jueves, 29 de marzo de 2018

BELMONTE EN EL LIBRO DE CHAVES NOGALES



JUAN BELMONTE, MATADOR DE TOROS: SU VIDA Y SUS HAZAÑAS
POR MANUEL CHAVES NOGALES



"Estampa comenzará a publicar en breve esta sugestiva biografía del gran torero, debida a la pluma de Manuel Chaves Nogales [...] El mismo Juan Belmonte ha ido dictando a Chaves Nogales sus Memorias con una sinceridad poco común [...] Ilustrarán los capítulos de este folletín-reportaje magníficos dibujos, a pluma y a la aguada, del gran dibujante trianero Andrés Martínez de León, absolutamente inéditos, y una curiosísima colección de fotografías de los momentos culminantes de la vida del famoso matador de toros."

Texto publicado en el semanario Estampa del 22 de Junio de 1935



"Juan Belmonte cuenta su vida. El gran torero ha dictado sus "Memorias a Manuel Chaves Nogales, con tan íntimo acento, tan desacostumbrada sinceridad y tal fuerza narrativa, que esta novela de la realidad será indiscutiblemente uno de los folletines más intensos, emocionantes y sugestivos de la vida española, en los últimos treinta años."

                                               Texto publicado en el semanario Estampa del 29 de Junio de 1935










JUAN BELMONTE, MATADOR DE TOROS: SU VIDA Y SUS HAZAÑAS
POR MANUEL CHAVES NOGALES


ILUSTRACIONES DE MARTÍNEZ DE LEÓN




Dibujo de Martínez de León, publicado en el semanario Estampa del 22 de Junio de 1935.


"Se fragua en medio de la calle un pintoresco mercadillo, un auténtico zoco marroquí"

Dibujo de Martínez de León para el libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.

"Juan es muy poquita cosa, y la calle, en cambio, es demasiado grande, tumultuosa y varia. Es una calle tan grande y tan varia como el mundo. [.....] En todo el mundo no hay más de lo que hay en aquella calle de Juan: ni más confusión, ni peores enemigos, ni peligros más ciertos.
Vive Juan en una casa de la calle Ancha de la Feria - la casa señalada con el número 72-, en la que ha nacido. Nacer en la calle Ancha de la Feria y encararse con la humanidad que hierve en ella apenas se ha cansado uno de andar a gatas y se ha levantado de manos para afrontar la vida a pecho descubierto es una empresa heroica, que imprime carácter y tiene una importancia extraordinaria para el resto de la vida, porque súbitamente la calle ha dado al neófito una síntesis perfecta del Universo"

Fragmento del libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.


"Ocho o diez hombres leen trabajosamente un papel debajo de un mechero de gas. "Un toro ha matado al "Espartero"........"

Dibujo de Martínez de León para el libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.

"Juan cree que el primero recuerdo de su vida es la muerte del Espatero. Cuando esto ocurrió Juan tenía poco más de dos años. ¿Se enteró entonces de aquel suceso o por haberlo oído contar después muchas veces cree de buena fe recordarlo?.......Juan insiste en que se acuerda de la muerte del Espartero, y ahondando perfila netamente el recuerdo: "....Alguien viene y dice: "Un toro ha matado al Espartero". Yo no sé entonces lo que es un toro, ni quien es el Espartero, ni lo que es la muerte. Pero aquellas palabras, el efecto desastroso que causan, el desconcierto que producen en torno mío, y, sobre todo, el abandono, la soledad en que repentinamente me dejan, quedan grabados en mi mente para toda la vida.[.....] La infancia de Juan está presidida por este culto popular a la muerte heroica del torero. Es el acontecimiento más importante de su niñez."

Fragmento del libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.


"......ofreciéndole impasibles nuestros cuerpos desnudos bañados por la luna....."

"El toro seguía allí en el centro del corro que formaban los torerillos agazapados. A pocos pasos de mi estaba en el suelo la chaqueta con que toreábamos, perdida en un derrote. Alargué el brazo. Cuando la tuve en la mano me erguí y me fuí paso a paso hacia el toro. Me vió llegarle poquito a poco, midió reposadamente el terreno mientras escarbaba con la pezuña, y en el momento preciso se arrancó sobre mí con el ímpetu de un huracán. Aguanté de firme y le marqué la salida con la chaqueta. Se revolvió rápido, arrollando el suelo con las patas y levantando una nube de polvo. Volví a hacerle pasar. Apenas me había repuesto cuando otra vez se me venía encima. Yo sentía su mole estremecida rozándome el cuerpo. Y así una vez y otra hasta que, al salir de un recorte, se quedó clavado en el suelo mirándome como si no comprendiese los que le pasaba; le volví la espalda altivamente y tiré la chaqueta para que torease el que quisiese.
¡Cómo me sonaba en los oídos la ovación que yo mismo me estaba dando!

Fragmento del libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.
















".........me llevaron en hombros hasta mi casa"

Dibujo de Martínez de León para el  libro "Juan Belmonte, matador de toros", de Manuel Chaves Nogales.







"Joselito hizo en aquel toro una faena grande, completa, variada, vistosa, valiente. No se podía pedir más."



"Joselito, con la montera en la mano, saludaba una y mil veces desde el centro de la plaza.....". 

Dibujos de Martínez de León y pies del libro de Chaves Nogales, "Juan Belmonte. Matador de toros"

Los dibujos y los pies corresponden a la corrida celebrada en Madrid el 2 de Mayo de 1914. 

"En aquel año de 1914 comenzó mi rivalidad con Joselito, o, mejor dicho, comenzó la rivalidad entre gallistas y belmontistas [...] El público y las empresas se obstinaban en colocarnos frente a frente, queriendo a todo trance establecer un paralelo, a mi juicio imposible. En aquel tiempo, Joselito era un rival temible; su juventud no había sentido aún la rémora de ningún fracaso [...] En la plaza le movía la legítima vanidad de ser siempre el primero [.....] Hizo Joselito en aquel toro una gran faena, desde el principio hasta el fin, completa, variada, vistosa y valiente. No se podía pedir más. El público se rompía las manos aplaudiéndolo [...] Joselito, con la montera en la mano, saludada una y mil veces desde el centro de la plaza."

Texto del libro de Chaves Nogales "Juan Belmonte. Matador de toros", publicado en Estampa del 5 de Octubre de 1935.

"Toda mi preocupación en aquel momento era un pequeño azar que tenía......"


"Llegó un momento en que me sentí envuelto en toro, fundido con él......"

Dibujos de Martínez de León, publicados en el libro de Chaves Nogales, "Juan Belmonte, matador de toros"

Corrida celebrada en Madrid el 2 de Mayo de 1914.

"Yo, mientras tanto, permanecía sentado en el estribo, a la espera de que saliese mi toro [...] Mientras la muchedumbre aclamaba delirante a Joselito yo estaba allí sentado en el estribo preocupado por un pequeño azar que tenía......A través de la media de seda me asomaba un vello de la pierna, y aquello me parecía de mal agüero. Toda mi preocupación en aquello instantes era meter debajo del tejido de seda aquel pelito [...] Salió, al fin, mi toro, y desde el primer capotazo que le di tuve una neta sensación de dominio [...] Llamaba al toro y me lo atraía hacia el cuerpo para hacerle pasar rozándose conmigo [...] Llegó un momento en el que me sentí envuelto en toro, fundido con él. [...] Dijeron que como yo había toreado aquel día jamás había toreado nadie."

Texto del libro de Chaves Nogales "Juan Belmonte. Matador de toros", publicado en Estampa del 5 de Octubre de 1935.





"......guardo la impresión de que el toro se plegaba al inverosímil arabesco de mi cuerpo y mi capote......"





"Seguí toreando por naturales, pegado al toro y clavado en la arena........"















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