eso es lo que hizo esa tarde del 10 de Diciembre ante los calusoros aplausos de los ateridos espectadores."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"En la tarde del domingo 3 de Diciembre, se verificó la tercera corrida, suspendida el 26 de Noviembre por el temporal. [...] En el primer toro, del duque de Veragua, Salvador Sánchez Frascuelo tomó la silla e intentó poner banderillas sentado en ella; pero no lo efectuó por las advertencias justas y prudentes que le hicieron los competentes toreros Regatero y Muñiz  [...] El segundo bicho, conocido por Cabrito, pertenecía a D. Nazario Carriquiri [...] Frascuelo quiso también clavar rehiletes en la silla y por fin no lo ejecutó, poniendo dos buenos pares al cuarteo"

Boletín de Loterías y de Toros, 5 de Diciembre de 1865

AÑO 1866

"En los primeros meses de 1866, Frascuelo toreó bastante novilladas en Madrid. En unas quedó bien, en otras regular, y en pocas mal. Su precipitación en meter demasiado pronto el capote en los quites; sus movimientos saliéndose de las suertes y el atropellarse a la hora de matar, le valieron no pocas amistosas regañinas de Mota, Muñiz y Regatero. Pero llegó la corrida del ¿20 de Mayo?  y Salvador despachó a sus dos toros de otras tantas estocadas: una aguantando y la otra a volapié. El público mostró su entusiasmo con muchos aplausos. La crítica tuvo elogios para él.
-¿No te lo decía yo?- exclamó el señor Juan Mota, radiante de alegría- Tranquilo y pies paraos. Así es como debes estar siempre."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


Nota aclaratoria: En la corrida del 20 de Mayo de 1866 no tomó parte Frascuelo. No podía hacerlo porque se trató de una corrida de toros en la que los espadas fueron el Tato, Lagartijo y Jaqueta. El autor debe referirse a la novillada celebrada el 21 de Mayo.

"El lunes 21 de Mayo se verificó la corrida a competencia [...] El primer toro se llamaba Naranjero, y era retinto y bien armado: se presentó cobarde, deseando escapar; pero Frascuelo lo paró con cinco verónicas [...] Hizo un quite al picador Andrés Álvarez, coleando a tiempo al bicho y otro a Juan Bedía, galleando a Naranjero [....] Salvador Sánchez Frascuelo, que lucía traje turquí y oro, tras de tres pases naturales, tres con la derecha, uno preparado de pecho y otro por encima de la cabeza, iba a recibir cuando le arrancó el toro, y lo aguantó, dándole una estocada algo perpendicular y baja.
El segundo, de nombre Zafreno, era castaño y cornicorto [....] En un pinchazo de Vicente Méndez (el Pescadero), saltó la espada y se clavó un poco en el muslo derecho de Frascuelo, quien marchó a la enfermería, y reconocido volvió a salir, cojeando un poco, y siendo saludado con un gran aplauso [...] Lechugino se llamaba el tercero [....] Frascuelo clavó dos pares al cuarteo, el segundo muy bueno [....] Trasteó a Lechugino con frescura y ceñido, dándole seis pases naturales, otros tantos con la derecha y dos preparados de pecho, y un volapié bueno, aunque corto, preparando después al bicho con doce medios pases y ocho intentados de pecho a fin de descabellarle, como lo consiguió a la primera vez [....] Frascuelo banderilleó al sexto junto a el Pescadero y también lo galleó, viéndose arrollado [....] Resumen: [...] Frascuelo nos ha gustado extraordinariamente, y al público también, que le aplaudió con entusiasmo; ha estado muy fresco, muy ceñido y muy oportuno"

Boletín de Loterías y de Toros, 5 de Diciembre de 1865


Nota aclaratoria: Es curioso observar que el encabezamiento de la crónica de El boletín de loterías y de toros es TOROS Y NOVILLOS, y en ningún momento se habla de novillos, siempre se habla de toros.



Retrato de Frascuelo cuando figuraba como banderillero y medio espada en la cuadrilla de Cayetano Sanz. 1866




Una hazaña de Frascuelo en Tolosa. La corrida tuvo lugar el 25 de Junio de 1866

Litografía de Chaves publicada en La Lidia

"Se lidiaron toros de de don Raimundo Díaz [....] Salvador, cuando estaba deshaciéndose del quinto toro, volvió la cabeza y se encontró con que el sexto toro había hecho su aparición en la plaza después de romper la puerta del toril, rebotar en la barrera, que quedó destrozada, y arrancar los restos de las tablas. Allí quedó, en los medios, desafiante, alto el testuz, brillando al sol su pelo mientras resoplaba jadeante. [....] No tuvo Frascuelo ni un momento de valilación. Despacio, con paso firme, abandonó a su anterior enemigo y se dirigió resuelto hacia el segundo. Se paró en los mediso, desplegó la muleta y citó al toro con un grito [....] El animal arrancó hacia él con muchos pies. Sin humillar su enérgica altivez, endurecidas las facciones, con las piernas en tensión, Salvador le esperó sereno. Al llegar a jurisdicción, le quebró como si citase con las banderillas, cargó la suerte y le propinó un certero metisaca del que rodó instantáneamente a sus pies, con las patas al aire. Una tempestad de aplausos, un clamor de vítores y un tremolar de pañuelos llenó la plaza"

"Así llegó la tarde del 31 de Octubre de 1866, en la que se le brindó la oportunidad de alternar, sin alternativa, nada menos que con el siempre generoso y discutido Francisco Arjona Cúchares. Esta corrida, en la que todos actuaron gratis, la había organizado el maestro para ayudar a la viuda e hijos de Manuel Ledesma el Coriano, picador muy notable de su cuadrilla, muerto recientemente en Madrid a consecuencia de una herida recibida en Zaragoza [....] Quedó de primer espada Curro Cúchares y dispuso que alternara con él en la muerte de los seis toros su hijo Currito Frascuelo, previamente autorizado por su maestro.[....] Estoqueados por padre e hijo los dos primeros astados, se dió suelta al tercero, retinto, de nombre Barquero, perteneciente a la vacada de don Ventura Díaz. Cuando sonó el clarín para la muerte, Curro Cúchares solicitó permiso a la presidencia y entregó los trastos a Frascuelo. Este que vestía un terno carmesí y plata, dió unos naturales buenos y citó a recibir sin que el animal se arrancase. Continuó por redondos y tras dos pinchazos y una estocada acabó con él. En el sexto, llamado Comino, su faena fue breve. Una estocada a volapié y dos pinchazos. Bregó con acierto, toreó por verónicas, puso banderillas en silla y al quiebro y se distinguió en los quites."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Media corrida de toros extraordinaria verificada en la plaza de Madrid la tarde del miércoles 31 de Octubre de 1866. [....] El tercer toro se llamaba Barquero, retinto oscuro, bien armado y voluntarioso [...] Cúchares pidió permiso al Sr. Presidente para que matase el sobresaliente Salvador Sánchez Frascuelo, obtenido el que, hizo el brindis, luciendo traje carmesí y plata, y después de dos pases naturales, citó al toro para recibirle y no entró este, pero el diestro empezaba a moverse, y se lo criticamos para que no lo verifique; le trasteó luego con cuatro pases mas naturales, ocho con la derecha y uno preparado de pecho, y le dió una en hueso bien señalada y a volapié, un pinchazo sin soltar la espada fuera de suerte, otro volapié, y un mete y saca bajo lo mismo."

Boletín de Loterías y de Toros, 5 de Noviembre de 1866



"Durante el año 1866, Salvador tomó parte por primera vez en una corrida en Madrid, sustituyendo a Gonzalo Mora, en la extraodinaria verificada el miércoles 31 de Octubre y organizada por Cúchares para socorrer a la viuda e hijos del picador Manuel Ledesma (el Coriano). En ella toreó Frascuelo gratis, como todos sus compañeros, figurando de sobresaliente de espada, y mató el tercer toro por cesión del Curro, y además, el último de la corrida, por cierto con muy poco lucimiento, pero haciendo dos quites notabilísimos en la lidia del primer toro, y clavando un buen par de banderillas al quiebro, sentado en la silla, al toro segundo. Desde este día hasta el que tomó la alternativa en la plaza de la Corte, Salvador toreó en las novilladas de Madrid, en corridas de provincias, en la plaza de Lisboa sin parar casi un instante."

COSSÍO en su obra Los Toros

"Cayetano Sanz había visto ya lo que Salvador podía dar de sí y, de allí en adelante, hizo cuanto pudo para que su muleta tuviera sabor y eficacia. También le enseñó a practicar, como mandara Paquiro la suerte de recibir que pocos dominaban entonces.[....] Los aficionados madrileños pronosticaron a Salvador un gran porvenir desde que le vieron en la cuadrilla de Cayetano Sanz. Con tanto valor y tan buen maestro, se podía esperar mucho de él. Tomó, pues, los derroteros de la buena escuela y, en poco tiempo, estuvo más seguro. Se paró en las suertes, intervino con oportunidad en los quites y estoqueó con mayor precisión."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1867



Retratos de Frascuelo en 1867, el año de su alternativa

"Tanto logró Salvador distinguirse en la cuadrilla de Cayetano Sanz, que por sus propios méritos, figuró en los carteles que al comenzar la temporada de 1867 hizo fijar la empresa en los lugares acostumbrados. [.....] Desde el día 21 de Abril de aquel año, Frascuelo mató más que banderilleó, no solo en Madrid, sino en la antigua plaza de Santa Ana, de Lisboa, y en muchas provincias, alentado, sobre todo, por los madrileños, ansiosos de tener un espada que oponer al andaluz Lagartijo que por estos días brillaba, cada vez con más fuerza, en el firmamento taurino."

El 27 de Octubre de 1867 tuvo lugar una corrida extraordinaria a beneficio del Real Hospital de Nuestra Señora de Atocha, en la que Curro Cúchares concedió la alternativa a Frascuelo, con Currito de testigo.

"A la derecha Curro Cúchares; a la izquierda Currito y en el centro Frascuelo [....] Sonaron clarines y timbales y el Buñolero abrió el toril. De sus sombras surgió un buen mozo de la ganadería de don Manuel Bañuelos, retinto, oscuro y bien armado, que atendía por Señorito, retinto oscuro y bien armado [....] Frascuelo, con traje grosella y oro, desplegó la muleta y, dominador, quieta la planta, dió cinco soberbios pases naturales que fueron muy aplaudidos. Siguieron otros tantos con la derecha rematados por uno de pecho ajustadísimo y cuando vió a su enemigo cuadrado, se perfiló en corto y agarró una media estocada, entrando a ley, de la que salió desarmado. Tomo de nuevo la muleta y estoque y con aquel gesto seco y duro, que habría de ser su característica en el momento supremo, se volcó sobre el morrillo en un fenomenal volapié. [....] Por haberse descuidado un segundo al vaciar, Frascuelo quedó prendido del cuerno derecho, entre el chaleco y la chaquetilla. Cayó al suelo y protegido por el capote oportuno de Juan Mota se puso en pie. Rabioso, arrojó lejos la prenda destrozada y después de echar atrás los cabellos desordenados, volvió sobre el toro, que aun no había doblado y lo descabelló al primer intento. Una clamorosa ovación fue el premio a su valentía. [.....]
No menos  lucida fue su faena en el sexto, colorado, ojo de perdiz, de nombre Cuervo, colorado y ojo de perdiz [....] Después de unos pases en los que derrochó valor y emoción, adelantó el pie para recibir y no le fue posible ejecutar la suerte porque el toro permaneció quieto, sin atender a su grito para que se arrancase. Se lanzó entonces a volapié y agarró una buenísima estocada de la que el astado rodó sin puntilla. Infinidad de cigarros puros volaron por los aires "como oscuros pájaros sin alas", según frase de un cronista y la plaza se puso en pie, ovacionándole."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1868

"El año de 1868 toreó veinte corridas en la Plaza de Madrid y otras tantas en provincias alternando con Antonio Sánchez el Tato y con Antonio Carmona el Gordito, sus ídolos de antaño. No puede decirse que estuviera mal en ellas porque su toreo tenía emoción y esto lo valoraban mucho los públicos; pero cierto es que anduvo lejos de los triunfos resonantes que necesitaba para colocarse a la altura de los dos grandes maestros. [....] Los méritos del joven matador eran ya reconocidos, aunque en ocasiones, seguía dominándole aquella maldita precipitación que no conseguía desterrar." 

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Retratos de Lagartijo y Frascuelo publicados en el semanario El Ruedo

"Lagartijo y Frascuelo no habian toreado nunca juntos, ni se conocían personalmente [....] Lagartijo y Frascuelo poseían dos naturalezas diametralmente opuestas [....] Rafael, aplomado y apático; Salvador, nervioso y enrrabietado.
En estas condiciones llegaron los dos a Granada, la víspera de las renombradas fiestas del Corpus. Lejos estaban de suponer ambos espadas que en la segunda de las corridas, celebrada el 11 de Junio de 1868, habrían de dividir a la afición en dos bandos, dando así comienzo a la competencia más brillante que registra la historia taurina del último tercio del pasado siglo. [......] Don Mariano Garisuain, dijo en su temida tribuna de El Mengue, refiriéndose a la corrida de Granada: 

Los matadores han competido en arrojo y temeridad. Frascuelo tiene un corazón como el Coradino. Señor Mengue: ¿conoció usted al Coradino? ¿No? Pues, ni yo tampoco, pero dicen que tenía el corazón de hierro."

"Los defectos más acusados en los dos eran: en Lagartijo, echarse fuera al herir y encorvarse al pasar, y en Frascuelo, abusar de la muleta y descomponerse al matar cuando no cogía los blandos en la primera estocada, aunque, si daba en hueso, sufría el encontronazo quieto, como debe ser."

"TOROS EN GRANADA. Segunda corrida verificada en la tarde del jueves 11 de Junio de 1868. [....] Lagartijo y Frascuelo lucieron ambos traje morado con cordonadura negra. [....] Primero, Gorrión, cárdeno claro, bragado [...] Lagartijo le dió muerte de una buena estocada a volapié que lo echó a rodar, precedido de cuatro pase naturale, cuatro con la derecha, siete preparados de pecho y seis por alto. Palmas. [....] Segundo, Clavellino, negro meano [....] Frascuelo, buscó el cornúpeto y con veintitrés pases, señaló un buen pinchazo en hueso, volvió a pasar y dió otro pinchazo, intentó el descabello y no lo consiguió, dió otro pinchazo, y Mañero dejó el capote consiguiendo el descorde a la tercera vez. Palmas. [....] Tercero, Tormenta, de pelo negro, lombardo y lucero [...] Frascuelo se sentó en la silla para ponerle un par a puerta de gayola, se levantó, dejándolas al cuarteo [....] Lagartijo lo mató de un pinchazo en hueso y una buena estocada a volapié, que le valió palmas y cigarros, precedida de doce pases con ambas manos, seis preparados de pecho y cuatro por alto. [....] En el cuarto, estando a los quites Frascuelo y Lagartijo; aquí fué Troya, el primero se hincó de rodillas, y el segundo lo hizo y se quedó de espaldas al toro, en muy corto terreno [....] Los matadores se declaran la quimera hasta el estremo de la temeridad; los dos se tendieron delante del toro; el Sr. Presidente los amonestó para que sigan la lidia tal como recomienda el arte [...] Tocaron a muerte y Frascuelo la consumó con veinte pases naturales y derecha, le rascó al toro en la cara y le señaló un pinchazo en hueso, volvió a pasar siete veces y dió otro pinchazo, volvió a pasr y otros dos pinchazos, descabellando a la segunda vez. Palmas [....] En el sexto, Frascuelo quitó media divisa al cuarteo. Sánchez clavó un par cuarteando, y otro en el suelo [...] Frascuelo dió fin con una estocada baja, precedida de siete naturales, seis con la derecha, cuatro preparados de pecho y nueve por alto. [....] Lagartijo y Frascuelo cometieron algunas faltas imperdonables: pero hay que dispensar a dicho matadores por el solo hecho de verlos animados de los mejores deseos por complacer al público; han sido muy aplaudidos"

El Boletín de Loterías y de Toros, 30 de Junio  de 1868


"El ¿18 de Julio? (Según El boletín de loterías y de toros la corrida se celebró el 9 de Julio) se celebró en Madrid una corrida extraordinaria a beneficio del Real Hospital de Cigarreras de Nuestra Señora de Atocha. En ella tomaron parte, con toros de Miura, Curro Cúchares, su hijo Currito y Frascuelo. Era el mismo cartel de la alternativa de éste. [....] Al día siguiente, Salvador leyó en la revista de El Mengue palabras de elogio a su labor: 

Frascuelo nos ha gustado matando. Los resabios de la mano derecha los ha desterrado de poco tiempo a esta parte. Antes hería pero no mataba. Ahora mata. El día que iguale la mano izquierda, con la soltura que trae al lado de los toros, la guapeza en los quites y otros detalles de adorno que tiene, como arrancar las divisas, etc. podemos sacar un torerito."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria a beneficio del Real Hospital de Nuestra Señora de Atocha, verificada en la plaza de Madrid la tarde del jueves 9 de Julio de 1868. [....] Frascuelo nos gustó mucho en los primeros pases de su primer toro y cambio, y en la soberbia estocada que le dió; en su segundo era tarde y tenía al lado demasiados banderilleros, y salió del paso de cualquier manera; en los quites oportuno"


El Boletín de Loterías y de Toros, 13 de Julio de 1868

El 1 de Agosto de aquel año de 1868 contrajo matrimonio.

AÑO 1869

Cogida del Tato por el toro Peregrino en Madrid, de la ganadería de D. Vicente Martínez, el 7 de Junio de 1869

"Tras la amputación de la pierna a Antonio Sánchez el Tato, tras la cogida sufrida en la Plaza de Madrid el 7 de Julio de 1869 por el toro Peregrino, Cayetano Sanz, Lagartijo y Frascuelo, acordaron torear todas las corridas que el Tato tenía contratadas para el resto de la temporada, cediéndole el importe de las mismas."

"El 19 de Septiembre, Lagartijo y Frascuelo torearon por primera vez juntos en la Plaza de Madrid, ante toros de don Julián Bañuelos. Desde la salida del primero, quedó bien ostensible la rivalidad del cordobés y el churrianero. Una parte de los espectadores aplaudía a Salvador y la otra a Rafael.[.....] La gran tarde de toros terminó en medio de una gran locura colectiva con palmas abundante, volar de sombreros y obsequio de cigarros puros."

"Décimosétima corrida de toros, verificada en la plaza de Madrid la tarde del domingo 19 de Septiembre de 1869. [....] La corrida fué regular [...] Celebramos que las cuadrillas entren en noble competencia, pero observando las reglas del arte, y sin ejecutar nada que tenga el tinte de temerario [....] Frascuelo degolló a su primer toro, no con intención, y por poco no saluda a la presidencia por ir pensando en lo que había hecho; en su segundo se cambió, que era lo que quería el bicho, y dió una prueba de ir mejorando la lidia; en los quites bien y en las banderillas; pero hay que mejorar los pases y los lances, según dijo a Lagartijo"

El Boletín de Loterías y de Toros, 20 de Septiembre de 1869


"La temporada terminó el día 31 de Octubre con una corrida extraordinaria a beneficio de el Tato. Torearon gratis Lagartijo, Frascuelo, Jacinto Machío y José Lara Chicorro. Los ganaderos regalaron los toros. A pesar de hacer un día de frío intenso, la plaza se llenó. Como se había anunciado, al hacerse el despejo, siguió a los picadores una carretela descubierta. El público rompió en un gran aplauso. En ella iba el Tato con su antigua cuadrilla. [....] Junto al que fuera maestro del volapié, su banderillero Cuco lloraba como un chiquillo. [....] Dos días después, Lagartijo y Frascuelo se presentaron en casa de Antonio Sánchez para hacerle entrega del producto de la corrida, que alcanzó una importante cantidad. Diéronle también la suma de las que toreadas por ellos tenía contratadas al ocurrir el desgraciado percance. El Tato quiso cederles la mitad del dinero de éstas, pero Salvador y Rafael se negaron a aceptarlo. Conmovido ante la conducta de los dos jóvenes espadas, regaló a Frascuelo el vestido de guarnición negra, que llevara el día de la cogida, y a Lagartijo el estoque que empuñó por última vez."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida de toros extraordinaria y a beneficio del desgraciado matador Antonio Sánchez (Tato), verificada en la plaza de Madrid la tarde del domingo 31 de Octubre de 1869. [....] La corrida fué regular [....] Tercero, Brillante, castaño tostado y bociblanco [...] Frascuelo, vestido de verde y plata, tomó las tablas en un arranque del toro, pero que luego no siguió y no hubo necesidad de hacerlo, y con nueve pases naturales y seis con la derecha, dió un pinchazo a volapié sin soltar el estoque, y una aguantando al lado contrario y baja [....] El último, Grajito, negro meano [...] Frascuelo con tres naturales, uno cambiado y otro con la derecha, dió media estocada buena y a un tiempo, e intentó una vez descabellar sin conseguirlo, echándose Grajito"

El Boletín de Loterías y de Toros, 1 de Noviembre de 1869


AÑO 1870

"Durante la temporada de 1870 Frascuelo sobresalió extraordinariamente al lado de Lagartijo y de Cayetano Sanz. Su celebridad se debió a las fenomenales estocadas y aquellos famosos quites aguantando, que nadie ejecutaba como él. En cuantos sitios toreaba hacía temerarios alardes de valor que enloquecian a los espectadores. Nunca huía responsabilidades y peligros. Así lo demuestra un cartel de las corridas de San Fermín en Pamplona, que dice:

Habiéndose inutilizado para lidiar en la corrida de esta tarde 10 de Julio el espada Antonio Luque, se ha ofrecido a matar los seis toros Salvador Sánchez Frascuelo en obsequio de esta población a la que se manifiesta sumamente agradecido por la buena acogida.

El triunfo que alcanzó fue resonante."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico   

"TOROS EN PAMPLONA. Corrida del día 10 de Julio. Cuarta y última de abono
A consecuencia de haberse inutilizado el espada Luque, se ofreció Frascuelo, en obsequio al pueblo pamplonés, a matar los seis toros que habían de lidiarse [....] Toros de D. Raimundo Díaz, de Funes [....] La corrida buena, señalándose el sextoy cuarto: aquel fué el mejor que se ha lidiado en Pamplona este año y algunos anteriores. Frascuelo no siempre bien en la muerte, pero debe disculpársele por lo mucho que ha trabajado"

El Boletín de Loterías y de Toros, 1 de Agosto de 1870



"Frascuelo era amigo de bromas y aficionado a darlas. Baste decir que una tarde, por ganar una apuesta, entró a caballo en el Café Imperial, con el consiguiente susto del público y el destrozo de vajilla y mobiliario. El Gran Café Imperial estaba situado en el lugar vulgarmente llamado la Visera, es decir, el chaflán que en la Puerta del Sol forman las calles de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo. En uno se los salones tenía su reunión habitual Frascuelo."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico   

AÑO 1871

"Salvador, mientras tanto, siguió ascendente en su carrera, hasta que llegó la corrida de Beneficencia que tuvo efecto el 21 de Mayo de 1871 en Madrid. Lo que ocurrió en ella marcó una negra fecha en la vida del espada granadino, a quien Madrid aclamaba ya por suyo. En el cartel figuraban Lagartijo, Currito y Frascuelo con ocho toros de Miura. [....] El sexto correspondía a Frascuelo. Se llamaba Pardito. Salvador sintió agudos dolores en la pierna y no pudo evitar cojear (había sufrido un accidente días antes de la corrida) [.....] Su faena resultó, más que pesada, digna de un maletilla. ¿Qué le pasó? El caso es que se hartó a darle pases vulgares y sin dominio alguno: quince con la izquierda, dieciseis con la derecha y uno cambiado. Entre pinchazos y estocadas, entró ocho veces a matar, saliéndose en una. [....] Salvador descompuesto, ciego de enojo, no conseguía ver doblar a su enemigo. Al cabo, la presidencia, que había pecado de benévola, dió orden de que asomara entre barreras, el infamante artefacto de la media luna, y que el diestro se retirase a los estoques. Mientras salían los mansos para llevarse al toro a los corrales. Salvador quedó apoyado en las tablas, con la cabeza enterrada entre los brazos, preocupado y lloroso"


F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico  

"Corrida de toros extraordinaria y a beneficio del Hospital general de Madrid, verificada en la plaza de esta corte, la tarde del domingo 21 de Mayo de 1871. [....] Pardito salió en sexto lugar, pero sin moña, la cual se enseñó el público del mismo modo que las otras. Castaño y bragado, bien armado y blando [....] Frascuelo con quince naturales, diez y seis con la derecha, y uno cambiado, dió entre pinchazos y estocadas ocho, tomando el olivo una vez. Se expuso la media luna, y salieron los cabestros; pero el toro se fué al corral cuando le pareció, matándolo allí"

El Boletín de Loterías y de Toros, 22 de Mayo de 1871


"Desde aquel año de 1871, Frascuelo fue discutido con más calor que ningún otro espada.[....] Solo la mejor de sus cualidades salía sin mácula de las apasionadas discusiones: su valor a toda prueba. Nadie se lo negaba [.....] Las gentes hicieron de Salvador la figura más popular de Madrid. Y necesitando conocerle por un apodo que ellas mismas le dieran, vinieron en llamarle el Negro, por la morenez intensa de su piel. Le había rebautizado el pueblo y este era un honor que pocos podían alcanzar"

"La última corrida de la temporada se celebró en Madrid el 22 de Octubre con caracteres de extraordinaria. Tomaron parte en ella Lagartijo, Currito y Frascuelo. [.....] Los periódicos tuvieron para Salvador sus frases más entusiastas. Todas quedaron sintetizadas en estas palabras de don José Carmona en el Boletín de Loterías y de Toros

¡Gracias a Dios que vemos recibir toros! Todos los espadas que quieran distinguirse deben seguir este camino."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Vigésima y última corrida de toros y de abono en la presente temporada, verificada en la plaza de Madrid la tarde del domingo 22 de Octubre de 1871. [.....]  Tercero, Bordador, retinto oscuro y bien armado [...] Frascuelo, con traje grana y oro, buscó a Bordador en las tablas y le dió tres pases naturales y ocho con la derecha, una en hueso a volapié, otra lo mismo perpendicular y delantera, y un buen volapié"

El Boletín de Loterías y de Toros, 23 de Octubre de 1871

La corrida ha sido mala. Los toros de Martínez gordos y buenos mozos se sentían al castigo [....] Frascuelo regular

AÑO 1872

"Aquel año de 1872, corrieron rumores sobre un posible derribo de la plaza de toros cercana a la Puerta de Alcalá, que produjeron inquietud entre los aficionados. La plaza había sido mandada construir por don Fernando VI y había abierto sus puertas el jueves 3 de Julio de 1749."

"En aquel verano de 1872, Frascuelo no toreó, pese a la costumbre de hacerlo, las dos corridas comprometidas en las fiestas de San Fermín pamplonicas. El motivo de la suspensión fue la guerra carlista que asolaba la región."

"Por aquellos días, todo entusiasmo de la afición, todos los aplausos, se los repartían Rafael y Salvador, ya perfectamente dibujadas en cada uno de ellos sus características. [....] Más, a pesar de la continua lucha y de quienes les azuzaban, se conducían en la plaza como leales compañeros. Una sola vez en su vida, cercados de continuo por unos y por otros, se vieron distanciados hasta el punto de no dirigirse la palabra. Esto sucedió al empezar la temporada de 1872. Se encontraban en el café o en la calle y pasaban cerca sin cruzar un saludo. Lagartijo, natural, serio. Frascuelo, altivo, arrogante."

"Lagartijo y Frascuelo convinieron en matar, cada uno, seis toros de la misma ganadería [....] El 3 de Noviembre en Madrid, Rafael hizo el paseíllo para despachar seis toros de la ganadería de don Antonio Hernández. Su buena presencia no respondió a la expectación que produjeron en las salidas [....] En vista de lo sucedido, Frascuelo opinó que lo más conveniente sería cambiarlos por otros de mejor casta [....] Se embarcaron seis buenos mozos del duque de Veragua [....] Llegó el dia 10 de Noviembre y Frascuelo triunfó clara y rotundamente. Las ovaciones no cesaron a todo lo largo del festejo. El éxito que alcanzó en el quinto toro merece consignarse. Después de cinco naturales espléndidos, tres pases cambiados y un derechazo muy bueno, dejó una estocada recibiendo, en la que la suerte brilló con toda perfección. Acabó con un descabello a la primera, solo en medio del redondel. La plaza entera le aplaudió largamente y recibió una de las mayores ovaciones que le tributaron en Madrid."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico  

"Corrida de toros extraordinaria verificada en la plaza de Madrid, la tarde del domingo 10 de Noviembre de 1872. [....]  La corrida ha sido buena. Toda la gente se ha portado bien y no queremos hacer distinciones. Frascuelo ha acreditado hoy que es un torero de conciencia, a quien nadie se le pone por delante, y que junto con Lagartijo son ambos necesarios en la plaza de Madrid, viéndose muy perplejo el aficionado que sea de buena fe para conceder a ninguno de los dos la primacía. Tenemos, sin embargo, que criticarle el empeño que ayer demostró en recibir los toros una, dos y tres veces, pues aunque dicha suerte es la primera del toreo, y él tiene empeño en practicarla, lo cual le aplaudimos, no debe nunca hacerse con un mismo toro repetidamente. En los quites estuvo oportuno y bien en la dirección de la plaza [...] Murieron nueve caballos."

El Boletín de Loterías y de Toros, 11 de Noviembre de 1872


AÑO 1873

"Con el nuevo año de 1873, llegó la República ante la sorpresa de buena parte de los españoles"

"El día 12 de Julio Salvador brindó un toro a Rafael, que había sufrido una grave cogida el 22 de Junio, Seguro y valiente, dió cuatro naturales, tres pases por la derecha, cuatro cambiados y, tras dejar un buen pinchazo en hueso, dejó caer sobre el morrillo un extraordinario volapié. La espada quedó enterrada en todo lo alto y el toro rodó instantáneamente. El público colmó de aplausos al matador y en su honor cayeron al ruedo cigarros y sombreros. Lagartijo, entusiasmado, desprendió de su chaleco el magnífico reloj de oro que llevaba y se lo arrojó a su compañero envuelto en un pañuelo."

"Duodécima corrida de toros, última de la primera temporada, verificada en la plaza de toros de Madrid el 13 de Julio de 1873 [....] Quinto, Cantarillo, negro bragao, de libras y de poder [....] Frascuelo delante del toro, brindó la muerte de esta a Rafael Molina Lagartijo, que se hallaba en el palco número 88. Salvador sereno, valiente, fresco y ceñido, paró a Cantarillo con cuatro naturales, tres con la derecha y cuatro cambiados, señalando un buen pinchazo en hueso, después de la cual se dejó caer con un colosal volapié hasta los gabilanes que dió con el toro en tierra casi instantáneamente. Lagartijo entusiasmado y con el cariño que profesa a su compañero, quien por su parte le corresponde cumplidamente, se despojó de su magnífico reloj de oro y envuelto en un pañuelo, lo arrojó a Frascuelo. El público frenético, colmó de aplausos al joven matador y le arrojó durante largo tiempo una nube de cigarros y sombreros. Todo lo merecía Salvador"

El Boletín de Loterías y de Toros, 14 de Julio de 1873

"El día 5 de Octubre recibió dos toros entre una tempestad de aclamaciones y, cuatro después, volvió a consumar la suerte con igual limpieza. Merece señalarse la circunstancia de que en una de estas corridas alternó con su ídolo Antonio Carmona el Gordito, inventor del quiebro, que reaparecía en Madrid tras cinco años de ausencia, desde los últimos meses de competencia con Antonio Sánchez el Tato. También en estos festejos se presentaron buenos banderilleros. En la cuadrilla de Manuel Fuentes Bocanegra lo hizo el joven José Campos Cara Ancha y en la de José Machío, Fernando Gómez el Gallo"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Décimoséptima corrida de toros celebrada en la plaza de Madrid, la tarde del domingo 5 de Octubre de 1873 [....] La corrida ha sido regular [....] Frascuelo estuvo ayer acertadísimo, y recibió dos de sus toros, sin mover los pies, pero conviene que pronuncie más el quiebro de muleta por el costado derecho para la salida del toro, a fin de evitar un percance: oportuno en los quites y regular en la dirección de la plaza; los aplausos que recibió así como los cigarros y las canoas que le arrojaron, prueban las simpatías de este matador y el premio merecido a la mejor de la suerte de matar."

El Boletín de Loterías y de Toros, 6 de Octubre de 1873

Frascuelo, sargento del Batallón del Aguardiente. 1874

"EL BATALLÓN DEL AGUARDIENTE. Con el nuevo año de 1873 llegó la República ante la sorpresa de buena parte de los españoles. [....] Los alfonsinos, cada vez más activos, venían conspirando desde la proclamación de la República para precipitar la restauración monárquica en la persona de don Alfonso, a quien veían como pacificador [....] Los más apasionados alfonsinos consideraron que se hacía necesaria una milicia civil con estructura militar, que tuviese la misión de oponerse a los federales para mantener el orden amenazado [.....] Tres fueron los batallones uniformados que se organizaron [....] El del aguardiente estaba compuesto por chisperos, chalanes, toreros y gente de bronce [...] Frascuelo era cabo de gastadores de este batallón [....] Debieron el nombre a que cuando salían muy de mañana, se paraban en cuantas tabernas y ventorros encontraban al paso, para practicar la sana costumbre de matar el gusanillo con repetidas copas de chinchón."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


AÑO 1874

"El día 5 de Abril de 1874 se inauguró la temporada, que había de ser la última, en la vieja plaza de toros de la Puerta de Alcalá, con una corrida extraordinaria de Pascuas. Y la siguiente, que se celebró el día 12, significó la efemérides más negra en la historia taurina de Lagartijo y Frascuelo. Como si se hubieran puesto de acuerdo, los dos rivalizaron en desaciertos.

 F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria verificada en la plaza de toros de Madrid para la inauguración de la temporada de 1874. [....] Toros de D. Vicente Martínez, de Colmenar Viejo, con divisa morada [....] 
Segundo, Cartujo, retinto, albardado y bien armado [....] Frascuelo, vestido con elegante traje grana y oro, se las hubo con un bicho entablado. Dos naturales, seis con la derecha, seis por alto y ocho cambiados, precedieron a una arrancando buena. Muchos aplausos [....] Quinto, Riojano, retinto y bien armado [....] Frascuelo le dió cuatro naturales, siete con la derecha y ocho de telón que precedieron a una media estocada buena arrancando y un tremendo golletazo a paso de banderillas. Aplausos"

El Boletín de Loterías y de Toros, 7 de Abril de 1874

"Segunda corrida de abono verificada el domingo 12 de Abril de 1874 [....] Toros de Miura [....] Lagartijo, muy mal, rematadamente mal, así en los pases como en las estocadas. Frascuelo valiente y sereno en los pases, sobre todo en su segundo toro. Muy mal en las estocadas"

El Boletín de Loterías y de Toros, 13 de Abril de 1874


"Frascuelo se ofreció para matar seis toros en Madrid, sin retribución alguna, en la corrida a beneficio de la asociación llamada Hermanas de la Cruz Roja. El festejo tuvo lugar el jueves 23 de Abril de 1874, en medio del entusiasmo de la afición, que llenó la vieja plaza de toros de la Puerta de Alcalá. [....] Frascuelo, que estrenaba un terno lila y oro, demostró cumplidamente su valor, su serenidad y su acierto. Estuvo admirable en los quites, incansable en el brega y mató de soberbias estocadas. [....] Aquella tarde fue una de las más completas de Frascuelo en la Plaza de Madrid"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria verificada el jueves 23 de Abril a beneficio de los heridos de campaña [....] Frascuelo admirable de valor, serenidad y acierto en la muerte de los toros. Baste decir que la corrida empezó a las cuatro y terminó a las seis. En los quites inimitable, incansable en la brega hasta el extremo de no haberse sentado ni un momento durante toda la corrida y mejor que otras veces en la dirección. La conducta del reputado diestro es digna de los mayores elogios, y nosotros unimos nuestro humilde pero sincero aplauso a los que el jueves se le dirigieron en las continuadas ovaciones de que fué objeto [...] El público de Madrid no olvidará nunca el patriótico y generoso acto llevado a cabo por Salvador Sánchez, así como el lucimiento y la brillantez verdaderamente notables con que lo ha ejecutado [....] La entrada un lleno completo"

El Boletín de Loterías y de Toros, 27 de Abril de 1874


"Después de ciento vienticinco años de existencia, a la vieja plaza de la Puerta de Alcalá le llegó la hora de su desaparición. Casiano Hernández organizó para este día un festejo de mojiganga, indigno de su dilatada historia. Tuvo efecto el 19 de Julio de 1874 [...] Pocos sabían que el arquitecto bajo cuya dirección se construyó fue don Ventura Rodríguez [...] En esta plaza se había celebrado, desde su inauguración, ocho mil ochocientas diez corridas de toros y en su arena se mataron cerca de sesenta mil reses sin contar las novilladas."

"La nueva plaza de la carretera de Aragón se inauguró el 4 de Septiembre de 1874. No tuvo tan larga vida como la anterior, pues fue sustituida en 1934 por la actual de las Ventas. El solar donde estuvo lo ocupa hoy el Palacio de los Deportes.[....] La función defraudó a los miles de espectadores. [....] Rafael y Salvador llevaron bien la lidia, pero en la muerte de los toros, los ocho maestros estuvieron desafortunados. Únicamente Frascuelo fue aplaudido y obsequiado con cigarros en el cuarto. No faltó quien le gritara desde uno de los tendidos:
-¿Qué pasa, Frascuelo? ¿Es que ya no sabes torear más que para las marquesas?"


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida de inauguración de la nueva Plaza de Toros, verificada en la tarde del viernes 4 de Septiembre de 1874 [....] Cuarto toro. Salvador Sánchez Frascuelo, que llevaba lila y negro, dió dos pases naturales, cinco con la derecha, uno cambiado y otro por alto, y una estocada contraria y algo corta, pero buena arrancando, siendo aplaudido y obsequiado con cigarros y canoas [....] Frascuelo saludó y marchó con su gente para ir a torear a Murcia."

El Boletín de Loterías y de Toros, 7 de Septiembre de 1874

"Aquella temporada de 1874 fue una de las más brillantes de Salvador. [....] Sin embargo, en Madrid no le sucedió lo mismo. Ante cualquier momento deslucido se le trataba con dureza desacostumbrada y sus aciertos eran discutidos con ardor. A ello contribuyó, en buen grado, el mal trato que sistemáticamente le daba la revista El Toreo y la agresividad de los incondicionales de Lagartijo"

"En el último festejo de la temporada, que se celebró el 25 de Octubre, Frascuelo se despidió del público de Madrid con una corrida de ocho toros. Torearon con él Lagartijo,,Villaverde y Angel Pastor. En el quinto, citó dos veces a recibir. Pinchó en hueso la primera, tras perder terreno; luego esperó a pie firme y colocó una soberbia estocada que mató instantáneamente. Entre un vendaval de aplausos recogió cigarros y sombreros."


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria de toros celebrada en la plaza nueva de Madrid, la tarde del domingo 25 de Octubre de 1874 [......] Su primero fue devuelto al corral tras lastimarse una pata [.....] Quinto, Piñano [....] Frascuelo, con traje celeste y oro, después de tres pases naturales, cinco con la derecha, uno de pecho y dos de telón, dió un pinchazo en hueso recibiendo, puesto que citó, si bien no consumó la suerte por no vaciar lo suficiente al toro por medio del quiebro de muleta, y por lo que salió de su terreno sin lucimiento, y luego una buena estocada recibiendo, siendo aplaudido"

El Boletín de Loterías y de Toros, 26 de Octubre de 1874

Frascuelo, el segundo de los sentados por la izquierda. Fernando el Gallo con sobrero de ala ancha, durante una de las etapas en las que fué banderillero de Frascuelo. Francisco Calderón, el gran piquero, sentado a la derecha, y tras él su hermano Antonio. Valentín Martin, banderillero de confianza de Frascuelo, a quien sirve una copa, y otros personajes desconocidos.

La fotografía no está fechada, pero podría corresponder a 1873 o 1874

AÑO 1875

"El día 14 de Enero de 1875, Frascuelo a caballo y vistiendo su mejor traje corto, se unió al cortejo que recibió al joven rey [....] Salvador Sánchez Frascuelo, abría paso al famoso batallón del aguardiente que mandaba su amigo Pepe Alcañices, duque de Sesto"

"Frascuelo marchó a Sevilla para comenzar las corridas contratadas (nunca había toreado en Sevilla). La primera estaba anunciada para el día 28 de Marzo y en ella habría de dar la alternativa a Hipólito Sánchez Arjona, sobrino de .Curro Cúchares [....] Se deshizo de los toros que le correspondían de otros tantos volapiés tirándose en corto y por derecho, con un coraje increíble. El público entusiasmado le premió con largas ovaciones, aunque al principio se mostrara remiso. Despúes, en la corrida de feria del 18 de Abril, que toreó con Rafael, se ganó el cartel de la afición sevillana merced a los alardes de valor que realizó ante un hermoso toro de Miura. [....] Lagartijo estuvo muy desacertado y tal vez fue aquella tarde cuando se inició el desvío de los aficionados hacia él. El éxito alcanzado en la feria sevillana lo repitió Frascuelo en todas las plazas de Andalucía, alternando con Rafael, aunque justo es decir, que ante la desgana de este, los triunfos fueron para el granadino."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN SEVILLA. Corrida verificada en la tarde del domingo 28 de Marzo de 1875. [....] 
Frascuelo ha estado a la altura de su reputación; ha pasado muy bien  siempre sobre corto, y en el quinto toro dió un pase natural que nos recordó los buenos tiempos en que se practicaba la escuela clásica; sentimos no poder decir lo mismo cuando se echó la escopeta a la cara, pues en el primero fué impaciente, y teniendo al toro en las tablas sin estar lo bastante cuadrado, lo cita y salió deslucido; no es suficiente tener mucho valor, se necestia más aplomo y así se corren menos riesgos y se hace más. Es un torero incansable y tiene que oir siempre muchas palmas"

El Boletín de Loterías y de Toros, 5 de Abril de 1875

"Por estos días se puso de moda una frase, refiriéndose a Frascuelo. La mayoría de los revisteros al resumir su opinión sobre el trabajo del torero repetían: "estuvo incansable."
A lo que respondió el célebre espada Desperdicios un tanto atufado:
-¿Sí? ¡Pues que se meta a andarín!"

"El 6 de Junio de 1875, Frascuelo pisó de nuevo el ruedo madrileño. Inmediatamente se dió cuenta de que todas las simpatías iban hacia Lagartijo. Sus partidarios numerosísimos, trataron de oscurecer el mérito de la suerte de recibir que Salvador practicaba sin rival alguno. Y para intentar desvirtuar su ejecución, inventaron lo de aguantar, empleando el término desatinadamente cuantas veces daba Salvador una buena estocada recibiendo. Al parecer olvidaban que en esta suerte clásica es imprescindible la cita y en la otra basta esperar la arrancada. [....] Y desde aquel momento, se limitó a arrancarse en corto con la muleta liada completamente y perfilándose con el pitón derecho, puesta la vista en el morrillo, hundía el estoque hasta la guarnición."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Novena corrida de abono celebrada en la plaza de toros de Madrid la tarde del domingo 6 de Junio de 1875. [....] Toros del Duque de Veragua, que han recibido 46 varas, han provocado 3 caídas y han matado 3 caballos [...] Frascuelo, que llevaba traje verde y oro, ha alternado con Currito y Cara-ancha [.....] Frascuelo, que es el único torero que hoy sigue la escuela clásica, ha estado a gran altura, tanto en los pases como en las estocadas"

El Boletín de Loterías y de Toros, 7 de Junio de 1875

AÑO 1876

"En la nueva temporada de 1876, Lagartijo y Frascuelo torearon muchas tardes juntos en la plaza de Madrid. [....] En el mes de Marzo de 1876, se organizaron en Madrid cuatro corridas para celebrar la promulgación de la Constitución y el término de la guerra carlista. [....] En todas ellas el triunfador fue Salvador."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria celebrada en Madrid el domingo 19 de Marzo de 1876. [....] Frascuelo vestía de azul y plata [....] Frascuelo, bien pasando y bien hiriendo, e incansable como siempre en la brega.  [....] Los toros del Sr. Navarro han sido recelosos para la muerte. Han recibido 46 varas, han dado 17 caídas y han matado 14 caballos"

El Boletín de Loterías y de Toros, 21 de Marzo de 1876


"Segunda corrida extraordinaria celebrada en Madrid el 21 de Marzo de 1876. [....] Frascuelo acreditó que es un primer matador hiriendo y pasando [...] Los toros del Duque de Veragua recibieron 51 varas, por 6 caídas y 10 caballos muertos"

El Boletín de Loterías y de Toros, 27 de Marzo de 1876

"Tercera corrida extraordinaria celebrada en Madrid el 23 de Marzo de 1876. [....]  Frascuelo vestía de verde y oro [...] Frascuelo, admirable. [...] Toros de Dª Dolores Monge, viuda de Muruve, que tomaron 47 varas, por 3 caídas y 9 caballos muertos."

El Boletín de Loterías y de Toros, 3 de Abril 1876


"No se le dieron tan bien las cosas en Sevilla el 15 de Junio, donde toreó con Lagartijo toros de Varela. Fue ésta la corrida más desastrosa de su vida taurina [....] Jamás ningún toro le dió tanta desazón como el sexto, de nombre Culebro, ni le trajo tan de cabeza. Fueron inútiles los capotes de Lagartijo, de Pablo Herráiz y de Armilla para dominarlo. A la hora de matar pinchó una docena de veces, sin llegar a ahondar. Intentó después repetidamente el descabello, sin lograrlo, y pasado el tiempo, salió la deshonrosa media luna. Frascuelo, descompuesto y abochornado, abandonó el redondel entre silbidos, gritos de protesta y naranjazos, protegido por la Guardia Civil."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN SEVILLA. Corrida verificada el día 15 de Junio de 1876. Ganadería de los herederos de la señora viuda de Martínez, antes de Varela, de Medina-Sidonia. [....] Frascuelo, con traje azul y cabos negros [....] Pasemos a describir la muerte del último, que quisiéramos echar un velo por no tener que narrar todas las escenas que presenciamos; pues bien puede decirse que difícilmente se presentará otro caso cuando de trata de un matador que figura como una cosa muy notable [....] Olvida su categoría de matador y sólo quiere salir a paso de banderillas, no dando más que pinchazos y siempre saliendo acosado; en una media estocada sufrió un varetazo; la plaza convertida en una babel [...] El matador completamente borrado de todo conocimiento del arte; la media luna sale y es saludada con aplauso [...] La noche se aproxima y el conflicto sigue, haciéndose imposible a Salvador concluir, a pesar de pincharlo varias veces en la barriga y en los hijares [...] Quiere descabellar varias veces y no puede [...] Por último muere este bicho asaetado, después de catorce pinchazos, tres más en la barriga a pasa toro, y muchos intentos de estocadas y descabello, acompañado todo de una grita infernal, bajándose parte del público al redondel, y teniendo el diestro que atravesar por medio de esta muchedumbre, oyendo los mayores dicterios que jamás oyó lidiador alguno"

El Boletín de Loterías y de Toros, 26 de Junio de 1876



"En el mes de Julio llegó a Valencia, ajustado con Antonio Carmona el Gordito para matar tres corridas de ocho toros. Un suceso inesperado hizo que Frascuelo se quedara solo, dándole así ocasión para demostrar, una vez más, su amor propio y su afición sin límites. [....] Que sepamos, nadie hasta ahora, ha realizado hazaña semejante. [....] En un rasgo muy poco frecuente de compañerismo exigió a la empresa que pagara íntegro a Carmona su contrato. Y eso que Frascuelo y el Gordito no fueron nunca buenos amigos."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1877

"Lagartijo, que había sido muy combatido por la crítica y por el público, se negó a torear en Madrid. [......] Se inauguró la temporada en Madrid el 1 de Abril de 1877 con un cartel compuesto por el Gordito, Frascuelo y Cara-ancha. Desde el principio el público madrileño se mostró tan violento e injusto con José Carmona, que éste, en vena de desaciertos, no hizo nada a derechas y vió encoraginado como su segundo toro se le iba al corral. Al acabar la corrida, el Gordito, dolido, llamó al empresario a la fonda y rescindió el contrato. Nunca más volvió a pisar el ruedo de Madrid."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria para inaugurar la temporada, celebrada en Madrid el 1º de Abril de 1877. [....] Pocas veces hemos visto a Frascuelo tan afortunado como ayer. Pasó a sus toros en corto y ceñido; hirió por derecho y en lo alto; se tiró desde cerca y estuvo incansable en la brega. Un defecto debe corregir, y es el de pararse antes de llegar al centro de las suertes cuando se tira para herir. No debe matarse más que de dos maneras, o recibiendo porque el bicho está en condiciones para acudir al cite, o a volapié, cuando la res está aplomada. Las estocadas arrancando y a un tiempo, debe engendrarlas el toro, pero no debe prepararlas el diestro. Esto es lo que dicen los maestros en el arte. También aconsejamos a Salvador líe el trapo más de lo que hoy lo hace."

El Boletín de Loterías y de Toros, 2 de Abril de 1877




Fué una de las más graves cogidas de su carrera taurina, conocida por algunos como La Cogida Grande.
Se lidiaron toros de don José Antonio Adalid, para los espadas Salvador Sánchez Frascuelo, Manuel Hermosilla y José Sánchez del Campo Cara-ancha.

"Salió el segundo para Hermosilla, que en el programa figuraba con el nombre de Lagartijo. El ganadero lo desmintió después, diciendo que se llamaba Guindaleto. Era un bicho negro, cornalón, bragado, con muchos pies. [....] Acudió Hermosilla al quite de su picador Antonio Suárez el Rubio; salió tras él el animal ganándole terreno y cuando ya parecía inminente la cogida, Frascuelo metió su capote para librar al compañero. El toro, tan pronto llevaba acosado al uno como al otro y los espadas quedaron sin capote a poca distancia de los cuernos. Frascuelo miró de defenderse montera en mano, pero chocó con su compañero Hermosilla y cayó, al tiempo que el toro, impetuoso, le enganchaba. Clavado, le levantó como si fuera un muñeco y después lo arrojó a corta distancia. Los capotes de Armilla y Herráiz impidieron que la res le recogiera. Un grito aterrador salió de todos los lugares de la plaza. [.....] El alcalde de la Villa y Corte dió orden de enarenar el trozo donde estaba la casa de Salvador para que el ruido de los coches sobre el empedrado, no perturbara su descanso. [....] Su majestad el rey don Alfonso XII mandó a un gentilhombre, con el encargo de expresar a la familia sus deseos de pronta curación"

"Entre las numerosas reproducciones de la cogida que se ofrecieron al público en los escaparates de las principales tiendas de Madrid, llamó mucho la atención un grupo modelado en cera. Podía verse en un comercio de la Carrera de San Jerónimo. El autor fue un niño de doce años que más tarde se convertiría en el famoso escultor Mariano Benlliure."

"Segunda corrida de toros celebrada en la Plaza de Madrid la tarde del domingo 15 de Abril de 1877 [...] Frascuelo llevaba un traje corinto y negro [...] Lagartijo era el nombre del segundo toro, negro bragado, cornalón, de piés y de poder [...] Trigo puso cuatro varas y rodó, al quite Frascuelo, quedando el picador desmontado; tres veces metió la puya Suarez, y cayó en una, sacando al bicho Hermosilla, y como el toro alcanzaba a éste, le metió Frascuelo el capote, y no sabemos si se enredó en él o se lo pisó el toro, que se quedó sin el mismo, y echó mano de la montera, encontrándose ambos espadas, y perdiendo también Hermosilla el suyo, quizá porque se lo pisara el bicho, embrocándolos este y llevándoselos por delante, casi cayendo el Hermosilla, siendo cogido el intrépido Frascuelo y suspendido y tirado al suelo, en donde le dió el toro otra embestida, y se marchó echándole algunos capotes, el primero el de Cara-ancha. Un grito horrible y espantoso resonó en toda la plaza [....] Frascuelo se levantó, y por su pie se dirigió a la barrera, frente al tendido del 10, mas al llegar y querer poner las manos, cayó de rodillas por efecto del dolor [...] Fué auxiliado y llevado a la enfermería."

El Boletín de Loterías y de Toros, 16 de Abril de 1877


"El 7 de Junio de 1877 su nombre apareció en los carteles, al lado de Currito y Hermosilla. [....] Salvador vestía un rico traje lila y oro. Al terminar el paseíllo, sonó en honor del espada, que reaparecía tras la tremenda cogida, una clamorosa ovación [....] El segundo toro era del duque de Veragua y se llamaba Jabonero [...] Frascuelo le dió dos soberbios pases naturales. A ellos siguieron cinco con la derecha, dos por alto y uno cambiado. [...] Fue tan soberbio el estoconazo que el cornúpeto rodó con las patas en alto. [...] Rayó a tan alto grado el frenesí que, según un cronista, "varios admiradores enloquecidos bajaron al ruedo y sin miedo al siguiente toro que iba a salir, ni a los municipales que los llamaban desde el callejón, se abalanzaron a Frascuelo y le besaron con efusión, cada cual como pudo. [....] Don José Carmona dijo en el Boletín de Loterías y de Toros al hacer la reseña de la corrida:

Frascuelo, más guapo que nunca para los toros, hiriendo magistralmente, toreando en corto, trabajador, hecho un torero."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Novena corrida de abono verificada en la tarde del jueves 7 de Junio de 1877 [....] Frascuelo obtuvo en el pase una gran ovación [....] Toros del Duque de Veragua. Tomaron 46 varas, por 9 caídas y 8 caballos muertos.[...] Frascuelo, que vestía de lila y oro, más guapo que antes para los toros, hiriendo magistralmente, toreando en corto, trabajador, hecho un torero."

El Boletín de Loterías y de Toros, 11 de Junio de 1877


"Aquel verano de 1877, Salvador perdió algunas corridas porque lidiando en Valencia, el 25 de Julio, al toro Fundador, de la ganadería de don Antonio Hernández, le causó una herida grave en la parte superior del muslo izquierdo al entrar a matar."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN VALENCIA. Tercera y última corrida de toros verificaa en la tarde del 25, fiesta del patrón de España, Santiago [....] Ocho toros de la acreditada vacada de Hernández [....] Los toros de D. Antonio Hernández, siete de los ochos, todos han sido cobardes, unos bueyes [....] Cuarto toro, de nombre Fundador, retinto, un auténtico buey. [....] Con valentía principió la faena Frascuelo, dándole cuatro naturales, uno cambiado y un pinchazo en hueso: vuelve de nuevo a la brega [...] Vuelve el toro a las tablas y pasándole con la derecha le despega de ellas Frascuelo sacándole a los tercios [...] Rápidamente cambia los terrenos el matador, colocándose de espaldas a la valla, pero demasiado cerca de esta, y espera al buey que venga a su querencia, armándose con el estoque a la cara; más ya porque diese poca salida con la muleta al toro, ya porque este viese que realmente no la tenía, lo cierto es que se vió que desde que la fiera se revolvió estaba cogido y desgraciadamente lo confirmaron los hechos, pues enganchado del muslo izquierdo fué volteado y tirado al alto. Lagartijo se llevó al toro. Frascuelo, arrojado en demasía, aun quiso continuar en su puesto, pero Lagartijo y los demás compañeros le disuadieron y entregándole los avíos a Lagartijo, fué retirado a la enfermería.; donde reconocido resultó tener una herida, no de gravedad en el muslo izquierdo."

El Boletín de Loterías y de Toros, 1º de Octubre de 1877

AÑO 1878

"Al iniciarse el año de 1878, los aficionados de Madrid tuvieron ocasión de presenciar dos desusados espectáculos taurinos. Fueron las funciones reales de toros que con motivo del casamiento de don Alfonso XII  con su prima doña Mercedes de Orleans y Borbón se celebraron los días 25 y 26 de Enero. El Ayuntamiento, que las costeó, no quiso celebrarlas en la Plaza Mayor, único lugar donde podrían haber resucitado con todo esplendor al modo antiguo. Decidió entonces organizarlas en la nueva plaza de toros madrileña [....] A Salvador le correspondió ser padrino de campo del caballero en plaza don Antonio, apadrinado por el Ayuntamiento de Madrid y estoqueó un toro rejoneado cada tarde con los siguientes brindis que mostraban sus entusiasmos alfonsinos:
-Brindo por su real majestad, por los infantes de España y por todos los españoles que celebramos la boda.
-Brindo por su majestad, por su noble acompañamiento, por el pueblo de Madrid y por los forasteros. [.....]
Algunos periódicos franceses, al hacer la descripción de las corrida reales, dijeron que Lagartijo ostentaba un título de nobleza y que en el traje llevaba los distintivos de su ilustre casa. ¡Vaya fantasía, caballeros! Por lo visto los galos creyeron, muy formalmente, que los caireles del traje de luces eran condecoraciones . ¡Poco debió reirse Rafael si alguien se lo dijo!"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Primera corrida Real de Toros celebrada en Madrid el 25 de Enero de 1878, y dispuesta por el Exmo. Ayuntamiento para solemnizar el enlace de S. M. el Rey con la Infanta Doña Mercedes. [...] La función no ha respondido a los deseos de los aficionados; no ha sido lo que se esperaba. De los toros, el único sobresaliente ha sido el de Saltillo [....] De los matadores ha sobresalido Frascuelo, mereciendo consignarse solamente una vara de Paco Calderón. De los banderilleros ninguno ha puesto pares de mérito. La lidia pesada apurándose al ganado demasiado."

"Segunda corrida Real de Toros celebrada en Madrid el 26 de Enero de 1878, y dispuesta por el Exmo. Ayuntamiento para solemnizar el enlace de S. M. el Rey con la Infanta Doña Mercedes. [...] La corrida muy buena. El ganado muy aceptable `[....] De los matadores se ha distinguido Frascuelo en un toro, por más que los otros espadas no han estado desgraciados, al contrario [...] El tiempo primaveral, el gentío inmenso"

El Boletín de Loterías y de Toros, 29 de Enero de 1878


"Este año, volvió Lagartijo a Madrid [....] Los dos, Lagartijo y Frascuelo estuvieron juntos en muchas plazas de España entre el entusiasmo general, especialmente en las tres corridas de la feria valenciana. También acudieron a Pamplona donde, en buena lid, se disputaron las palmas."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1879


"Lagartijo y Frascuelo torearon una corrida benéfica en Málaga, de ocho toros, que lidiaron con el Gordito y Currito"

"El día 4 de Mayo, en Madrid, ante un toro blandísimo y condenado a banderillas de fuego, Frascuelo se negó a continuar la lidia. Salvador, con Valentín Martín y Armilla, que le habían acompañado en la negativa, fueron conducidos a la cárcel en traje de luces"

"El día 28 de Agosto en Linares, Frascuelo permitió a Rafael Guerra Llaverito (el futuro Guerrita) y a Torerito (que entonces formaban parte de la cuadrilla de Los niños de Córdoba) banderillear un toro del duque de Veragua [....] Guerrita nunca olvidó este generoso comportamiento de Frascuelo. Siempre mostró hacia él un gran respeto y su leal amistad no se vió enturbiada jamás."

"El día 7 de Octubre, toreando en Madrid, Frascuelo sufrió una contusión muy dolorosa al pasar de muleta al toro Bizcochero de Laffite. Y quiso su mala suerte que cinco días después tiñese de nuevo con su sangre la arena del coso madrileño, trasteando a Primoroso, del hierro de Miura [....] El pronóstico fue gravísimo. Con las mayores precauciones fue trasladado a su casa [....] Salvador ya no pudo torear más este año. Por eso dejó de figurar en el cartel de la corrida regia que se celebró en Madrid el 29 de Noviembre con motivo del segundo casamiento de don Alfonso XII con doña María Cristina."


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Decimoséptima corrida de toros celebrada en al plaza de Madrid, la tarde del domingo 12 de Octubre de 1879 [....] Segundo miureño, llamado Primoroso, negro meano, de libras y bien armado [....] Frascuelo se dirige con serenidad al de Miura y empieza la faena con cinco medios pases en la misma cabeza, siendo al último cogido y volteado por tres veces; se levantó y quiso seguir la brega, y viendo la oposición que había de parte del público y de las cuadrillas, se retiró a la enfermería acompañado de varios diestros y de su hermano Francisco, que bajó a la arena desde la localidad donde presenciaba la corrida"

El Boletín de Loterías y de Toros, 13 de Octubre de 1879


"A mediados de Diciembre, ya completamente restablecido, Salvador ultimó la compra de una finca que tenía apalabrada en Torrelodones, que lindaba con otra que ya poseía en Galapagar, próxima a la de su amigo el ganadero don Vicente Martínez"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


AÑO 1880

"Frascuelo empezó mal la temporada. Sus primeras actuaciones, nada afortunadas, hicieron que la mayoría de los espectadores se pusiesen contra él [....] Afortunadamente, esta oposición solo la sentía en la plaza. Fuera de ella, seguía siendo la figura popular admirada por todos [....] Fue este año cuando conoció en el Café Imperial a Luis Mazzantini, que entonces tenía veinticuatro años y le dio la oportunidad de torear dos novillos en Talavera. Mazzantini envió al desolladero a sus dos enemigos de dos buenas estocadas. Y ante lo ocurrido, Frascuelo lanzó su profecía:
-El y yo lo sabíamos. Será matador.
La historia taurina le dió la razón."

"La temporada fue desarrollándose muy incómoda para Salvador en la plaza de Madrid por causa de las pasiones desatadas. Menos mal que cuanto le negaban en ella se lo concedían con entusiasmo en las de provincias. Era el que arrastraba más público por su valor, su seriedad y su pundonor. Encarnaba, para los buenos aficionados, la verdad en el toreo, sin las triquiñuelas y los censurables recursos con los que otros, más de una vez, viciaban las suertes."

"En Pamplona, el 8 de Julio sufrió una herida en el brazo derecho al matar al toro Zafranero, a pesar de lo cual se brindó a despachar los seis toros que le correspondían en las siguientes corridas [....] Sin hacer caso de la opinión facultativa, salió al ruedo vendado como estaba. Para evitarle las fatigas de la brega, permaneció durante la lidia sentado en el callejón. A la hora de matar abandonó la silla y estoqueó a sus reses. [.....] Al finalizar la corrida la comisión del Ayuntamiento bajó al patio de caballos para felicitarse y le comprometió para el año siguiente."

 F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN PAMPLONA. Corrida celebrada el día 8 de Julio de 1880. [....] Seis toros de la ganadería de los Sres. Lizaso  hermanos, de Tudela [....] Zafranero se llamaba el primer toro, rojo claro, carianteado, ojo de perdiz, bien armado [....] Frascuelo, ataviado de verde y oro [....] Después de una lucida faena en que se mantuvo en la cabeza del toro, Frascuelo se dejó caer con una estocada a volapié que resultó corta. Empuñando de nuevo el estoque, y tras cinco pases naturales, se lanzó con otra, metiéndose tanto, que salió embrocado, sufriendo una herida en la parte interna del antebrazo derecho que lo inutilizó para la lidia y que fué declarada de pronóstico reservado por el médico de servicio"

El Boletín de Loterías y de Toros, 23 de Agosto de 1880

"Aun sufrió Salvador otra cogida el 22 de agosto cuando en la Plaza de San Sebastián pasaba de muleta a uno de sus toros. Fue calificada de grave. Merced a su fuerte naturaleza se restableció rápido hasta el punto de que el día 2 de Septiembre inauguró la plaza de toros de Vitoria, lidiando con gran éxito, en compañía de Angel Pastor, una buena corrida de don Félix Gómez."


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico
Frascuelo y sus banderilleros: Pablito, Ostión, Pulguita Bebe. 1880

Frascuelo pasando de muleta con la izquierda, 1880. Fotografía de Jean Laurent

AÑO 1881

"Terminada la temporada de 1880, Salvador no adquirió compromiso para torear en Madrid durante la de 1881. Herido en su amor propio, él también se sentía molesto con la afición por el injusto trato que de ella había recibido. La misma decisión adoptó su amigo el tenor Julián Gayarre [....] La inesperada noticia fue comentada en la capital de España, con sorpresa y apasionamiento, tanto en los medios musicales como en las peñas taurinas. [....] Salvador no volvió a pisar el ruedo madrileño durante los años 1881, 1882, 1883 y 1884, salvo en la corrida de Beneficencia del 82 por especialísimas circunstancias [....] Uno de sus mayores triunfos lo alcanzó en Nimes con una corrida difícil en la que hizo derroche de su bravura indomable [....] Si Lagartijo era dueño de la plaza de Madrid por alejamiento de Frascuelo, este se había ganado la simpatía de los sevillanos desde su aparición en aquel coso. [.....] En los carteles de la Feria de Abril, tres corridas y tres nombres: Lagartijo, Currito y Frascuelo. [....] En la primera corrida no hicieron nada de particular los tres matadores. Y en la segunda se repitió la cosa. [....] En la tercera corrida, con toros de Muruve, tanto Rafael como Salvador tuvieron un triunfo apoteósico. Desde entonces Lagartijo y Frascuelo fueron los ídolos de Sevilla."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN SEVILLA. Primera corrida verificada en la tarde del domingo 17 de Abril de 1881. Ganadería de D. Antonio Miura. [...] El segundo fué negro mohino y corni-abierto [...] Frascuelo, que vestía celeste y oro, toma los trastos, y después de pasar al bicho seis veces, lia el trapo y se tira a fondo, resultando una magnífica estocada en las mismás péndolas, de las de rechupete [....] El cuarto fué castaño oscuro, ojo de perdiz, asti-blanco, bien armado [....] Fué enviado al desolladero de una corta a volapié y otra en la misma suerte que le propinó Frascuelo, después de un trasteo corto y ceñido. Palmas y cigarros. [....] El sexto tenía la piel castaña clara, y fué bragado y corni-abiero [....] Frascuelo despachó al bicho después de pasarlo nueve veces con un pinchazo a volapié, quedando desarmado. Siete pases más y pinchazo; otro alto. Rematándolo de una buena a volapié."

El Boletín de Loterías y de Toros, 16 de Mayo de 1881

TOROS EN SEVILLA. Corrida verificada en la tarde del 20 de Abril de 1881. Seis toros de D. Anastasio Martín. [....] El segundo fué negro, zahino, corni-apretado y blando [...] Frascuelo, con traje granate y oro, sacude la muleta en los hocicos del bicho con 18 pases con la derecha, cinco altos, tres naturales y uno cambiado, atizando primero una corta a volapié atravesada, y después una imponderable a volapié, tirándose como en un colchón. [....] Cuarto, retinto y listón [....] Frascuelo tomó los avíos, y a continuación de 11 telonazos por alto, siete con la derecha y uno cambiado, recetó a su enemigo una media estocada buenísima a volapié y un descabello a pulso."

El Boletín de Loterías y de Toros, 30 de Mayo de 1881



"El 8 de Mayo, Frascuelo resultó cogido en la plaza de Málaga. Sufrió una herida en la ingle derecha y el escroto que fue calificada de grave"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"La cogida del espada Salvador Sánchez Frascuelo en la corrida del 8 de Mayo, en Málaga, fué de este modo: el diestro fué enganchado por el toro con el pitón derecho al dar la estocada, resultando haberle atravesado el escroto en una extensión de dos pulgadas, y causarle al mismo tiempo una herida en la ingle derecha como de pulgada y media de larga y dos de profundidad, entre la piel y los músculos. Frascuelo fué curado en la enfermería de dicha plaza, saliendo para esta corte al día siguiente en el tren-correo [....] Trasladado a su casa en coche se encargó de su curación el acreditado facultativo Dr. D. Antonio Alcaide de la Peña"

El Boletín de Loterías y de Toros, 16 de Mayo de 1881



"Después continuó su serie de triunfos por todas las plazas de la Península, la mayoría de ellos compartidos con Lagartijo [....] Al finalizar la temporada organizó en Granada una corrida a beneficio del Hospital de San Juan de Dios y de los vecinos pobres de Churriana, su patria chica. [....] Los toros los pagó el espada granadino de su bolsillo. Salvador mató a sus enemigos de extraordinarias estocadas. [....] El día 18 de Diciembre, Salvador fue invitado por Badila a una corrida benéfica en la que éste habría de rejonear y matar un becerro. Esta fue la única vez en todo el año 1881 que asistió a la plaza de toros de Madrid como simple espectador."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida verificada en Madrid el 18 de Diciembre de 1881 a beneficio de los hospitales que sostienen en esta corte los caballeros hospitalarios españoles. [....] El público aplaudió a Badila por su arrojo, y Frascuelo, que con otros diestros ocupaba el palco número 33, regaló al espada una onza y no de chocolate, sino de ese metal vil, por el que tantos afanes pasa la misera humanidad"

El Boletín de Loterías y de Toros, 19 de Diciembre de 1881

Lámina de La Lidia representando una cogida de Frascuelo en la Plaza de Sevilla, enmarcada sobre un muro del bar El Lacón.

La cogida tuvo lugar, casi con toda seguridad, el 28 de Septiembre de 1881, y se trató de una herida, calificada como leve, en el antebrazo derecho.

AÑO 1882




Frascuelo en el semanario La Lidia, 18 de Septiembre de 1882

Frascuelo con sus hijas Elisa y Manuela. 1882

"La primera corrida que Salvador toreó al iniciarse la temporada de 1882 fue en Valencia durante las fiestas de San José. En ella consumó, con toda la perfección, la suerte de recibir. Resultó su ejecución tan bella y emocionante que el público, puesto en pie, le ovacionó durante largo rato"

"El doctor Benavente, de la Beneficencia Municipal, padre de don Jacinto Benavente, consiguió curar a sus hijos y pidió a Frascuelo que toreara la corrida de Beneficencia de ese año, a lo que Salvador no se pudo negar, a pesar de su promesa de no torear en Madrid. Antes hizo constar que esto no significaba, en modo alguno, volver a la plaza de Madrid. Así su negativa a no contratarse antes de cuatro años, era firme [.....] La función se celebró el día 4 de Junio de 1882, con ocho toros de Veragua y Muruve para Lagartijo, Frascuelo, José Machío y Felipe García. Salvador obtuvo en ella un ruidoso triunfo. Una vez más probó su bravura indómita. A su primero, de Muruve, negro, llamado Zorrito, lo mató de un volapié soberbio de ejecución. Se perfiló en corto, guapamente, dió con la muleta la correspondiente salida y se volcó sobre el morrillo [....] A su segundo, de Muruve también, berrendo en negro, de nombre Tortolillo, lo pasó con la izquierda de forma extraordinaria y consumó la suerte de recibir como solo él sabía hacerlo. Rafael y Salvador rivalizaron en arte y valentía enloqueciendo al público. Se llenó el redondel de sombreros, hubo cigarros a granel y cayeron prendas de vestir, petacas y hasta ¡caso insólito en una fiesta de toros!, dos palomas arrojadas al aire desde un palco que volaron un instante sobre la arena. Llevaban sendas cintas de seda con los nombres de Lagartijo y Frascuelo. [.....] Lagartijo, comentaron los espectadores, ¡superior! Frascuelo ¡sublime!"


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria verificada en Madrid a beneficio del Hospital provincial celebrada hoy 4 de Junio de 1882. [....] Tenía el atractivo de que Frascuelo, que hace tiempono se le veía torear en Madrid, se ofreció a estoquear en ella, cediendo generosamente los haberes que pudiesen devengar él y su cuadrilla en favor del piadosos objeto de la corrida [....] Segundo, Zorrito, de Muruve, negro bragao [....] Frascuelo, que lucía traje verde oscuro y oro, lo prepara con seis pases naturales, cuatro de telón, uno con la derecha y dos cambiados, y tirándose a matar como él únicamente hace, le despena de una estocada a volapié arrancando muy corto y muy derecho y saliendo muy limpio de la cabeza. Volaron cigarros, sombreros y palomas. [....] Tortolillo, del Duque de Veragua, berrrendo en negro [...] Salvador toma los trastos, llega hasta la misma cara sin desplegar el trapo, y preparando la la res con seis pases naturales y uno cambiado, de lo poco que se ve, la despacha de una estocada recibiendo, un poquito descolgando, sacando el estoque estando el bicho de pie. La ovación tan justa como merecida"

El Boletín de Loterías y de Toros, 5 de Junio de 1882

"La empresa de Barcelona logró convencerle para que torease la corrida del día de San Pedro en unión de su hermano Paco, con toros de don Vicente Martínez, de Colmenar Viejo. Aquello era como meterse en la boca del lobo, porque en esa misma fecha había recibido hacía cinco años la mayor grita de su vida torera. Salvador no se amilanó y con gran valor hizo cara al peligro. [....] Al salir el tercero, llamado Meleno, retinto oscuro y de mucho peso, el público esperó expectante el momento de la muerte [...] Después de una gran faena, Frascuelo ejecutó con toda maestría la suerte de recibir entre aplausos delirantes. En el otro, llamado Secretario, aun estuvo mejor. El ruedo se llenó de blusas, chaquetas, sombreros, cigarros, bastones y botas de vino. [....] Desde ese día Salvador volvió con frecuencia a la plaza de la Barceloneta."


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN BARCELONA. Tercera corrida de abono celebrada el 29 de Junio de 1882. [...] La venida a esta capital del notable y popular espada Salvador Sánchez Frascuelo, que después de cinco años no había toreado en esta plaza [...] Toros de D. Vicente Martínez [...] Nunca se ha visto lidiar en esta plaza otro tan lucido ni de mejor presencia [...] Salvador Sánchez consiguió arrebatar a la concurrencia. Ha trabajado con exceso, siempre se le ha visto en los sitios de peligro y al lado de los picadores. En la muerte de sus dos toros superior pasando y en las estocadas como lo hace siempre con coraje, corto y derecho. Dirigiendo al pelo, toda la gente en su sitio y cada cual haciendo lo suyo sin estorbar ni producir barullos como suele verse otras veces. [....] Consiguió su deseo que era el de complacer al público toda la tarde, para que las simpatías que hacia él se tenían antes volviesen hoy a renacer: el público muy satisfecho en general"

El Boletín de Loterías y de Toros, 7 de Agosto de 1882


"El tercer domingo del mes de Septiembre organizó una corrida benéfica en Chinchón. Nada tuvo que envidiar ésta a las celebradas en la Corte. La Plaza Mayor del pueblo quedó convertida en un perfecto redondel pues se instaló en ella la barrera que había estado en el viejo coso de la Puerta de Alcalá y que comprada por Frascuelo la había guardado para este día y fue su regalo al pueblo. Se lidiaron cuatro toros del duque de Veragua, pagados por Salvador."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1883

Retrato de Frascuelo publicado en el semanario La Lidia, 24 de Diciembre de 1883

"El día de la Ascensión de 1883 toreó con Currito y Cara-ancha en Sevilla. Este se había hecho un gran cartel como hábil matador y los aficionados sevillanos acudieron a la plaza con la esperanza de que recibiera sus toros como decían que lo había hecho recientemente en Madrid. A Salvador le llegaron noticias de esta expectación, y tan pronto como pisó el redondel, hizo firme propósito de arrebatar el triunfo al espada de Algeciras. Al salir a entendérselas con su primero, ejecutó la difícil y arriesgada suerte con tal perfección y justeza, que los espectadores, puestos en pie, le premiaron con una larguísima ovación.
-Tan bien como Frascuelo lo ha hecho -comentó el mejor crítico sevillano- se podrán recibir toros; pero mejor, no."

"En 1883 tampoco escapó a los percances. El 1 de Julio, en Barcelona, al tomar las tablas, sufrió una fuerte contusión, y el 11 de Julio, en Pamplona, al tirar del capote enganchado en un cuerno, se produjo la luxación completa de la tercera falange del dedo medio de la mano derecha. El estado de la mano, que era la de matar se calificó de grave y, como la cosa era lenta, hubo de decir adiós al resto de la temporada."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

AÑO 1884


Frascuelo perfilándose para entrar a matar en la Feria de Abril de Sevilla de 1884

"Pocas, muy pocas palabras vamos a dedicar al ruidoso incidente ocurrido en la Plaza de Toros de Sevilla el domingo 20 de Abril de 1884. 
Lagartijo ha jurado no volver a torear en aquella Plaza. Frascuelo fué llevado en triunfo, después de una de las ovaciones más ruidosas que ha recibido desde que es matador de toros. Esto dicen, poco más o menos, los periódicos de Sevilla"

La Lidia, 28 de Abril de 1884


"Nuestro dibujo representa al célebre espada Salvador Sánchez (Frascuelo) en su notable suerte de arrancar.
He aquí cómo la describe el Sr. Sánchez de Neira, uno de los escritores y aficionados más distinguidos.
"ARRANCAR. El acto en que, ya el diestro, ya el toro, parten y se dirigen uno al otro; y según a la distancia desde la que lo realizan, se dice arrancar en corto, o sobre largo o de lejos. En el nuevo tecnicismo taurómaco hay una suerte de matar que se llama arrancando."

Dibujo de Alaminos publicado en el semanario La Nueva Lidia, 28 de Septiembre de 1884


Retrato de Francisco Sánchez, Frascuelo, hermano menor de Salvador, que trabajó como banderillero en la cuadrilla de su hermano.

Retrato publicado en La Ilustración taurómaca. 1884

"En el mes de Marzo, durante las fiestas de San José y con un lleno total, toreó una corrida a beneficio del Hospital de Valencia. Mató los seis toros de seis formidables estocadas [....] Al día siguiente, mató tres toros más, alternando con su hermano Paco. Por la noche, en la Fonda de Villarrasa, el presidente de la Junta del Hospital le dijo:
-Como hemos visto todos que se ha arrimado usted, díganos lo que quiere cobrar.
Frascuelo le dirigió una mirada rebosante de sinceridad y tras estirarse la chaquetilla grana, contestó natural:
-Cuando toreo pa los pobres y los enfermos, yo nunca cobro."

"El día 13 de Abril de 1884, dió la alternativa en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla a Luis Mazzantini. Aquel joven que un día acudiera a el en demanda de protección, se había hecho un buen matador y no estaba lejano el tiempo en que alcanzaría gloria y fortuna. [....] La corrida de investidura la toreó mano a mano con su protector Frascuelo en una tarde gris, deslucida por los frecuentes chubascos. El ganado, muy bravo, fue de don José Antonio Adalid."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN SEVILLA. Primera corrida de la temporada, verificada en la tarde del 13 de Abril de 1884. Ganadería de D. José A. Adalid. [....] Apenas tocaron a la muerte del primero la plaza se convirtió en una laguna; bien podría decirse que en vez de una corrida de toros, presenciábamos una regata [...] Segundo, Enaguas blancas, berrendo en negro [...] Salvador le da tres pases naturales, un cambio, tres por alto, dos de pecho, uno redondo y dos con la derecha, y una buena estocada. Palmas en abundancia. [...] Tercero, Bandolero, negro, listón [....] Salvador se dirigió a Bandolero en medio de aquella laguna, y al segundo pase natural, le arrebató de un derrote el toro la espada y la muleta; prosigue con otro natural, uno de pecho, dos de derecha, dos por alto, y allá va mi hombre con un buen pinchazo; se quita las zapatillas, da otro natural y concluye con media estocada, baja y contraria [....] Quinto, Miracielo, negro [...] Salvador fué muy aplaudido en un quite al picador Cirilo [....] Salvador, que vestía traje verde oscuro y oro, termina su cometido, previos cuatro pases con al derecha, perdiendo el refajo; tres naturales, uno de pecho, cuatro por alto, y una estocada corta tendida; varios pases por alto, y un certero descabello. Palmas"

El Boletín de Loterías y de Toros, 21 y 28 de Abril de 1884


"En el mes de mayo otra vez fue comprometido Salvador por la Diputación para que toreara con Rafael la corrida de la Beneficencia. Y de nuevo accedió, sin que esto supusiera la rotura de su compromiso de permanecer alejado de la Corte [....] La corrida se celebró en Madrid el 8 de Junio y transcurrió anodina, con caracteres de la más absoluta vulgaridad"


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria a beneficio del Hospital  provincial de Madrid, verificada el 8 de Junio de 1884. [....] La corrida no ha respondido ni a las esperanzas del público ni a los precios que han costado las localidades. [....] Salvador muy valiente, muy ceñido, pasando y demostrando deseos de quedar como cumple a su fama. Nos gustó más trasteando al tercero que al séptimo. Bien el pinchazo recibiendo, bien el último volapié; en las otras heridas, aunque se arrancó corto y derecho, no cayeron bien los estoques. No tuvo este diestro el santo tan de cara, como hace dos años [...] En los quites, buenos Rafael y Salvador"

El Boletín de Loterías y de Toros, 9 de Junio de 1884


"Ahora se le ofreció la ocasión de torear nada menos que en el mismísimo París de la Francia. [....] El espada elegido fue Frascuelo, que con su cuadrilla habría de lidiar tres toros el día 9 de mayo de aquel año de 1884. [....] De pronto, todo se vino abajo estrepitosamente. Ante las protestas de la Sociedad Protectora de Animales, la corrida fue suspendida por la Prefectura del Sena, en cumplimiento de un acuerdo del Consejo de Ministros. ¡Adiós al pintoresco y atrayente espectáculo, tan esperado. [....] Fue el Chuchi quien puso un pintoresco colofón al inútil viaje: -Lo que más ha quemao al señor Salvador es tener que traérselo todo pa acá. ¡Cómo en España en nengún sitio! ¡Si toos estos países están llenos de extranjeros!"

"Frascuelo echaba de menos la plaza de Madrid, donde habia tenido su centro, su pedestal, y como se había cumplido la fecha del voluntario alejamiento que se impusiera, aceptó la contrata que la empresa le ofreció para la temporada del año 1885.[....] La contrata de Frascuelo fue recibida por la afición con enorme interés y sin duda para festejarla como se merecía, la empresa organizó una corrida extraordinaria en la que alternarían los dos famosos espadas. Se celebró el día 30 de Octubre con seis toros de Miura y un lleno total. Lagartijo estuvo muy bien y Frascuelo superior."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria verificada en Madrid el día 30 de Octubre de 1884. [....] Los toros pequeños y malos. Parece imposible que ganaderos como el Sr. Miura den monas como aquellas `[.....] Frascuelo hecho un guapo toda la tarde: pasó sus tres toros en regla, con muleta pequeña y con palo corto: paró al pasar, recibió en toda ley al segundo, se embraguetó y aprovechó en el quinto y arrancó corto y derecho en el séptimo: consumando siempre las estocadas. Una enmienda que hizo bajo el 3 al dar una larga fué digna de aplauso, pero los inteligentes no se enteraron. Demostró corazón, inteligencia y vergüenza."

El Boletín de Loterías y de Toros, 3 de Noviembre de 1884


AÑO 1885

Retrato de Frascuelo. 1885

Fotografía de Frascuelo dedicada a su amigo, el crítico musical y taurino Peña y Goñi. 1885

"La temporada de 1885 fue, sin duda, una de las más brillantes en la larga historia taurina de Salvador. [....] La corrida de inauguración se celebró el día 5 de Abril con seis toros de don Antonio Hernández para Lagartijo, Frascuelo y el Gallo. Salvador hizo el paseíllo con faja y corbata negras en recuerdo de su banderillero Pablo Herráiz, que por primera vez no caminaba tras él (había fallecido el 7 de Enero). Como Rafael viera en su rostro la tristeza, le dijo:
-Las vueltas de la faja, más que la cintura, me aprietan el corazón. 
Durante toda la corrida no pudo quitarse del pensamiento la imagen de su fiel peón, a quien echó mucho de menos durante la brega. Tal estado de ánimo explicó fácilmente lo que después pasó. [...] Le costó mucho deshacerse de su segundo toro, de nombre Sombrerero [....] La faena había durado veinte minutos y la presidencia no le tocó un solo aviso en gracia a la voluntad y al buen deseo manifestados.Cuatro días después, en la primera corrida de abono, todas las veces que entró a matar fueron juzgadas como modelo. Mención especial merece la gran hazaña que realizó en el festejo siguiente. Si lidiaba el tercer toro llamado Tramposo, de don Félix Gómez cuando el banderillero Antonio García el Morenito, de la cuadrilla de el Gallo cayó ante la cara y se vió entre los cuernos. Acudió rápido Frascuelo y metiéndose materialmente en los terrenos del toro, hizo uno de sus emocionantes quites de poder a poder. Tres veces volvió la res sobre el bulto y otras tantas, consintiendo al colmenareño con el cuerpo, lo apartó del torero derribado."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN MADRID.  Corrida extraordinaria, 5 de Abril de 1885. Inauguración de la Temporada. [....] El Sr. Ibarra presentó toros bien criados y de buena estampa [....] Salvador, en su primer toro, se encorvó al pasar y arrancó derecho, pero más largo de lo que él acostumbra. [...] En su segundo toro quedó como bueno, pero no superior, como debía haber quedado. [...] Por lo demás, Salvador estuvo fresco y siempre en la cara, y como hubo tanto malo, resultó lo suyo casi superior"


El Boletín de Loterías y de Toros, 10 de Abril de 1885



"Nuestro dibujo representa la salida de las cuadrillas que figuran en el cartel de 1885. El segmento de la plaza está tomado del natural, y las figuras son verdaderos retratos que, a primera vista, podrán ser reconocidos por el inteligente lector. Lagartijo, Frascuelo el Gallo de presentan de frente, precedidos de los alguaciles más populares de Madrid."

Lagartijo (Azul y oro) aparece a la derecha, Frascuelo (Café y oro) a la izquierda y El Gallo (Magenta y oro) en el centro


La corrida tuvo lugar el 5 de Abril de 1885, en Madrid.  Fué la corrida que inauguró la temporada. Se lidiaron seis toros de D. Antonio Hernández.

Dibujo y Texto publicados en el semanario La Nueva Lidia, 6 de Abril de 1885

"Segundo toro. Rebarbo, colorao, ojinegro y vuelto de cuerna. [....] Frascuelo, después del brindis de ordenanza, se fué al bicho, que había tomado querencia a las tablas, y después de un pase con la derecha, otro con la izquierda, uno en redondo y dos más naturales, se arranca con una hasta la mano, algo ida, atracándose de toro. (Muchas palmas). Dos pases más con la derecha y tres con la izquierda; cuatro más, pasándose sin herir, con peligro; otros dos pases más, arrancándose con un soberbio volapié en su sitio, del que se echó el toro. (Muchas palmas, cigarros, etc.) [.......] Quinto toro. Sombrerero, berrendo en negro, listón, bien armado. [....] Frascuelo, después de cinco pases ayudado por Lagartijo, señaló una buena que dió en hueso. Tres pases más y se huye el toro tomando querencia a las tablas. Dos pases más y una en su sitio un poco tendida. Un intento de descabello; cuatro pases más, tirándose con una que dió en hueso. Otra tendida en las tablas, continuando los pases del toro sin acudir al engaño. El toro pegado a las tablas, sin echarse, fué descabellado a la primera."

CHICLANERUS en La Nueva Lidia, 6 de Abril de 1885


"El día ¿29 de Mayo? (Según La Lidia, la corrida se celebró el 28 de Mayo), en una corrida extraordinaria celebrada en Madrid, Salvador mató seis toros de Muruve. Un prestigioso crítico dijo de este festejo:

La tarde fue un constante éxito para el espada que lidió, completamente solo, los seis toros, mandándolos a la carnicería con ocho estocadas y cinco pinchazos, todos en lo alto, y un descabello. La conciencia con que ejecutó todas las faenas fue base de largos encomios. No cabía mayor esmero. [....] Igual triunfo obtuvo dos días después en la corrida de la Beneficencia, que toreó con Lagartijo."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"El ganado de Muruve satisfizo a los aficionados [....] Salvador estuvo fresco y sereno siempre, bregando de un modo incomparable, haciendo quites, estando al cuidado de todos, pasando de muleta e hiriendo, vino a hacer buenas, una vez más, las opiniones de La Lidia, de que Lagartijo y Frascuelo son las dos glorias del toreo actual, y el pan nuestro de cada día para la Plaza de Toros en Madrid. No tendrá muy aguzado el entendimiento quien no observe la considerable reacción hacia el toreo verdad, que Salvador está operando en el público de la corte. Ese es el mayo elogio que podemos hacer del célebre matador de toros, de quien ha dicho con razón La Correspondencia de España, que está hecho un fenómeno.¡Bravo, Salvador! ¡Y.....adelante!"

LUIS CARMENA Y MILLÁN, La Lidia, 1 de Junio de 1885

"Algunas corridas perdió en provincias porque el 8 de Junio, toreando en Granada un toro de Adalid, le enganchó por la parte anterior del muslo derecho al arrancarse para matar, ocasionándole una profunda herida. Gracias a su fuerte naturaleza, en el mes de Julio ya estaba otra vez haciendo el paseíllo en la plaza de Valencia. `.....] En este año de 1885, a sus cuarenta y tres de edad y dieciocho de alternativa, Frascuelo se erigió en el triunfador de la temporada."

"Al contrario que a otros, nunca le tentó torear en América, porque a él, tan valiente, el mar le daba un miedo espantosos. Tres años antes le había hablado para inaugurar la plaza de toros que se estaba construyendo en Buenos Aires y contestó:
-Iré si me hacen un puente de acá pa allá"


F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Frascuelo perfilándose para entrar a matar. 1885


Dibujo de  G. Palau publicado en La Nueva Lidia, 20 de Julio de 1885

"Nuestro dibujo representa uno de los momentos en que Frascuelo, después de haber dado una magnífica estocada, de la que tiene la seguridad ha de echarse el toro, porque está muerto, grita a los peones que tratan de hacerle caer a fuerza de capotazos: -¡Dejarlo!.
El joven artista a quien hoy damos a conocer, ha interpretado exactamente los movimientos y la situación que pretendía dibujar, trasladándola al papel con toda verdad, tomada en la plaza de Valencia."

La Nueva Lidia, 20 de Julio de 1885


AÑO 1886

"Al iniciarse la temporada de 1886, Lagartijo no quiso aceptar la contrata para Madrid [...] Frascuelo quedó, pues, dueño absoluto del ruedo madrileño, alternando con Cara-ancha y Mazzantini, que ya era uno de los favoritos de la afición [.....] La temporada de 1886 fue para Frascuelo menos lucida que la anterior, sin duda por la ausencia de su rival Lagartijo. De ella merece destacarse la tarde del 26 de Junio. Le correspodió un dificilísimo toro llamado Avellanito, de don Anastasio Martín. Después de darle una lidia inteligente y eficaz, lo mató al encuentro citándole de largo, con matemática precisión. [....] El 10 de Octubre, Salvador confirmó en Madrid la alternativa al diestro valenciano Joaquín Sanz Punteret"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN MADRID. Corrida 17ª de abono. Octubre 10 de 1886. Toros de Ibarra; cuadrillas de Salvador, Cara-ancha y Punteret, que toma la alternativa. [....] Salvador en su primero y en su segundo se empeñó en que dos toros aplomados le dieran ayuda.Y como esto no era posible, resultó que deslució la primera faena y salió huyendo de la suerte en la segunda [...] Consecuencias de no entrar al volapié con rapidez, y de herir sin confianza cuando se ve que el toro no hace por uno. Cuanto a encunarse para ahondar el estoque, viendo que el toro no dobla, y se tapa para el descabello, es una atrocidad que no debe repetir Frascuelo, a quien ayer vimos, con pena, sin la calma que hasta ahora ha demostrado. Para final de fiesta dió media estocada en las costillas al último toro, que estaba guapo. En suma, todo al revés!. En los quites, como siempre, y en la dirección trabajador."

DON JERÓNIMO  en La Lidia del 11 de Octubre de 1886





Litografía de Daniel Perea publicada en La Lidia el 21 de Junio de 1886

"NUESTRO DIBUJO. Nuestros lectores nos relevarán de hacer el elogio del magnífico retrato al cromo de Salvador Sánchez Frascuelo, que publicamos en nuestro número de hoy. Perea y Bordanova se han dado la mano para hacer una obra de arte, que los aficionados juzgarán como merece."

La Lidia, 21/06/1886




Frascuelo y Mazzantini. Montaje publicado en el semanario El Chiquitín, 21 de Mayo de 1886

El montaje hace referencia a la corrida extraordinaria celebrada en Madrid el 20 de Mayo de 1886, "para socorrer a las familias perjudicadas por el ciclón del día 12". Alternaron Frascuelo y Mazzantini, ante toros del marqués de Salas.

"Salvador, que vestía traje de época de su propiedad, color carmesí con entorchados de oro, se fué a verle la cara a Tabernero, y después de catorce naturales, dos cambiados y ocho con la derecha, se tiró a volapié con media estocada buena [....] En el tercero, Guareño, Frascuelo parado y muy ceñido, dió cinco naturales, dos cambiados, uno con la derecha, uno en redondo, y el estoque dejó medio clavado; y repitió con ocho naturales, cinco con la derecha, un buen cambiazo, y metió una estocada hasta las uñas, saliendo de los cuernos por milagro [....] Quinto, de nombre Moñudo [....] Salvador con seis pases preparó al toro y se tiró con una buena delantera y algo tendida; los del percal empiezan a marear al cornúpeto; Frascuelo lo consiguió con un breve trasteo y le arrancó el estoque; el toro se echó y el puntillero acertó al tercer golpe. Frascuelo estuvo trabajador y luchó con el animal, que sabía defenderse."

EL CHIQUITÍN, 21 de Mayo de 1886

"Toros de Salas, lidiados por Frascuelo, Mazzantini y sus cuadrillas. El ganado empezó muy mal y acabó muy bien [....] Salvador, superior, incomparable en la muerte de su primero [....] Se arrojó Salvador al volapié, introduciendo medio estoque en lo alto, que después hizo caer hasta el puño, merced a tres pases naturales, consumados con una inteligencia superior a todo encomio [....] Trasteó superiormente a su segundo e hirió dos veces; la primera en hueso y la segunda mojándose los dedos, al volapié y arrancándose para la suerte [...] En el tercero, con solo siete pases, se dejó caer con una estocada alta y un poco tendida y delantera, porque el bicho se tapó. Sacó el estoque con la mano, y dobló instantáneamente el animal. En las tres faenas se mantuvo Salvador a la altura de su nombre, y en las tres escuchó aplausos, aunque en ninguna los que merecía [...] En la brega, como siempre, único; en quites, como siempre también, oportunísimo y valiente [....] Resumiendo: una gran tarde para Salvador"

DON JERÓNIMO  en  La Lidia, 24 de Mayo de 1886

AÑO 1887

"La temporada no empezó muy bien para Frascuelo, porque el 17 de mayo, toreando en Barcelona al toro Galeote, de la ganadería de Zapata, le produjo una herida grave en el tercio inferior del antebrazo derecho al meter el brazo para estoquear. Su férrea naturaleza le mantuvo pocos días lejos de las plazas. El 26 del mismo mes, salió a matar en la plaza de Madrid seis toros del duque de Veragua como único espada. Esta corrida fue llamada después por los aficionados, con toda justicia, la gran tarde de Frascuelo. En ella escribió la página más brillante de su historia, alcanzando, por su asombroso trabajo la cumbre altísima de la codiciada glorificación taurina. Demostró un conocimiento tan profundo del arte de torear y de las condiciones del ganado que hasta entonces, ninguno de los lidiadores del siglo había tenido una tarde tan completa. [....] Ante los atónitos ojos de los trece mil espectadores que abarrotaron la plaza, Frascuelo resucitó los mejores tiempos de Francisco Montes Paquiro [.....] De los seis toros, sólo el primero necesitó puntilla. Los cinco restantes salieron muertos de la mano cayendo a plomo. Ejecutó las suertes de recibir, a volapié y a un tiempo de forma magistral [.....] Al terminar la memorable corrida, Frascuelo fue llevado a hombros hasta el coche y un tropel de admiradores corrió tras él, vitoreándole, hasta cerca de la Puerta de Alcalá"

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Tengo sesenta y cuatro años y llevó cuarenta viendo toros. Lo que Salvador ha hecho esta tarde es un prodigio que yo no había visto hasta ahora. Estoy admirado. Frascuelo me ha quitado treinta años de encima."

                                                                                                      JOSÉ SÁNCHEZ DE NEIRA

"Un triunfo legítimo, indiscutible de Frascuelo. Pocas veces se ha visto en el circo madrileño una corrida tan superior, bajo todos los aspectos, como la verificada ayer. [....] La apreciación de la corrida está hecha con una sola palabra: INCOMPARABLE. Es la primera vez, en nuestra ya larga vida de periodista, que hemos podido calificar así el conjunto de una corrida."

                                                                                          PACO MEDIA LUNA en El Toreo

"Frascuelo toreó y mató seis toros del duque de Veragua con un arte, con una inteligencia, con una tranquilidad y con un arrojo que exceden a toda ponderación. Hay que haberlo presenciado para darse cuenta de ello. Las faenas de Salvador fueron, en el conjunto y en el detalle, algo nunca imaginado ni visto; algo que queda para no borrarse jamás; algo que bastaría, por sí sólo, para vengar con el entusiasmo de un día los agravios de muchos años."

                                                                        ANTONIO PEÑA y GOÑI en el semanario La Lidia

"Todas las brillantísimas páginas que tiene en su historial Frascuelo han quedado eclipsadas por la corrida celebrada en Madrid el jueves 26 del actual, en la cual toreó y mató Frascuelo seis toros del duque de Veragua, con un arte, con una inteligencia, con una tranquilidad, y con un arrojo, que exceden a toda ponderación.[....] Las faenas de Salvador fueron en los detalles y en el conjunto algo extraordinario, algo nunca imaginado ni visto, algo que queda para no borrarse jamás [...] El valiente e inteligente matador fué llevado en hombros hasta el coche, y el público allí apiñado le hizo una verdadera manifestación de admiración y de cariño que se prolongó hasta cerca de la Puerta de Alcalá"

DON JERÓNIMO  en La Lidia, 30 de Mayo de 1887

"La última vez que toreó en Bilbao fue en el mes de Agosto de este año de 1887. Y en la primera corrida, con toros de don Vicente Martínez, dio cumplida cuenta de su pundonor y de sus deseos de agradar. [....] Después de darle unos pases dominadores a su primero para conseguir la igualada, se perfiló y en medio de un silencio total, citó al colmenareño. El animal acudió franco. Frascuelo, con los pies clavados en la arena vació, sin sesgar y hundió la espada en el sitio justo. Fue tal la violencia del choque, que vaciló unos instantes y no llegó a perder el terreno que pisaba gracias a que puso en tensión los músculos de sus piernas. La plaza entera, puesta en pie, estalló en una ensordecedora ovación, mientras el toro rodaba sin puntilla. [.....] Con Septiembre llegaron las últimas corridas que Frascuelo despachó con buen éxito. Inmediatamente marchó en unión de la familia a su finca de Moralzarzal, para descansar durante los meses de invierno, pero un compromiso inesperado le obligó de nuevo a vestirse de luces.
La sociedad filantrópica El Gran Pensamiento deseaba celebrar en Madrid una corrida para con su producto sufragar los premios a la virtud y al trabajo que concedía anualmente. En seguida pusieron los ojos en Frascuelo, pues de todos era sabido que siempre participaba desinteresadamente en esta clase de fiestas."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Cartel de la corrida extraordinaria de El Gran Pensamiento, que fue anunciada para el domingo 13 de Octubre de 1887, y que finalmente se celebró el 13 de Noviembre de 1887.

"La corrida fué anunciada para el domingo 13 de Octubre, con diez toros de diversas ganaderías, pues habría, además, alanceadores y rejoneadores. Como espadas figuraron Frascuelo, Cara ancha y Angel Pastor. Mazzantini, que había sido apalabrado, tuvo que marchar a Méjico y en su lugar Salvador autorizó a el Bebe para que estoqueara los dos últimos toros. Pese a estos atractivos, la taquilla no se vio concurrida en la medida deseada. Se aplazó, pues, el festejo hasta el 6 de  noviembre, pero tampoco se celebró este día, sino el 13 de igual mes"

F. HERNÁNDEZ GIRBAL en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico




Cogida de Frascuelo en Madrid el 13 de Noviembre de 1887. Litografía de La Lidia


Frascuelo perfilándose para entrar a matar al toro Peluquero en la corrida celebrada en Madrid, el 13 de Noviembre de 1887. Corrida del Gran Pensamiento.

El nombre de la corrida se debe a que fue organizada por la sociedad filantrópica El Gran Pensamiento, para con su producto sufragar los premios a la virtud y al trabajo que concedía anualmente. 

"El primero toro se llamaba Peluquero, pertenecía a la ganadería de don Antonio Hernández, y era negro, zaíno, de libras y cornivuelto. [....] Igualó y cuando iba a volcarse, a dos pasos de la cuna, el toro se tapó alejando su vista de la muleta. Porfió el espada para fijarle en el engaño y tan pronto como inició el movimiento, el bicho se le arrancó. Nada pudo hacer en aquel palmo de terreno. Peluquero le empitonó por el lado izquierdo inferior del vientre. Al sentirse herido, Salvador contrajo el rostro y cayó al suelo. Se levantó encoraginado, volvió a la cara del toro, lió y cobró una estocada hasta el puño, contraria de puro atracarse. 
Después del tremendo esfuerzo, vaciló llevándose las manos a la herida. Hubiera caído desmayado de no sujetarle su hermano Paco que había saltado desde el callejón. Entre Pulguita y el Bebe le condujeron a la enfermería, mientras en la plaza sonaba una ovación clamorosa. El toro había caído sin puntilla"

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Cuando Frascuelo se disponía a armarse, a dos pasos de la cuna, el animal se tapó. El matador quiso levantarle la cabeza con el trapo, pero no bien engendrado el movimiento de alzar la muleta, arrancó el toro con la velocidad del rayo, y privando al diestro de toda acción para evitar la acometida de un cambio forzado, que era imposible en aquel palmo de terreno, se quedó con él inevitablemente. El toro metió el cuerno en la parte inferior del vientre de Frascuelo en una extensión tal, que la punta llegó a la octava costilla, fracturándola por completo.
En aquel instante, aquel hombre, a quien la naturaleza ha dotada de una valentía que no tiene ni creemos que haya tenido nunca rival, aquel hombre, con una costilla fracturada y ocho centímetros de asta dentro del cuerpo, volvió a colocarse delante del toro y se acostó sobre él, clavando una estocada que resultó contraria de puro embraguetarse.
Después de aquel esfuerzo sobrehumano, Salvador se contrajo todo a impulsos del tremendo dolor que la fractura de la costilla le hacía sentir, y mientras el toro daba las boqueadas se retiró a la enfermería auxiliado por algunas personas."

DON JERÓNIMO, en el semanario La Lidia, 14 de Noviembre de 1887


Frascuelo trastea a favor de querencia, 13-11-1887. Fotografía de Jean Laurent

Las fotografías pueden corresponder a la corrida del Gran Pensamiento a la que nos hemos referido anteriormente



Caricaturas de Lagartijo Frascuelo publicadas por la revista castellonense Don Cristobal. Julio de 1887

AÑO 1888

"Después de algunas conversaciones, no llegó a un acuerdo con la empresa Romero Flores por motivos de ajuste y, como consecuencia de ello, estuvo ausente del ruedo de Madrid todo el año 1888. En cambio firmó muchas corridas en provincias y en nada desmerecieron sus actuaciones de las de años anteriores en las que alternó, muchas tardes, con Lagartijo, llevando como sobresaliente a el Bebe. El 17 de Mayo toreó en Barcelona una corrida de don Clemente Zapata en unión de su antiguo banderillero Valentín Martín [....] Sufrió un percance que fue más grave de lo que en principio se pensó. Al entrar a matar al toro Galeote resulto enganchado aparatosamente. La herida, aunque no era profunda, le hizo permanecer en cama bastantes días [....] Cuando a primeros de Junio llegó a Madrid, pasó por el inmenso dolor de perder a su anciana madre, que tanto había luchado por él. [....] Frascuelo hizo a su madre unos funerales ostentosos."

"El 5 de Agosto, en Cartagena, se lidiaban seis reses de la ganadería de Saltillo para Frascuelo y Guerrita. En dicha corrida resultó gravemente cogido, por el toro Simbareto, su peón el Bebe, que unos días después tuvo que ver como le amputaban una pierna [....] Para el domingo ¿11 de Noviembre? (Según La Lidia la corrida se celebró el 12 de Noviembre) se anunció en la plaza de Madrid una corrida extraordinaria a beneficio de Rafael Sánchez el Bebe. Trabajarían gratuitamente Lagartijo, Frascuelo y Guerrita. El día amaneció lluvioso y la corrida se aplazó hasta el lunes.[....] La corrida produjo a el Bebe un beneficio de nueve mil duros, cantidad que en aquella época podía permitirle vivir, y se retiró a Córdoba."

"La decadencia física de Salvador era manifiesta. Muchos pudieron apreciarla en la última corrida. Hasta un periódico tan frascuelista como El Toreo, le trató con injusta dureza. Pero él, tesonero y luchador no quería reconocer que las fuerzas le iban abandonando y hacía proyectos para las temporadas siguientes. [....] Durante el invierno, aprovechando el menor pretexto, su mujer y sus hijos le insistían para que se retirase, dedicándose a ellos. El cortaba las súplicas con una decisión feroz:
-¡No; no me retiro! Uno de estos días iré a Madrid para firmar una nueva contrata."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Corrida extraordinaria a beneficio de Rafael Sánchez El Bebe. 12 de Noviembre de 1888. [....] Segundo, Afilador, de Orozco;  negro bragado [...] Al salir Frascuelo con la muleta oyó grandísimos aplausos, y previos algunos pases en los que el toro se revolvía, se pasó una vez sin herir, y terminó con una buena estocada a volapié que hizo inútil la puntilla. Ovación. [....] Quinto, Gorrión, de Gallardo, negro záino [....] Salvador empleó una brega como requerían las condiciones del toro y le propinó un pinchazo sin soltar y una estocada corta a la media vuelta."

DON CÁNDIDO en La Lidia, 13 de Noviembre de 1888





AÑO 1889

"Firme en su propósito, en el mes de enero formalizó el contrato para Madrid en cuyo abono figuró con Lagartijo, Mazzantini y Guerrita. En las primeras corridas se mostró animoso y, como siempre, se hizo aplaudir a la hora de matar [....] El 28 de Abril de 1889, junto con Lagartijo, se enfrentó en Madrid a seis toros de la acreditada ganadería portuguesa de Palha. Los dos matadores estuvieron toda la tarde de cabeza, sin encontrar su sitio, sin dar una a derechas [...] Sobresalió el toro llamado Criminoso, cárdeno, salpicado, bragado y listón, que aguanto diez puyazos sin resentirse y derribó en cinco ocasiones. Salvador lo mató de un magnífico volapié. El público, entusiasmado, dedicó una clamorosa ovación al ganadero. [....] El torero más destacada en aquella aciaga tarde fue Juan Molina, el hermano de Lagartijo, que trabajó sin descanso. [....] Rafael y Salvador nada hicieron para dominar a los terribles toros. [....] Aquella noche, Frascuelo se lamentó ante sus amigos:
-Hoy me he convencido de que ya no puedo con una corrida dura. Me fallan las piernas y me ahogo cuando brego mucho. Si Juan Molina no hubiese estado allí la mitad de la corrida se nos va viva a los corrales."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN MADRID. 2ª corrida de abono.- 28 Abril de 1889 [....] Segundo, Botijo, negro bragado, careto-lucero, gargantillo y bien armado [...] Frascuelo se las entendió con un toro que tenía que matar y empleó una faena recelosa de pases, ayudado por Rafael y Juan, y en las tablas, a paso de banderillas, le dió un pinchazo sin soltar, y sin otra preparación atizó un metisaca bajo, que hizo polvo a la res [.....] Cuarto, Criminoso, cárdeno salpicado, bragado y listón [....] Frascuelo, después de siete pases, parando, dió una estocada magnífica, de las de su exclusiva propiedad, arrancando en corto y por derecho. Gran ovación. [....] Sexto, Borriquero, colorado bragado, ojo de perdiz [....] Terminó Frascuelo con el toro y con la corrida, de tres metisacas a la media vuelta. [....] Rafael y Salvador se han encontrado con un ganado poco adecuado a sus actuales facultades [....] Las especiales condiciones de bondad del cuarto bicho favorecieron a Salvador, que no desaprovechó la ocasión para engendrar una hermosísima faena, y entrar a matar con la valentía y tan en corto y por derecho como ha demostrado en inumerables casos, dejando una estocada arrancando superiorísima y con todo arte."

DON CÁNDIDO, en La Lidia del 29 de Abril de 1889

"Una nueva prueba de su decadencia la tuvo el 15 de Agosto de aquel año, cuando toreaba con Lagartijo la tradicional corrida de San Sebastián, ante toros de Aleas y de don Vicente Martínez. [....] Había corrida la voz, y era cierto, que con dicha corrida el Negro se despedía del público de San Sebastíán. [....] Al matar el cuarto sufrió un varetazo [...] En el sexto, de nombre Bigotes, berrendo en castaño y de magnífica presencia, cuando tomó los avios de matar, cojeaba bastante. Lagartijo que le vió en tan manifiesta inferioridad, se dirigió a él pidiéndole muleta y estoque. Y entonces sucedió lo que nadie, en otro tiempo hubiera podido ni imaginar [...] Salvador entregó los trastos a su compañero sin la menor protesta. Luego, en medio de un gran silencio, cruzó con trabajo el redondel para dirigirse a la enfermería, mientras Rafael daba muerte al toro de una decorosa estocada."

"El día 6 de Octubre, Rafael y Salvador estoquearon en Madrid, con mucho lucimiento, tres toros del conde de la Patilla y tres de Surga. Ninguno de los dos sabía que aquella corrida era la última en que toreaban juntos."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"TOROS EN MADRID. 13ª corrida de abono.- 6 Octubre 1889 [....] Salvador vestía de grana y oro, y empecemos por aplaudirle la faena en las tablas con su primer toro, huído y querencioso, en ese sitio en que los toros pesan mucho y tienen su defensa natural. No es humanamente posible hacer más con un bicho de tales condiciones, que lo que hizo el diestro, metiéndose a la primera ocasión con gran coraje y clavando media estocada buenísima que quitó de en medio al enemigo.
En su segundo, Frascuelo toreó mucho mejor que merecía la res, empeñándose en matarlo por derecho hasta tener el convencimiento de que no podía realizar sus deseos; y apelando al metisaca en los bajos que debió adelantar. Con su tercer toro debió lucirse, pues si bien es verdad que con la muleta estuvo fresco y remató algunos pases; pinchando, dejó de desear ya en la primera vez que no hizo reunión, resultando una estocada caída. Repitió luego, pasándose el toro y pinchando en el lado contrario, y gracias a que con esto dió fin de su enemigo, que iba aprendiendo lo que al comienzo de la faena no sabía.
En la brega compartió con Rafael el trabajo de la tarde."

DON CÁNDIDO, en La Lidia, 7 de Octubre de 1889





Cartel de la corrida en la que Frascuelo concedió la alternativa al diestro mejicano Ponciano Díaz. La corrida se celebró en Madrid el 17 de Octubre de 1889. Completó el cartel Rafael Guerra Guerrita y los toros pertenecieron, tres a la ganadería del Duque de Veragua y otros tres a la de Orozco.



Grabado de Frascuelo reprendiendo a Ponciano Díaz hacia 1889, publicado en el semanario Estampa

"Durante toda la temporada había actuado con gran éxito, en la mayoría de las plazas españolas, un torero mejicano llamado Ponciano Díaz. Debía su fama a su extraordinaria habilidad para colocar banderillas a caballo y a practicar, con valor, el toreo alegre y vistoso de su país [....] En Méjico gozaba de enorme popularidad, pero siendo España la cuna del arte taurino, no quiso regresar sin ser antes investido como matador de toros en la primera plaza del Mundo. Y no paró hasta conseguir que el gran Frascuelo lo hiciera. La corrida se celebró el 17 de Octubre de 1889, actuando como testigo Guerrita. Los tres obtuvieron un gran triunfo. Muchos insistieron al mejicano para que se afeitase el abundante bigote, con el que siempre actuaba, y él se negó armando entre los aficionados un revuelo tremendo."

F. HERNÁNDEZ GIRBAL, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"14ª corrida de abono para el jueves 17 de Octubre, en cuya tarde debían ser lidiados tres toros del duque de Veragua y otros tres de D. José Orozco, por las cuadrillas de Salvador, Guerrita y Ponciano Díaz [...] Ofrecía el cartel la novedad de que además de tomar la alternativa de espada dicho Ponciano, la adquirirían también los picadores de aquel remoto país Agustín Oropeza y Celso González [....] El viejo Frascuelo acreditó el jueves nuevamente que no en vano lleva el título de maestro. Hizo quites limpios con la oportunidad proverbial en él, y dirigió mejor de lo que podía esperarse de gente desordenada. Como nosotros creemos que en los toros difíciles de lidiar es donde se ponen de manifiesto las dotes del matador, y los que le tocaron a Salvador el jueves no eran los borregos que se trabajan como la seda, consideramos de gran mérito lo que hizo en su primero, aunque le valiera menor ovación que la que en el cuarto de tributaron. [....] Ni un pase hubo inútil, que lo inútil sobra, y por consiguiente daña [....] Tuvo calma en su segundo, a quien preparó con buenos pases, para esperar a que colocase de nuevo la cabeza en un momento que la volvió, estando ya para arrancarse: otro se hubiera arrancado entonces, y el que menos hubiera tanteado de nuevo con el trapo. ¡Ah! ¡Cuánto puede enseñar el viejo todavía!"

J. SÁNCHEZ DE NEIRA en La Lidia, 21 de Octubre de 1889



Retrato de Frascuelo. En su frente podemos leer:  "Puntos donde ha toreado" y encima de sus cejas: "Los que viven a su costa"

Retrato publicado en el semanario El toreo cómico, 30/12/1889

Retrato de su hermano Francisco Sánchez Frascuelo, que trabajó como banderillero en la cuadrilla de su hermano

Retrato publicado en el semanario El toreo cómico, 20/05/1889



AÑO 1890

"La retirada de Frascuelo no partió de él, ni de sus reflexiones; fue obra de su mujer, de sus hijos y de cuantos amigos íntimos le rodeaban. Sus repetidos ruegos le hicieron pensar. [.....] Tomó la firme decisión de poner fin a su vida torera a principios de la temporada de 1890. Quería una retirada seria, digna, a tono con su nombre prestigioso y su vida triunfal de lidiador [....] Habló con la empresa y fijaron la corrida de despedida para los primeros días de Abril. Antes, reunió en su casa a los que en aquel momento componían su cuadrilla para notificarles que en esa fecha vestiría por última vez el traje de luces. [....] Al anunciarse la corrida de despedida, no faltó quien dijese que ésta no sería la última, sino que después torearía en otras plazas [....] Se lidiaron seis toros  de la muy acreditada ganadería del Excmo. Sr. duque de Veragua, que a la sazón era ministro de Fomento [....] José Bayard Badila, el que fuera protegido y criado de Frascuelo, convertido ahora en gran picador, no quiso ser menos y, por ese día, abandonó la cuadrilla de Mazzantini para formar parte de la de Salvador. [....] Se dijo, y era muy cierto, que Frascuelo cobraría por su última tarde la entonces respetable cantidad de 30.000 pesetas."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


Cartel de la corrida de despedida de Frascuelo, celebrada en Madrid el 11 de Mayo de 1890. Como podemos observar aparece como joven matador acompañante Rafael Guerra, Guerrita.

En realidad la corrida anunciada para el día 11 de Mayo tuvo que ser suspendida, por el mal tiempo, y se celebró el 12 de Mayo. Por suerte, al día siguiente, el sol lució espléndido en un cielo totalmente despejado.

"En el cartel se decía: 
Con esta corrida, última que toreará, se despide del arte este afamado matador, que se ha brindado a torearla en esta plaza como justa correspondencia a los favores que el público madrileño le ha dispensado durante su larga profesión.
En dicha corrida, y deseando rendir un tributo de respeto, admiración y cariño a tan célebre diestro, se ha ofrecido gustoso a acompañarle en la lidia el joven matador Rafael Guerra Guerrita."

"Transcurrieron lentos los minutos. De pronto, llamaron a la puerta. Era un amigo que llegaba a caballo desde la plaza para tranquilizarlos. Rodeado de la señora Manuela y de sus hijos, murmuró jadeante, lleno de alegría: -¡Ya ha matao el último!......¡De una hasta la mano un poco caída!.........¡No lo merecía el bicho!.....- Tomó aliento y continuó limpiándose la cara con el pañuelo-: ¡Badila pa comérselo de artista!.....¡Guerrita, divivo!....¡Salvador, el maestro!"

"Esa noche, uno de los aficionados preguntó a Salvador si se cortaría allí mismo la coleta como había prometido. Frascuelo respondió con voz serena:
-¡Hasta lo último, seré formal! Las hijas de mi querido amigo el señor Galcerá y mis hijos Manolita, Elisa y Antonio serán los encargados de hacerlo.....¡Vengan unas tijeras y al avío!
Ante la expectación de todos, la señora Manuela deshizo la encanecida coleta que le había trenzado tantas veces y la dividió en cinco ramales. Elisa se disponía a cortar uno de ellos cuando su padre la detuvo.
-Brindo este momento -dijo con solemnidad- a los dos toreros que más quiero: a Guerrita y a Angel Pastor. 
El rosto de Frascuelo se mantuvo serio a cada chasquido de la tijera. Luego exclamó con una alegría que nadie supo si era cierta o fingida:
-¡Ea, señores! ¡Ya pasó el mal trago! ¡Se acabó el torero Frascuelo! Ahora a beber y divertirse"



F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Litografía de Daniel Perea, publicada en La Lidia del 13 de Mayo de 1890, dedicada a Frascuelo con motivo de su retirada

"Unidos ambos en la juventud por los vínculos de una franca alegría; más tarde por los del arte, tú al practicarlo con el entusiasmo y legitimidad que todos reconocen, yo al reproducir con el lápiz sus más culminantes faenas, y siempre por los de la amistad, recibe al alejarte del teatro de tus triunfos el testimonio de admiración de
                                                                      DANIEL PEREA"

La Lidia, 13/05/1890

"FRASCUELO, el torero pundonoroso, el de corazón de bronce, el de los músculos de acero, el de la inteligencia en su arte, superior a cuanto es imaginable, se ha retirado del toreo. ¡El, que tenía el ejercicio de la lidia como fundamento de su orgullo, como deleite de su razón, como necesidad de su levantado espíritu!

J. SÁNCHEZ DE NEIRA en La Lidia, 13/05/1890

"CORRIDA EXTRAORDINARIA.- 12 MAYO 1890.
La espectación y el entusiasmo eran indescriptibles [....] En el primer toro, Frascuelo cede los trastos a Lagartijillo [....] Segundo. Pregonero, berrendo en negro, capirote, botinero, de libras, cornicorto y veleto [....] Frascuelo, que viste de negro y oro, torea magistralmente al toro, que se encontraba quedado, y corto y por derecho, le da un volapié hasta el pomo, que bastó para que se echara la res. [.....] Tercero. Perinolo, negro bragado, estrecho y abierto de cuerna. [....] Salvador, con sobriedad en los pases y trabajando donde los toros pesan -en las tablas- se arrancó dos veces al volapié superiormente, para dos medias estocadas; ahondó luego otra que resultó atravesada, otra media en buen sitio y un lucido descabello. [.....] Quinto. Regalón, jabonero sucio con bragas, meleno y de muchas libras [....] Frascuelo encuentra al toro huído por completo, y trata de sujetarle, pero en vano; el animal pide una carreta, pero el matador quiere matar por delante y trata de cuadrarle con inteligencia, aprovechando el único momento que se para, para entrar a volapié superiormente, metiendo una estocada hasta la mano, un poco baja. (Aplausos)"

DON CÁNDIDO en La Lidia, 13/05/1890



Cuadro con los principales hechos de la vida taurómaca de Frascuelo



Frascuelo y su familia en su finca de Torrelodones celebrando la fiesta onomástica de Salvador. 1890



FRASCUELO TRAS SU RETIRADA

"Desde aquel día, el que fuera uno de los más grandes estoqueadores, se retiró a su finca de Torrelodones en busca de una paz, ausente de riesgos que, según los aficionados, tenían bien ganada. Pero tardó muchos meses en hallarla. Cambiar totalmente de vida a los cuarenta y siete años , no era empresa fácil. Por eso, a veces, se hundía en la añoranza de los tiempos pasados. Todo aquel mundo que constituyó su vida, ya no existía más que en el recuerdo. Era la tristeza de sobrevivirse. [....] Para huir de tales pensamientos, montaba a caballo y se iba a recorrer sus fincas. Otras veces, se acercaba a la dehesa de don Vicente Martínez tan solo para ver toros. Allí, convertido en un vaquero más, ayudada a las faenas del apartado y el encajonamiento y tomaba después con ellos unas copas.[....] En los cortos viajes que hacía a Madrid, ni una sola vez acudió a la plaza de toros, quizás por no remover antiguos recuerdos. Sólo leía las reseñas de las corridas cuando toreaba Lagartijo que, descabalado, apático y con las facultades mermadas, no era ni sombra de los que fue."

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Frascuelo, ya retirado, en una litografía de La Lidia, por Daniel Perea



"Último retrato de este célebre diestro, hecho expresamente para esta publicación por nuestro colaborador Sr. Irigoyen el 30 de Marzo de 1896"

Retrato publicado en el semanario Pan y Toros, 11 de Mayo de 1896

"Seis años se cumplirán mañana en que dió en Madrid su corrida de despedida del arte en que tantos lauros alcanzara, ganados palmo a palmo, uno de los colosos que ha tenido la tauromaquia en la última mitad del presente siglo, el inolvidable Salvador Sánchez (Frascuelo), ese diestro que en la suerte suprema ha practicado cuantas maneras se conocen de ejecutarla, con un valor sin límites, sin falsificaciones, sin mistificaciones, sin tretas ni artificios de mala ley [.....] Y la Redacción de PAN Y TOROS faltaría a uno de sus deberes principales si hoy en sus columnas no dedicara unas líneas a conmemorar la fecha del 12 de Mayo de 18909, de triste recordación para todos los buenos aficionados, como lo fuera de gozo y alegría para todos la del 27 de Octubre de 1867, en que tomara la alternativa de manos del célebre Francisco Arjona Guillén (Cúchares)."

LEOPOLDO VÁZQUEZ, en el semanario Pan y Toros, 11 de Mayo de 1896


Frascuelo en sus últimos años
Montaje publicado en el semanario Pan y Toros, 11 de Mayo de 1896

"También en Salvador firme campea
del arte el entusiasmo poderoso,
y fué en la plaza el sin igual coloso
que hizo que eterna su memoria sea.
Siempre mató sus toros arrancando;
y siempre en ellos los morrillos viendo,
iba doquier la gloria consiguiendo,
y aplausos y coronas alcanzando.
A tranquilo retiro se convierte,
segando los laureles de su vida;
y aquesta decisión será sentida
del buen aficionado hasta la muerte."

EL TIO CAPA, en el semanario Pan y Toros, 11 de Mayo de 1896

Frascuelo tentando en la ganadería de los hijos de D. Vicente Martínez. 1896

"No se crea que por haberse cortado la coleta ha perdido sus aficiones al arte de lidiar reses bravas, no; su afición vive y alienta en él como en sus mejores tiempos; y buena prueba de ello tenemos en que son pocas las tientas de las más acreditadas ganaderías de Colmenar y algunas de más lejanas tierras, que dirige todos los años, y muy especialmente en la de los hijos de D. Vicente Martínez, por cuya vacada mostró siempre gran predilección. 
Y en ellas no deja de echar su cuarto a espadas, metiendo su capote en cuantos lances arriesgados y difíciles se presentan, como lo ha hecho este año en la de D. Vicente; lo que verá el lector en otra parte de este número, reproducido al fotograbado de unas instantáneas hechas por nuestro amigo y compañero Sr. Irigoyen."

LEOPOLDO VÁZQUEZ en el semanario Pan y Toros, 11 de Mayo de 1896

Las fotografías corresponden a los últimos años de la vida de Frascuelo, ¿1896?

En la fotografía inferior Salvador Sánchez Frascuelo, aparece acompañado de su hijo en su finca de Torrelodones.




"Seis años ha hecho ya que los aficionados vieron tomar parte por última vez en las corridas de toros al gran matador Salvador Sánchez (Frascuelo), y los mismos que el incomparable diestro se retiró del bullicio de la corte, buscando la tranquilidad de sus últimos días en el vecino pueblecito de Torrelodones. Allí, a la puerta de una caprichosa tienda, bautizada con el título de La Verdad, como lo fué siempre su toreo, pueden ver su erguido continente, su atezado rostro y su encanecida cabeza [....] Y de allí únicamente se aparta el fenomenal ex matador, para distraerse en el ejercicio de la caza, para asistir a alguna tienta de las ganaderías de la tierra o para dirigir las capeas a que es instado en los pueblos cercanos, en las que su simpática figura, apoyándose en la flexible y prolongada vara de fresno, tal y como la reproduce nuestro original dibujo, despierta en actores y espectadores un mundo de admiración y de recuerdos."

Dibujo y texto publicados en La Lidia, 13 de Julio de 1896

"Sólo en contadas ocasiones abandonaba este lugar. Una de ellas fue en el mes de Septiembre de 1895. Su amigo Antonio Moreno Lagartijillo, a quien diera la alternativa el día de su despedida, insistió mucho para que le acompañara a Valladolid para las corridas de feria. Y como también estaban contratados Mazzantini y Guerrita, personas muy queridas, a las que no veía desde hacia dos o tres años, se decidió a hacer el viaje. Su estancia en la bella ciudad del Pisuerga dio motivo a un curisoso suceso. El primero festejo hubo de suspenderse a causa de la lluvia y al día siguiente surgieron diferencias entre la empresa y los espadas, sobre si debían correrse estos o aquellos toros, dispuestos para las corridas sucesivas. El señor Salvador, que se encontraba presenciando el apartado no pudo sufrir tan mezquina discusión. Sintió arder su sangre y llevado por su fuerte carácter, que el tiempo no había logrado dulcificar, después de ordenar que cada cual ocupara su puesto, gritó al mayoral con la autoridad de sus mejores tiempos:
-Oye tú: enchiquera a esos seis toros que yo los mataré.
Y lo hubiera hecho de no impedírselo los toreros.
-Usted ya ha matado muchos de la forma que hay que hacerlo - le dijo Torerito
Y entre ellos y los cincuenta y tres años que pronto cumpliría, le convencieron."

"Desde aquel viaje a Valladolid, no volvió a presenciar una corrida de toros, ni leyó las reseñas de las que se celebraban en Madrid [....] Era frecuente encontrarse con él en la estación de Villalba donde acudía para presenciar o dirigir el embarque de los toros de don Vicente Martínez"

"Hasta Torrelodones llegaron noticias de la guerra de Cuba y también el señor Salvador quiso contribuir, de alguna manera, como en la de África hiciera Curro Cúchares, treinta años antes. Con un gran convencimiento dijo optimista:
-Si se hace una suscripción nacional pa barcos, entre Rafael y yo matamos gratis seis toros de Saltillo. ¡A ver si todavía nos acordamos!

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico



Frascuelo, ya retirado, con un amigo, en su casa de Torrelodones

Fotografía publicada en el semanario El Ruedo
Frascuelo, ya anciano, apoya uno de sus brazos sobre el yugo de una carreta de bueyes, en su finca de Torrelodones

Fotografia publicada en el semanario El Ruedo

"En cierta ocasión, el tren real, de paso para Madrid, se detuvo en Torrelodones, al solo objeto de que el monarca, Alfonso XII, pudiera estrechar la mano del diestro, que accidentalmente se encontraba en la estación."

José Rico de Estasen en el semanario El Ruedo, 11 de Noviembre de 1954

Caricatura de Frascuelo debida a Navarrete, en su tienda de Torrelodones, publicada en el semanario taurino Pan y Toros, 1 de Marzo de 1897

Despaché toros sin tino
y logré mil ovaciones; 
y ahora, ¡oh rigor del destino!
estoy despachado vino
cerca de Torrelodones.

"El señor Salvador Sánchez estaba cada vez más lejos de los toro. Abrió en Torrelodones un establecimiento, a la vez abacería, parador, almacén de granos y taberna; que de todo había, y lo bautizó con nombre siempre presente en su vida torera: La Verdad." 

F. Hernández Girbal, en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

Retrato de Frascuelo. Dibujo de Ángel a partir de una fotografía. 1898




FRASCUELO VISTO POR LOS DIBUJANTES TAURINOS
Las cuadrillas de Mazzantini, Frascuelo y Lagartijo, en un cuadro de Vázquez Díaz




Frascuelo en una litografía de La Lidia de Daniel  Perea

Caricatura de Frascuelo, por Daniel Perea


Caricaturas de Lagartijo Frascuelo publicadas por la revista castellonense Don Cristobal. Julio de 1887
Caricaturas de Lagartijo y Frascuelo publicadas en la revista castellonense Don Cristobal, en Julio de 1887

Retrato de Frascuelo, por Enrique Segura

Frascuelo visto por Enrique Segura






Litografia de Daniel Perea publicada en el semanario La Lidia. 1890

Frascuelo en una litografía de La Lidia






Fama y fortuna de Frascuelo. Litografía de La Lidia


Frascuelo en una litografía de La Lidia, por Daniel Perea

Lagartijo y Frascuelo en dos litografías del semanario La Lidia


Lagartijo Frascuelo en el semanario La Lidia

Frascuelo y Mazzantini. 1886. Montaje publicado en el semanario El Chiquitín



Retrato de Frascuelo. En su frente podemos leer:  "Puntos donde ha toreado" y encima de sus cejas: "Los que viven a su costa"

Retrato publicado en el semanario El toreo cómico, 30/12/1889


Retrato de Frascuelo donde aparecen representadas cuatro de las principales cogidas sufridas por el diestro a lo largo de su dilatada vida taurina.

Chinchón, Julio 1863 / Madrid, 15 Abril 1877 /San Sebastián, 22 Agosto 1880 / Madrid, 13 Noviembre 1887.

En los círculos superiores aparecen la fechas de su alternativa (27 de Octubre de 1867) y de su retirada (11 de Mayo de 1890)

Retrato publicado en el semanario El toreo cómico, 12/05/1890

Frascuelo. Retrato publicado en La Lidia, 24 de Diciembre de 1883




Grabado de Frascuelo reprendiendo a Ponciano Díaz hacia 1889, publicado en el semanario Estampa







Cogida de Frascuelo en Madrid en 1887. Litografía de La Lidia





Fué una de las más graves cogidas de su carrera taurina, conocida por algunos como La Cogida Grande.
Se lidiaron toros de don José Antonio Adalid, para los espadas Salvador Sánchez Frascuelo, Manuel Hermosilla y José Sánchez del Campo Cara-ancha.

Una hazaña de Frascuelo en Tolosa. La corrida tuvo lugar el 25 de Junio de 1866

Litografía de Chaves publicada en La Lidia



Lámina de La Lidia representando una cogida de Frascuelo en la Plaza de Sevilla, enmarcada sobre un muro del bar El Lacón.

La cogida tuvo lugar, casi con toda seguridad, el 28 de Septiembre de 1881, y se trató de una herida, calificada como leve, en el antebrazo derecho.


"Nuestro dibujo representa al célebre espada Salvador Sánchez (Frascuelo) en su notable suerte de arrancar."

Dibujo de Alaminos publicado en el semanario La Nueva Lidia, 28 de Septiembre de 1884


"Nuestro dibujo representa la salida de las cuadrillas que figuran en el cartel de 1885. El segmento de la plaza está tomado del natural, y las figuras son verdaderos retratos que, a primera vista, podrán ser reconocidos por el inteligente lector. Lagartijo, Frascuelo el Gallo de presentan de frente, precedidos de los alguaciles más populares de Madrid."

Lagartijo (Azul y oro) aparece a la derecha, Frascuelo (Café y oro) a la izquierda y El Gallo (Magenta y oro) en el centro

La corrida tuvo lugar el 5 de Abril de 1885, en Madrid.  Fué la corrida que inauguró la temporada. Se lidiaron seis toros de D. Antonio Hernández.

Dibujo y Texto publicados en el semanario La Nueva Lidia, 6 de Abril de 1885

Frascuelo perfilándose para entrar a matar. 1885


Dibujo de  G. Palau publicado en La Nueva Lidia, 20 de Julio de 1885

"Nuestro dibujo representa uno de los momentos en que Frascuelo, después de haber dado una magnífica estocada, de la que tiene la seguridad ha de echarse el toro, porque está muerto, grita a los peones que tratan de hacerle caer a fuerza de capotazos: -¡Dejarlo!.
El joven artista a quien hoy damos a conocer, ha interpretado exactamente los movimientos y la situación que pretendía dibujar, trasladándola al papel con toda verdad, tomada en la plaza de Valencia."

La Nueva Lidia, 20 de Julio de 1885


Frascuelo perfilándose. Dibujo de Antonio Casero publicado en El Ruedo






Grabado que nos presenta a Frascuelo en la suerte de recibir



Frascuelo. 1884



Grabado de La Nueva Lidia. 1884




Retrato de Frascuelo. Dibujo de Ángel a partir de una fotografía. 1896






Despaché toros sin tino
y logré mil ovaciones; 
y ahora, ¡oh rigor del destino!
estoy despachado vino
cerca de Torrelodones.

Caricatura de Frascuelo en su tienda de Torrelodones. 1897

Retrato de su hermano Francisco Sánchez Frascuelo

Retrato publicado en el semanario El toreo cómico, 20/05/1889

"Aunque era un torero basto y torpón con la espada, practicaba la suerte del galleo con mucha perfección y lucimiento."

F. Hernández Girbal en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico

"Durante largo rato, el Califa rezó, sin apartar sus ojos húmedos del cadáver de su amigo.[....] Allí estaban de nuevo frente a frente, como en los viejos tiempos, Lagartijo y Frascuelo. Y por primera y última vez, sin rivalidades ni alardes de valor; sin multitudes enardecidas ni partidarios fanáticos; sin traje de luces ni clamoreo de aplausos. Uno muerto y otro rendido por la emoción. Rafael convertido en un anciano sensible; Salvador hecho un triste despojo. Los héroes taurómacos habían desaparecido y con ellos sus años de glorias. Por eso Lagartijo exclamaba insistente, una y otra vez:
-¡Pobre Sarvaó!.....¡Pobre Sarvaó!.....¡Tanto luchar pa esto!"

"El doctor Porras decidió que no se echara ninguna corona a la tumba por ser éstas muy numerosas. Sólo hizo una excepción: el humilde ramito ofrecido por la desconocida mujer de Chinchón, fue el que quedó sobre el ataúd de Frascuelo. La corona de Lagartijo fue colgada de los brazos de la cruz que coronaba el panteón. En aquel momento llegó el espada Angel Pastor, tan querido de Salvador, convaleciente aún del grave percance que recientemente había sufrido en Aranjuez. Su estado no le permitió abandonar el coche que le había traído y desde él presenció emocionado la ceremonia."

F. Hernández Girbal en su libro Salvador Sánchez Frascuelo. El matador clásico


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